Viernes, 12 Junio 2026
giweather joomla module

El senador por el Chaco, Víctor Zimmermann, propone la creación del Fondo Argentino de Desarrollo Regional (Fader), con el objetivo de «desarrollar obra pública en los lugares donde no hay interés del sector privado, como puede ser El Impenetrable; en tiempos de restricción económica y donde vemos que la obra pública está paralizada».

El proyecto, que cuenta con la firma de 9 senadores de distintas provincias y recibió numerosas adhesiones de administraciones provinciales, pretende «facilitar el desarrollo de regiones y provincias que estamos lejos de los grandes centros urbanos, de los centros de consumo, y que queremos tener competitividad, queremos estar con los mismos instrumentos y las mismas posibilidades que el resto», dijo su impulsor.

«Recientemente se pudo poner en marcha el Rigi, donde quedó claro que la estabilidad económica requiere una política pública que estimule el mercado de las grandes inversiones», recordó Zimmermann en los fundamentos del proyecto y expresó la necesidad de «diversificar y fortalecer la estructura productiva y consolidar las perspectivas de mediano plazo, con más competitividad y más generación de divisas».

«Este proyecto impulsa la financiación de iniciativas regionales y provinciales que promuevan la puesta en valor de los recursos naturales y de las cadenas de valor existentes, la conexión urbano-rural, la integración a los mercados, el impulso de nuevas líneas productivas, el aumento de las exportaciones y la ampliación de la base contributiva, que finalmente den un sustento más firme a nuestro federalismo», explicó el representante chaqueño en la Cámara Alta.

«Se trata de estimular el proceso productivo de bienes y servicios, potenciando nuestras ventajas comparativas y promoviendo el desarrollo de nuevas competitividades», destacó el legislador y agregó que se «busca redireccionar una parte de los recursos tributarios para construir infraestructura y proyectos básicos sin los cuales el sector privado no podrá crecer».

«Estamos proponiendo la afectación del 1% de todo lo que recauda el Gobierno Federal, con exclusión de los recursos tributarios y los aportes y contribuciones que financian la Seguridad Social», explicó Zimmermann y explicó que estos recursos serán «aplicables a inversiones en proyectos de transporte, de agua y medio ambiente, de prevención y disminución del impacto de las emergencias climáticas, de comunicaciones y digitalización, de transporte y generación de energía, como también a aquellos dirigidos a sectores de forestoindustria, agropecuarios, turismo, minería y tecnología, entre otros».

Finalmente, el senador explicó que para su administración «se crea el Organismo Fiscal Federal, en los términos del artículo 75 inciso 2 de la Constitución nacional, con la participación de las provincias, Caba y la Nación», que tendrá a su cargo «la definición de los programas anuales de inversión regionales, provinciales y sectoriales, y la selección de los proyectos beneficiarios en base a los dictámenes de un comité de expertos elegidos por concurso público».

La propuesta del Fader surge en un contexto marcado por la parálisis casi total de la obra pública a nivel nacional, tras el ajuste implementado por el gobierno de Javier Milei. En muchas regiones del interior, como el Impenetrable chaqueño o áreas rurales del NOA y el NEA, esta situación profundizó las brechas estructurales, dejando sin perspectivas de desarrollo a comunidades enteras que dependen de la inversión estatal para acceder a servicios básicos y conectividad.

Además, el proyecto dialoga con debates actuales sobre el federalismo fiscal en la Argentina, ya que las provincias reclaman mayor autonomía en la definición de sus políticas de desarrollo.

En ese marco, el Fondo se presenta como una herramienta concreta para redistribuir recursos de manera equitativa, al tiempo que busca articular inversiones estratégicas con una planificación técnica y participativa.

Se destaca que la iniciativa ya fue respaldada por legisladores de diversas fuerzas políticas y por gobiernos provinciales que enfrentan serias restricciones presupuestarias.

