Domingo, 28 Junio 2026
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Una emotiva y conmovedora jornada se vivió en la tarde de este viernes en el acceso Norte de Resistencia, cuando bomberos chaqueños que prestaron servicio en los incendios de Corrientes regresaron a la provincia.

La delegación de 35 (de un total de 70) fue recibida por funcionarios provinciales, quienes destacaron la labor realizada durante las catastróficas jornadas, donde los focos ígneos acecharon a la vecina provincia.

“Dejaron bien alto a la provincia del Chaco, porque cuando fueron convocados se mostraron dispuestos a sumarse a esa batalla tan difícil”, exclamó el ministro de Gobierno, Juan Manuel Chapo, quien encabezó la comitiva provincial que recibió a los bomberos.

Bomberos

La recepción fue en la rotonda ubicada bajo el puente de la Autovía “Nicolás Avellaneda”, donde se pudo apreciar escenas de afecto y orgullo para con las distintas brigadas.

Seguidamente, el funcionario destacó que “en su llegada les garantizamos el trabajo que venimos haciendo, de brindar todo nuestro apoyo desde el Gobierno de la provincia a los Bomberos Voluntarios, para generar las condiciones de equipamiento, infraestructura y entrenamiento que merecen”.

UN DEBER Y UN HONOR

Por su parte, el presidente del Consejo de Federaciones de Bomberos Voluntarios de la República Argentina, y también titular de la Asociación Civil Bomberos Voluntarios de Quitilipi, Carlos Alfonso, detalló acerca del accionar de los agentes en la vecina provincia: “Desde el Consejo, hicimos un ofrecimiento al Gobierno de Corrientes, a través de la Dirección de Defensa Civil, para actuar con 100 bomberos, con movilidad y autosuficiencia para no generar gastos”.

Esos primeros agentes estuvieron en la localidad de Alvear, combatiendo a 50 kilómetros en la zona rural, sobre todo en plantación de eucaliptos y pinos, y lograron controlar ese foco. Luego, en una segunda etapa, fueron enviados otros 100 bomberos a la localidad de Pellegrini para trabajar en uno de los accesos a los Esteros del Iberá, finalizando su tarea ayer, gracias a la lluvia caída.

Alfonso graficó que “nuestra participación constó de 70 bomberos chaqueños, pertenecientes a los Bomberos Voluntarios de la Isla del Cerrito. El resto procedían de provincias como San Luis, Córdoba y Entre Ríos. Fue un trabajo muy intenso. Nuestros bomberos dormían en carpas en distintos lugares de Corrientes, pero todo el esfuerzo tuvo su recompensa”.

Este jueves por la tarde cayeron algunas lluvias en localidades de Corrientes, y se mantiene vigente el alerta amarillo por tormentas y chaparrones

Mientras el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió este jueves por la tarde un alerta amarillo por tormentas fuertes con lluvias intensas, ráfagas y ocasional caída de granizo para todo el territorio de la provincia de Corrientes, en distintas localidades, brigadistas, bomberos y población en general comenzaron a celebrar las primeras gotas.

La perspectiva de lluvias es una buena señal para la provincia que viene siendo afectada desde diciembre con incendios forestales que ya quemaron más de 800.000 hectáreas.
Así se vio reflejado en distintos videos en redes sociales que muestran a los bomberos de Santo Tomé bailar en medio de la ruta.

La lluvia también colaboró con los vecinos del paraje de Caimán, que, junto a brigadistas de distintos orígenes, combaten las llamas en cada metro para evitar que el caserío de madera y cañas sea destruido.

Un foco de fuego, que comenzó el sábado por la noche y muchos vecinos señalan como intencional, se expandió sobre ese paraje cercano a la localidad de San Miguel, dónde consumió una de las casas, antes de que el esfuerzo de vecinos y brigadistas pudiese comenzar a contenerlo.


Fuente: datachaco.com

Ocurrió esta tarde en el barrio Caraguatá, al norte de la ciudad de Resistencia. El incendio afectó a varias familias que perdieron sus animales.
 
El fuego habría comenzado en pastizales en inmediaciones del barrio y al poco tiempo alcanzó parte de un chiquero donde se alojaban entre 8 y 10 cerdos. A raíz de esto se produjo la pérdida de dos de estos animales.
 
Testigos del lugar afirmaron que una mujer afectada intentó sin éxito rescatar a sus animales y apagar el fuego, como consecuencia sufrió graves quemaduras en su cuerpo.
 
En el lugar trabajaron Bomberos Voluntarios Zona sur Resistencia, Bomberos de la Policía del Chaco y Defensa Civil Municipal.

