Viernes, 04 Septiembre 2026
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La oferta de Alberto Fernández y Martín Guzmán a los bonistas de Nueva York fue avalada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Departamento del Tesoro, y sorprendió a los portfolios managers de los fondos de inversión que leyeron en un comunicado oficial escrito en inglés que sus principales exigencias financieras y legales habían sido satisfechas por el Presidente argentino y su ministro de Economía.
 
Mientras Guzmán diseñaba una nueva propuesta para acercar posiciones con los acreedores privados, Alberto Fernández utilizó su peso institucional para mantener conversaciones reservadas con Washington que permitieron sumar un fuerte aval político a una oferta oficial que satisface las principales demandas de los fondos de inversión.
 
El Presidente se comprometió en público y en privado a evitar un juicio por default en Manhattan, y apoyado sobre ese programa de gobierno abrió una ronda de conversaciones de altísimo nivel para tejer una red de contención global ante la magnitud financiera que implica la propuesta argentina que hoy será registrada en la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC).
 
Fue una estrategia basada en el concepto Quid pro Quo. Alberto Fernández y Guzmán “estiraban” su oferta para lograr la adhesión mayoritaria de los bonistas, y el sistema financiero internacional -a continuación- deberá hacer su parte para apalancar con fondos frescos un relanzamiento de la economía nacional que se apoyará en el consumo, la inversión productiva y la baja impositiva.

En este sentido, el compromiso de Washington consiste en facilitar la negociación con el FMI, empujar créditos blandos del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y potenciar la ayuda multilateral en asociación silenciosa con la Unión Europea. Argentina puede funcionar como leading case a nivel global, y Alberto Fernández aprovechara este eventual escenario para obtener fondos frescos a tasas post pandemia COVID-19.
 
El aval implícito del FMI y el Departamento del Tesoro a la estrategia negociadora de Alberto Fernández y Guzmán significó que se estiren los límites financieros de la oferta que estará vigente hasta el 4 de agosto, aunque es muy probable que ese plazo se estire hasta el 31 de ese mes.
 
Desde esta perspectiva, Guzmán inició las conversaciones acotado por las recomendaciones de sostenibilidad de la deuda que habían acordado Alberto Fernández y Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional. En esa época, el ministro enfrentaba a los acreedores privados y les repetía como un mantra: “Toman el acuerdo como está, o lo dejan”.
 
Ese acuerdo establecía un Valor Presente Neto (VPN) de 37 dólares, fijaba una quita formidable de capital e intereses, no reconocía los derechos legales de los bonos Exchanges 2005, pagaba cupones recién en 2023 y descartaba abonar los intereses devengados del capital en 2020. Con esa propuesta, Alberto Fernández y Guzmán fracasaron en lograr un acuerdo efectivo con los acreedores privados.
 
Pese a las criticas de los bonistas y de ciertos influyentes del gobierno que visitan la quinta de Olivos, Alberto Fernández continuó respaldando a su ministro de Economía y en paralelo abrió una sucesión de backchannels para tener opiniones diferentes respecto a la estrategia de negociación. Así el Presidente comprobó que BlackRock estaba durísimo con la propuesta argentina y que si no mejoraba su contenido financiero iba rumbo hacia el iceberg.
 
El Presidente citó a su ministro y le pidió que mejorará la propuesta para los bonistas de Wall Street. Guzmán cumplió con la instrucción de Alberto Fernández y planteó una nueva oferta que terminó de convencer a un número importante de acreedores privados.
 
Esa iniciativa, que Infobae reveló en exclusiva, ofrece lo siguiente:
 
1. Se reconoce a los titulares de bonos Exchange 2005-2010 sus derechos adquiridos, que serán incluidos sin modificaciones en los nuevos títulos a canjearse.
 
2. El Valor Presente Neto (VPN) de los bonos será promedio de 53,3 dólares por cada lámina de 100 dólares. Y en el caso de los Exchange, alcanzará a 57 dólares de VPN.
 
3. La quita de capital será promedio del 3 por ciento. Y de cero en los bonos Exchange.
 
4. Se reconocerán los intereses devengados del capital al 31 de agosto de 2020 para los titulares que adhieran entre las fechas tope de negociación.
 
5. Se pagarán los intereses del cupón en febrero y agosto de cada año. Esto implica un adelanto temporal, beneficioso para los bonistas, y arrancará en agosto de 2021.
 
6. Se establece el concepto de Minimun Participation: si no se llega a un determinado porcentaje de las CAC´s, no se firma el canje y todo se vuelve a negociar.
 
La oferta enmendada del Gobierno aún es enfrentada por BlackRock y sus aliados en los grupos Ad Hoc y Exchange. Sin embargo, esa propuesta fue recibida con muchísima expectativas por distintos fondos de inversión que pretendían las mejoras que introdujo Guzmán por indicación de Alberto Fernández.
 