Fuente: diariolavozdelchaco.com

Este sábado, el gobernador Leandro Zdero destacó esta nueva adquisición que permitirá mantener casi 170 kilómetros de caminos rurales en mejores condiciones. “Esto es un esfuerzo compartido que requiere el trabajo conjunto entre el Gobierno provincial, Vialidad, la Asociación de Consorcios, los consorcios y el Nuevo Banco del Chaco”, remarcó.

“Aquí hay pura solidaridad, mucho esfuerzo pero que requería no solamente una decisión política, sino también el esfuerzo compartido para que podamos entregar, así como lo hicimos en Mesón de Fierro hace unos días atrás, como lo hicimos en Hermoso Campo, y como próximamente estaremos entregando una en la zona de Chorotis”, comentó.

En ese sentido, el Gobernador explicó la metodología del trabajo coordinado que se realiza para la adquisición de estas maquinarias destinadas a los consorcios camineros.

“Requiere no solamente la utilización de fondos que ya tienen establecidos por Vialidad, sino que también requiere un andamiaje de esa herramienta financiera que es el Nuevo Banco del Chaco, que a través del leasing pueden acceder. De esa manera, también el esfuerzo de sus asociados a través de cada uno de los consorcios camineros puede acceder a la máquina, y el Ministerio de Hacienda de la provincia, a través del Gobierno, absorbe una parte de la tasa en lo que sería la posibilidad del financiamiento”.

Se trata de una retropala nueva marca Michigan modelo 102/30 destinada al Consorcio Caminero N°65 “Tacuarí Este” de Puerto Vilelas, con el objetivo de fortalecer las tareas de mantenimiento vial en esa zona rural. Esta maquinaria representa una inversión de 106,9 millones de pesos y fue adquirida mediante un esquema de leasing a través del Nuevo Banco del Chaco. El consorcio aportó un anticipo de 16 millones de pesos, mientras que el Fondo B de la Ley 666-K sumó otros 21,3 millones como parte del pago inicial.

El monto restante, de 69,4 millones de pesos, será financiado en 36 cuotas mensuales, con una cobertura del 75% por parte del Fondo B y el 25% restante a cargo del consorcio, conforme al índice de aporte asignado. La operación cuenta, además, con una bonificación de 10 puntos en la tasa de interés, absorbida por el Ministerio de Economía del Chaco.

“Primera vez que un Gobernador viene a este sector en una jornada inolvidable”

El presidente del Consorcio Caminero Nº65, Dugaldo Ferreyra, expresó su alegría por esta retropala nueva. “Es un avance importantísimo para nosotros, será un salto cualitativo muy importante”, afirmó.

En ese marco, aseveró: “También quiero destacar que es la primera vez que viene un gobernador acá en este sector. Realmente nos sirve de empuje y de estímulo a todos los integrantes de esta comisión y para los productores también. Es una jornada inolvidable”.
“La provincia nos está enviando los fondos en forma permanente, es un cambio muy distinto de hace dos o tres años atrás, y eso nos permite prestar el servicio a todos los productores en forma eficiente y normal”, cerró.

Ricardo Zorzón es un productor de la zona y mencionó que este consorcio cuida muy bien los caminos pero la nueva adquisición será muy útil. “Estas maquinas son maravillosas y por supuesto que era necesario una así para el consorcio”, dijo.

Acompañaron al gobernador Leandro Zdero, el administrador de la Dirección de Vialidad Provincial, Omar Canela; el presidente de la Asociación de Consorcios Camineros, Julio Fantín; el presidente del Consorcio Caminero Nº 65, Dugaldo Ferreyra; el secretario de la Asociación de Consorcios Camineros, Jorge López; el vocal titular y representante zonal, Víctor Covach; el vocal suplente, Pedro Radojcovic; y el vocal suplente, Néstor Dubrava.


Fuente: chacodiapordia.com

Un informe regional advierte que el 30% tiene dificultades para cubrir necesidades básicas, el nivel más alto de la región.

El 48% de los argentinos redujo sus gastos en alimentos durante el último año, según revela el informe Consumer Pulse Latam 2025, elaborado por la consultora internacional Bain & Company. El estudio releva hábitos de consumo en cinco países de América Latina: Argentina, México, Colombia, Perú y Chile.