 

Fuente: diriochaco.com

Los productores de las zonas calcinadas llegaron a escribirle cartas para prevenir situaciones que terminaron por provocar el incendio perfecto que ha causado un desastre ecológico y pérdidas por 67.300 millones de pesos.

Los expertos en medio ambiente y manejo del fuego tienen vocablos y herramientas científicas con las que pueden mensurar y predecir los riesgos de un megaincendio.

Existe un índice conocido como indicador de Haines que mide la temperatura en diferentes capas de la atmósfera, la humedad relativa, el aire seco, producto de la sequedad y el calor ambiental, condiciones que pueden provocar lo que se denomina como un gran incendio conectivo.

Pero lo cierto es que las voces populares lo nombran de una manera más gráfica: incendios hambrientos. Se producen cuando se rompe la norma 30/30/30.

A más de 30 grados de temperatura, con vientos superiores a los 30 kilómetros por hora y humedad relativa de menos del 30%, se establece el escenario perfecto para un incendio.

Si a estas condiciones climáticas se le suman falta de precipitaciones, sequía prolongada, vegetación baja sin humedad, explotaciones forestales de pinos y eucaliptos a gran escala que han cercado los humedales y una pobre inversión en recursos y formación de brigadistas para controlar los primeros focos ígneos, las condiciones para que se produzca el incendio perfecto estaban servidas y cualquier chispa logró crear la tragedia que hoy se lamenta.

El gobernador de la provincia de Corrientes, Gustavo Valdés y su ministro de producción, Claudio Anselmo, conocían esta situación desde hace dos años.

Es el período de tiempo que lleva una sequía histórica que afecta al litoral del país y que ha permitido que las llamas devoren una quinta parte de los Esteros del Iberá, el mayor humedal de la Argentina.

Sin las barreras naturales del agua que suele actuar como cortafuego, los pastizales altos, los bosques nativos y los implantados por la industria forestal, los pueblos de la zona y las tierras ganaderas ardieron sin control.

Pero si la respuesta del mandatario correntino parece ser la de haber encendido una vela a algún santo para lograr que llueva todas las alarmas de su administración debieron haberse encendido cuando recibió una carta de la productora forestal Karina Lanaro que perdió toda su explotación. Tres décadas de trabajo en pocas horas.

El martes 15, el empresario Leandro Rodríguez comenzó a advertir y a pedir ayuda desesperada a las autoridades provinciales ante una situación que terminó por hacer desaparecer, bajo las llamas, el Paraje Galarza.

Recién el jueves 17, las autoridades lograron evacuar el pueblo, “…fue una pesadilla. Mi estancia contaba con una mini brigada forestal para la acción rápida, tanque bomba, mochilas, tanques hidrantes. Pero todo quedó en cenizas. Nada sirvió. Se nos quemaron los vehículos, las herramientas,  los tractores, no quedó nada, y no vamos a recuperar nada de lo perdido en las llamas, porque el seguro contra incendios forestales en la Argentina no existe”, afirmó Karina Lanaro al sitio argentinaforestal.com

Sin embargo, estos son los relatos de las últimas horas de los habitantes del Paraje Galarza, donde no murió nadie de milagro.

Los productores consultados por NA afirmaron que “hace 20 días que peleamos con incendios fuera de control y hemos advertido en todas las oficinas del gobierno provincial acerca de la necesidad de invertir y comprar un par de aviones hidrantes para los brigadistas”. Lanaro afirmó, “nadie nos ayudó en esta pelea. Ni la provincia ni la Nación. Ni el Consorcio de Manejo de Fuego de Virasoro”.

Además la familia Rodríguez explicó que Valdés conocía los riesgos potenciales de desastre porque les advertimos por “el fuego que venía del campo Santa María que lo administra el INTA, prácticamente abandonado, y las llamas atravesaron la reserva natural que por efecto de la sequía, y del abandono constituían un alto riesgo, ya que pajonales de más de 1 metro y medio de altura, estaban totalmente secos”, relataron.

Todo lo malo que  podía  suceder en esta zona, ocurrió, “…se quemaron todas nuestras plantaciones, que con tanta dedicación mi padre “Moncho” Rodríguez forestó, además afectó una miles de hectáreas de Claudio Wipplinguer, las casas de todos los vecinos, llegó al pueblo de Galarza y destruyó la vida de esa gente”, afirmó Leandro Rodríguez.

La indignación de Karina  Lanaro  se viralizó en un audio donde sostiene que, “…mientras que ayudamos a los vecinos a combatir el fuego durante semanas, nadie nos ayudó a nosotros. Días previos hablé con Claudio Anselmo, Ministro de Producción, le escribí al gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, pedí que envíen aviones, porque de no frenar ese fuego en los campos de pastizales y bañados bajos, no habría manera de frenarlos e iba a arrasar con las forestaciones. Y así fue. Y nadie nos ayudó”, afirmó.

