Viernes, 04 Septiembre 2026
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Este jueves, el Gobierno Nacional estableció cómo se distribuirá la recaudación del impuesto impuesto PAIS, el cual se aplica a partir de la sanción de la Ley de Emergencia y Solidaridad Productiva, para las compras de moneda extranjera y consumos en el exterior.

 

A través del decreto 184/2020 publicado hoy en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo estableció en el artículo primero que el 70 por ciento será distribuido de la siguiente manera:

 

  1. Al financiamiento de Programas a cargo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) le corresponde el 60 por ciento.
  2. Al Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP), para cubrir sus prestaciones, le otorgan el 40 por ciento.

Asimismo, en el artículo dos especifican que el restante 30 por ciento será distribuido de la siguiente manera:

  1. Al Fondo de Integración Socio Urbana (FISU) para el financiamiento de obras de vivienda social: el 30 por ciento
  2. A obras de infraestructura económica: el 65 por ciento
  3. Al fomento del turismo nacional el 5 por ciento.

Cabe recordar que el impuesto se encuentra vigente desde el 23 de diciembre y el cual indica que tienen que pagarlo las personas residentes en el país —personas humanas o jurídicas y demás responsables— que realicen alguna de las operaciones de compra venta de divisas o adquisición de bienes o servicios en el exterior.

Si la operación se realiza mediante tarjetas de crédito, de compra o de débito, el impuesto alcanza a sus titulares, usuarios, titulares adicionales y beneficiarios de extensiones.

Asimismo, el artículo 35 de la Ley de Emergencia Económica y Solidaridad Productiva incluye dentro de las operaciones que pagan el 30% adicional a “las compras efectuadas a través de portales o sitios virtuales o cualquier otra modalidad por la cual las operaciones se perfeccionen, mediante compras a distancia, en moneda extranjera”.

 

Fuente: datachaco.com

Los países del G20 pidieron hoy remarcar la "importancia de los esfuerzos conjuntos" entre prestadores y acreedores para "mejorar la transparencia y sostenibilidad de la deuda", al finalizar la reunión que mantuvieron este fin de semana en la ciudad de Riad, Arabia Saudita.

 

El pedido fue realizado a través del comunicado de cierre de la reunión de Ministros de Economía y presidentes de bancos centrales del G20, en el que también llamaron a "alentar esfuerzos adicionales para abordar las vulnerabilidades de la deuda", con especial interés en aquellas deudas provenientes de países "emergentes".

 

"Reiteramos la importancia de los esfuerzos conjuntos realizados tanto por los prestatarios como por los acreedores, oficiales y privado, para mejorar la transparencia y sostenibilidad de la deuda y alentar esfuerzos adicionales para abordar las vulnerabilidades de la deuda", sostuvo el documento que adscribieron los delegados, entre quienes estuvieron el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el presidente del Banco Central, Miguel Pesce.

 

La mención en el documento final tiene lugar luego de Guzmán afirmara ayer durante la primera sesión que Argentina necesita “reestructurar la deuda para restablecer su sostenibilidad” y que, para que eso sea posible, se requiere “el apoyo de la comunidad internacional”.

 

En este marco, el titular del Palacio de Hacienda advirtió que Argentina atraviesa una crisis de deuda soberana y aseguró: “Necesitamos encaminarnos a un nuevo rumbo y reestructurar la deuda para restablecer su sostenibilidad".

 

“Esta será la primera gran prueba de las reformas del enfoque contractual adoptado en 2014, una nueva forma de formular estos contratos de deuda soberana. Esperamos que sirva pero necesitamos cooperación”, subrayó Guzmán.

 

La Cumbre de Ministros de Finanzas y Presidentes de Bancos Centrales del Grupo de los 20 (G20) es un foro cuyos miembros permanentes son 19 países de todos los continentes (Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía), a los cuales se suma una representación adicional por la Unión Europea.

 

 

Fuente: diariochaco.com

Tras el aval del Fondo Monetario Internacional (FMI) al gobierno argentino, las negociaciones por la deuda comienzan a acelerarse.
 
Luego de su paso por las reuniones del G20 este fin de semana en Arabia Saudita, el ministro de Hacienda, Martín Guzmán, no volverá a Buenos Aires. Antes -el lunes- hará una escala en Washington para mantener más encuentros técnicos con el organismo, según contaron dos fuentes que conocen los detalles de su agenda.
 
Sin embargo, y aunque no está definido aún, el ministro podría hacer una escala técnica en Nueva York, donde los acreedores privados de Wall Street no acogieron con optimismo el pedido del Fondo de una "contribución apreciable" por su parte en la reestructuración de la deuda argentina que, según el cronograma oficial, conocerá la oferta final del Gobierno en la segunda semana de marzo.
 