Es difícil aún determinar si la iniciativa que se registrará hoy en la SEC logrará las mayorías previstas en las Cláusulas de Acción Colectiva (CAC´s) que se establecieron en los bonos emitidos por Néstor Kirchner y Mauricio Macri, pero sus condiciones económicas, financieras y legales no están muy lejos de las exigencias presentadas por los acreedores privados durante la negociación con el Palacio de Hacienda.
 
Aún más, si se comparan las ofertas conjuntas de los grupos Ad Hoc -liderado por BlackRock- y Exchange -conducido por Monarch-, la diferencia con el Gobierno es de apenas dos dólares de Valor Presente Neto (VPN). Demasiado poco para iniciar un juicio por default en los tribunales de Manhattan.
 
Las condiciones de la oferta enmendada no sólo sorprendieron a determinado fondos de inversión en New York y Londres. Luis Toto Caputo, extitular del Banco Central, y Pablo Quirno, exdirector del Banco Central, explicitaron en las redes sociales su apoyo político y técnico a la propuesta avalada por Alberto Fernández y diseñada por Guzmán.
 
Caputo y Quirno tienen muchísimo prestigio en Wall Street y su opinión pesará en los bonistas al momento de considerar qué hacer ante la nueva oferta del gobierno argentino. El tuit de Caputo, y el retuit de Quirno, sorprendió en Olivos y el Palacio de Hacienda. Alberto Fernández y Guzmán no lo esperaban.

Fuente: infobae.com

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, adelantó hoy que, en medio de la crisis económica por la pandemia, el Gobierno relanzará el programa “Ahora 12″ para incentivar el consumo, que se derrumbó en los últimos meses.

“Vamos a relanzar Ahora 12 con algunos beneficios adicionales. Tenemos que recuperar la relación salarial para que haya consumo”, sostuvo en declaraciones a El Destape Radio.

El programa vence a fin de mes y lo extenderían hasta fin de año. La cadena textil, indumentaria y calzado le había presentado un plan de reactivación en las últimas semanas en el que, para motorizar la demanda, proponían una prórroga del plan, mayor cantidad de cuotas y la posibilidad de que existan tres meses de gracia para que el consumidor pueda comprar y recién comenzar a pagar a los 90 días.

Es decir que los beneficios adicionales podrían tener que ver con esas demandas, e incluso con una rebaja de la tasa de interés, que hoy alcanza al 20 por ciento. Este interés en muchos casos es absorbido por los comerciantes y le ofrecen directamente al consumidor las 12 cuotas sin interés, pero ante la actual situación de aislamiento en algunos lugares y freno en las ventas, reducir la tasa no sería descabellado, sostienen en el sector empresario.

Hoy los rubros habilitados para adherirse al programa son: medicamentos; alimentos, bebidas, higiene personal y limpieza; equipamiento médico; máquinas y herramientas; servicios de preparación para el deporte; línea blanca; televisores; muebles; indumentaria; calzado y marroquinería; materiales y herramientas para la construcción; bicicletas; turismo; colchones; libros; anteojos; librería; teléfonos celulares; juguetes; computadoras, notebooks y tablets; motos; neumáticos, accesorios y repuestos; artefactos de iluminación; instrumentos musicales; perfumería y pequeños electrodomésticos.

En declaraciones a El Destape Radio, el funcionario también repasó las últimas definiciones que el gabinete económico tomó respecto de la tercera etapa del programa para el Trabajo y la Producción. ”Continuamos con el programa de ATP en las zonas que están bajo aislamiento. Con respecto a abril, hubo un incremento en la actividad productiva industrial, con cierto límite”, aseguró Kulfas. Concretamente, en las zonas donde hay ASPO, como el AMBA y Resistencia, y en los sectores críticos, la ayuda estatal para pagar salarios seguirá teniendo un techo de dos salarios mínimos ($33.750), mientras que en el resto del país el subsidio bajará a un salario mínimo ($16.875).

El ministro remarcó que “este paquete de ayuda le pone límites al desempleo”, por lo que “el impacto en los puestos de trabajo no va a ser como en 2002”. Además, agregó, el Gobierno está “trabajando en un programa de reactivación económica con todos los ministros de producción del país”.

“Vamos a trabajar fuertemente en programas de recuperación de consumo y nos focalizaremos en la recuperación del empleo con un programa con beneficios regionales y parques industriales”, sostuvo. En cuanto a los parques, la cartera productiva está terminando de definir los detalles de un decreto que le dará incentivos y fomentará la radicación de las compañías industriales en esos lugares. La norma consiste en un paquete de ayuda con aportes no reembolsables y financiamiento a largo plazo para mejoras, dijeron fuentes de la cartera productiva.

Por último, dijo que ayer el Banco Interamericano de Desarrollo les comunicó la confirmación de un crédito de USD 500 millones y que “hay que lograr la recuperación con un impulso fuerte a las exportaciones”.


Fuente: infobae.com

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, afirmó que "hay una oportunidad" detrás de las negociaciones con los acreedores para que la Argentina "rompa con este ciclo" de caída de su economía, y consideró que para eso, el país debe "devolver la deuda a un nivel sostenible".