El empresario y ex diputado provincial, Claudio Wipplinger, que tiene terrenos y producción en Corrientes sostuvo a NA que “…en 12 horas se nos quemaron 2.400 hectáreas de forestaciones en un campo nuestro y en otro que lindaba con el nuestro”. Y,  explicó, “en nuestro campo trabajan unas 40 familias en la primera etapa de la forestación, que es una actividad a muy largo plazo y las vamos a reubicar. Pero en el campo de nuestro vecino, esas 70 familias todas misioneras ya no tienen donde reubicarse. Hay muchas familias en la actividad de la resina, donde se perdió la mitad de la producción de la región”, detalló.

La ira de la población afectada crece a medida que se conocen los dichos y contra dichos de los funcionarios nacionales y provinciales del oficialismo y la oposición para ver quien tiene la culpa, “la verdad” afirma Wipplinger, “es que esta pelea, la lucha contra los  incendios,  la estamos haciendo entre privados, mientras en el Estado se están peleando a ver quién tiene la culpa. En todos estos días una sola vez escuché un avión, y estamos en una zona de muchos incendios”.

Cuesta entenderlo, pero con el 10% de la provincia arrasada por las llamas, Corrientes, festeja el Carnaval oficial 2022 hasta el 5 de marzo próximo y una de las pocas decisiones razonables emanadas desde la política provincial llegó a destiempo.

Porque hasta el martes 22 el gobernador iba a gastar recursos  de la provincia para un festejo en un territorio donde no hay nada para festejar.

Si no frenaba el incomprensible gasto de 140 millones de pesos para la realización de los Carnavales que comenzaron en la provincia el pasado viernes 18 sencillamente se iba a ganar una corona de laureles simbólica similar a la que usara el emperador Nerón mientras contemplaba extasiado, cantando y tocando la lira, el poder devorador de las llamas  que incendiaron Roma en el año 64 D.C.

Ni las advertencias de sus comprovincianos, por cartas, a través  de pedidos a sus funcionarios, ni las premoniciones científicas realizadas por expertos que hablaron de un ecocidio, que se terminaron por cumplir en Corrientes, sirvieron para hacer tomar conciencia a un gobernador que pareció regocijarse con su última victoria electoral.

Manuel Jaramillo, ingeniero forestal y director de la Fundación Vida Silvestre explicaba en recientes declaraciones periodísticas, “estos megaincendios van a ser más frecuentes. Además, se están quemando áreas que no se quemaban. Por eso la acción de las provincias, responsables de su administración pero también de la prevención y planificación, y de la Nación para prevenir estos fenómenos es central. Por cada 8 dólares invertidos en este aspecto, pueden ahorrarse hasta 100 dólares en logística de control de incendios, a la vez que se evitan los enormes impactos ambientales y sociales que estamos viendo”.

La bióloga Sofía Heinonen es directora de la fundación Rewilding Argentina y se halla al frente de proyectos de conservación en los Esteros del Iberá.

La noticia trascendió las fronteras nacionales y consultada por el diario El País de Madrid, explicó que “las características porosas del suelo de los Esteros, similar a la turba, permiten que el fuego se propague bajo tierra y emerja a pocos metros de donde fue extinguido si los termómetros superan los 35 grados, lo que hace tan difícil combatirlos. La ausencia de caminos dentro del humedal impide también el paso de camiones hidrantes. Tiene que llover, pero llover mucho. El lunes 21 empezó a gotear, fueron chaparrones, pero también cayeron rayos y prendieron más los Esteros”, sostuvo Heinone.

Gustavo Valdés tuvo toda esta información disponible sin embargo prefirió realizar un show mediático, con peleas por  redes sociales, con el ministro de Ambiente, Juan Cabandié, a pesar que tanto el funcionario nacional del Frente de Todos  como la administración correntina de Juntos por el Cambio, conocían los riesgos de la quema de pastizales y de la expansión de las plantaciones de eucaliptos y pinos a gran escala que afectaron los humedales.

El gobernador radical estuvo reunido en 2021 con empresarios forestales de Bélgica y Austria, quienes en diciembre iniciaron la construcción de uno de los aserraderos más grandes de Argentina, para procesar madera y exportar a China, Estados Unidos y Europa.

Al comenzar las obras Valdés expresó que “Corrientes posee 550.000 hectáreas forestadas y es la primera potencia forestal de la República Argentina y si sumamos a Misiones tenemos casi el 80 % de la producción de madera argentina.


Fuente: Noticias Argentinas