Guzmán ya está en Riad. Allí, además de las reuniones protocolares por un motivo oficial, mantendrá tres encuentros bilaterales clave. Verá a Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI, luego del respaldo tácito del organismo a la visión del país y de las señales enviadas por Alberto Fernández al Fondo (fin de las cláusulas gatillo, descongelamiento de tarifas y posible reforma jubilatoria, entre otras). Esa reunión dará forma a nuevos avances que no serían todavía definitivos y que continuarán desarrollándose enWashington.
 
La Argentina le debe US$44.000 millones al FMI -es la exposición más elevada del Fondo a nivel mundial- y, si pretende reperfilar ese monto, deberá ingresar en un nuevo programa. Tradicionalmente, las reestructuraciones de deuda con acreedores privados suelen darse con un acompañamiento del organismo. Además, una carta negociadora para el Gobierno podría ser un nuevo programa que muestre un desahogo en 2022 y 2023, y que genere una mayor adhesión a la propuesta argentina.
 
Paralelamente, otra de las reuniones que Guzmán mantendrá en Riad será con Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de los EE.UU. Será un contacto clave para aceitar la relación con Donald Trump, principal gestor del desembolso del FMI a Mauricio Macri. Dentro de un mes, el vicedirector del FMI, David Lipton, le dejaría su lugar en el organismo a Geoffrey Okamoto, mano derecha y hombre de confianza de Mnuchin Lipton, un halcón, había ingresado al Fondo durante la administración del expresidente Barack Obama.
 
Por otro lado, la tercera reunión de Guzmán en Arabia Saudita será con el ministro de Finanzas de Francia, Bruno La Maire. Se trata de un hombre de confianza de Emmanuel Macron, con quien Alberto Fernández afinó la sintonía no sólo con relación a la situación de la deuda (el banco Rothschild, exempleador de Macron y que ya estuvo en el país, está interesado en participar de la negociación), sino también en el futuro del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Tanto Macron como Fernández están buscan postergar ese acuerdo firmado por Macri.
 
Tal decisión, no obstante, encontrará resistencias en Brasilia. Jair Bolsonaro, presidente de Brasil (el socio comercial más importante de la Argentina), busca acelerar ese acuerdo y una baja de los aranceles comunes del Mercosur. La mala relación con Brasil podría limitar el crecimiento argentino. Esas asperezas se comenzarán a limar en las próximas semanas, probablemente cruzando el Río de Plata, en tierras que ahora conduce Luis Lacalle Pou. Uruguay es, desde hace años, otro país interesado en "flexibilizar" el Mercosur.
 
Sin embargo, se trata de detalles que esperan por un cierre de la negociación de la deuda. En el país, en el último mes y medio, el titular de la Unidad de Gestión de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa, Lisandro Cleri, recibió a varios bancos, entre ellos, Credit Suisse, Lazard, Citi, Deutsche Bank, Morgan Stanley, Goldman Sachs, Merrill Lynch y el Rothschild.
 
 
 
Fuente: La Nación

De acuerdo al Balance Cambiario del Banco Central (BCRA), las “Personas humanas”, que básicamente demandan moneda extranjera para atesoramiento y viajes al exterior, compraron dólares billete por u$s92 millones en términos brutos, lo cual representó una caída del 80% respecto a diciembre, cuando se habían comprado u$s462 millones. Por el lado de las ventas, la retracción fue del 53,8% frente al registro anterior.

 

En términos netos, se compraron u$s232 millones en enero, un 33% de los u$s703 millones que se habían adquirido en diciembre. De todo el monto operado, solo u$s32 millones (el 13,8%) fue por compra de billetes físicos; en este caso, la caída fue del 90% respecto al mes pasado.

 

También fue abrupta la caída en la cantidad de compradores, ya que en enero fueron apenas 600 mil las personas que realizaron operaciones, 2 millones menos de las que habían participado en el mercado de diciembre.

 

Este dato está directamente relacionado con la implementación del Impuesto PAIS, el pasado 23 de diciembre, que impuso un recargo del 30% a la compra de dólares para atesoramiento y operaciones con tarjetas de crédito en el exterior.

 

En el último mes del año pasado se había registrado un récord de 2,6 millones de compradores, cifra impulsada por los efectos del aguinaldo y las vacaciones pero ya limitada por el cepo hard y el impuesto del 30% (durante la última semana). Significó un incremento del 170% interanual y del 47% respecto a noviembre.

 

Paralelamente, el gasto en dólares acumulado en viajes, pasajes y otros gastos con tarjeta de crédito alcanzaron durante enero los u$s312 millones, el monto más bajo desde diciembre de 2011. La cuenta de “Servicios”, que incluye este tipo de operaciones, tuvo un déficit de u$s25 millones, un 96% menor al de enero de 2019.

 

Fuente: datachaco.com