"Argentina es una historia compleja. Un país que ha pasado por ciclos de boom y caída durante décadas, que ha suspendido pagos ocho veces y ahora se encuentra en el noveno impago técnico, que esperemos que no se convierta en real", sostuvo Georgieva en una entrevista publicada hoy por el diario español El País.

También indicó que Argentina "ha tenido relaciones turbulentas con el FMI durante tiempo", pero aseguró que el organismo está dispuesto a "apoyar las políticas que rompan ese ciclo de boom y caída".

"Lo que vemos ahora es una oportunidad para que el país rompa con este ciclo y esa oportunidad debe anclarse en algo, que es devolver la deuda a un nivel sostenible", subrayó la titular del Fondo.

Abogó por "lograr un resultado positivo en las negociaciones con los acreedores con el fin de abrir un espacio" para que la economía vuelva al sendero de crecimiento, y destacó "cómo la sociedad argentina se ha unido en las negociaciones" por la deuda.

Remarcó que "por supuesto, como en todos los países, hay diferencias", pero consideró que Argentina "es un país con gran potencial económico".

"Respecto al presidente (Alberto Fernández), con el que he estado interactuando por asuntos económicos, le diré que quiere hacer lo correcto para el pueblo argentino y también para el papel que puede jugar el país en la región y en el mundo", afirmó la ejecutiva.

Aseguró que "si vienen al Fondo a pedir un programa de ayuda, trabajaremos duro en apoyar las políticas que rompan ese ciclo de boom y caída".

Fuente: Télam

En un nuevo gesto en esta saga de gestos favorables hacia la Argentina, el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a ponderar como positiva la posición del país respecto a la oferta del canje de deuda y dejó en claro de qué lado está en la discusión.

 

"Agradezco mucho el compromiso de ambas partes (acreedores y gobierno). El objetivo es reestructurar la deuda de una manera que pueda pagarse. Nadie se beneficia de un país que cae del precipicio de la deuda. El país sería excluido de mercados, el crecimiento sufriría, la gente sufriría, además los acreedores no recuperarán su dinero. En ocasiones, es necesario realizar una reestructuración reflexiva ". señaló la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en un evento organizado por el Washington Post.

 

Al igual que supo hacer su predecesora, Christine Lagarde con la administración de Mauricio Macri al otorgarle un abultado crédito y mostrarlo como el ejemplo a seguir, Georgieva no esquiva ninguna oportunidad para apoyar a la administración de Alberto Fernández.

 

Días atrás, el Fondo emitió un comunicado en donde expresó el respaldo a la última propuesta presentada el 26 de mayo por parte del Gobierno argentino a los acreedores, al indicar que es consistente con el restablecimiento de la sostenibilidad de la deuda con alta probabilidad y considerar que los bonistas deben entender que “existe un margen limitado” para mejorarla.

 

Si bien no menciona en el comunicado específicamente cuál podría ser ese espacio que todavía tendría la Argentina para mejorar su propuesta, una fuente con conocimiento directo de la posición del Fondo aseguró a Infobae que “es difícil ver como una restructuración con una recuperación en valor presente neto de la deuda por encima del 50% (asumiendo una tasa de descuento del 10%) puede ser consistente con restaurar la sostenibilidad de la deuda.” Cabe recordar que la semana pasada el Gobierno mejoró la oferta de 40 a 47 dólares en términos de valor presente neto, mientras que se estima que la de los acreedores más grandes, conocida el viernes, ronda entre 55 y 60 dólares.

 

Los acreedores, en tanto, consideran que es el Gobierno el que debe mejorar un poco más su oferta.

 

Ayer, la subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo, Julie Jozack, dijo que “todavía hay espacio para que la Argentina incremente sus pagos a los acreedores privados”. Ayer, el organismo dijo que ese “espacio” no debe vulnerar el esquema de sustentabilidad que planteó la Argentina, por lo que dio a entender que podría llegar a 50 dólares. En particular, el organismo afirmó que no puede haber una carga importante hasta 2024, justamente cuando el país debería terminar de pagar su deuda por USD 44.000 millones contraída a partir de 2018.

 

El comité de acreedores privados de la Argentina más dialoguista expresó su decepción por la actitud del Gobierno de no avanzar hacia un acuerdo, pese a que aseguran que técnicamente estarían muy cerca de lograrlo.

 

El Comité de acreedores de la Argentina, que integran Gramercy, Fintech, Greylock y Hans Humes, cuyo acuerdo de confidencialidad expiró anoche, presentó una oferta que está a solo tres dólares de lo que pretende el Gobierno.

 

Así lo informó una calificada fuente de este grupo desde Nueva York, que, sin embargo, se mostró disgustada por la actitud del Gobierno de no querer seguir construyendo una propuesta de consenso, sino recostarse solamente en el apoyo brindado ayer por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

 

Fuente: Infobae