El informe también señala que tres de cada diez consumidores en Argentina enfrentan dificultades para cubrir necesidades básicas, el porcentaje más elevado entre los países analizados.

A nivel regional, esa proporción desciende al 22%, mientras que solo el 9% de los encuestados en América Latina dijo poder ahorrar sin modificar su estilo de consumo.

Además del recorte en alimentos, el 39% de los consumidores argentinos dijo haber disminuido sus gastos en ropa y accesorios, y un 32% lo hizo en salidas gastronómicas como restaurantes y cafeterías. La tendencia refleja una transformación en los hábitos cotidianos, empujada por el alza de precios y la pérdida sostenida del poder adquisitivo.

El ajuste se extiende a otros rubros: 28% de los argentinos redujo su gasto en delivery, 22% en cuidado personal, 21% en bebidas alcohólicas, 20% en transporte, 19% en electricidad del hogar, 17% en entretenimiento y suscripciones, y 13% en productos de belleza. El patrón de consumo defensivo atraviesa tanto bienes como servicios.

En toda América Latina, el 90% de los consumidores percibió aumentos de precios en el último año, un salto de siete puntos porcentuales respecto al 83% registrado en 2024. En este contexto, el 67% ya adoptó alguna estrategia para reducir gastos, y un 16% prevé hacerlo próximamente.

Entre las principales medidas de ajuste se destacan el reemplazo de marcas por opciones más económicas, la compra de menores cantidades y la realización de tareas por cuenta propia en lugar de pagar servicios.

Bain & Company concluye que, si bien la preocupación por el costo de vida es un fenómeno global, en América Latina se registra un 33% más de inquietud por el bienestar financiero y el empleo en comparación con Estados Unidos y Europa. En particular, Argentina muestra una tendencia más pronunciada al consumo defensivo y a una constante adaptación frente a la pérdida de ingresos reales.


Fuente: datachaco.com

Este bambú nativo de la región presenta resistencias superiores al hormigón y propiedades térmicas comparables al MDF. La arquitecta Mónica Sosa, con el respaldo de una beca de investigación, trabaja para posicionarlo como material de construcción sostenible que podría brindar soluciones habitacionales.

En el Nordeste Argentino crece de manera natural un bambú cuyo nombre científico es Guadua chacoensis. La arquitecta Mónica Sosa está desarrollando una investigación que busca posicionar a esta variedad de caña regional, como un material de construcción que brinde una solución habitacional sostenible y accesible.

Con el respaldo de una Beca de Estímulo a la Investigación Tipo I de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Sosa encara este trabajo cuyo título es “Viviendas de Guadua (Variedad Regional de Bambú): Soluciones Habitacionales Sostenibles para el desarrollo del NEA” y que tiene como directora a la docente-investigadora de la Facultad de Arquitectura de la UNNE, doctora Herminia Alías, y como subdirectora a la arquitecta Laura Currie.

La Guadua chacoensis es un bambú nativo, que prolifera especialmente en las provincias de Chaco, Corrientes y Misiones, presenta características que lo convierten en un material de construcción particular. Su rápida renovación, resistencia estructural, capacidad de aislamiento térmico y bajo costo de producción lo posicionan como una alternativa real frente a materiales convencionales como el hormigón y el acero.

El proyecto surge en respuesta a una problemática concreta del NEA: la creciente demanda de soluciones habitacionales costosas en un contexto donde los materiales de construcción tradicionales generan un alto impacto ambiental. «La revalorización de la guadua en el sector de la construcción promueve su manejo sostenible, evitando la sobreexplotación y fomentando su cultivo controlado», explica la arquitecta Sosa.

La propuesta no se limita únicamente a la construcción. Sosa percibe un impacto integral que abarca desde la sostenibilidad ambiental hasta el desarrollo económico local. Su investigación contempla la capacitación de comunidades locales en el cultivo, tratamiento y uso de la guadua, fomentando la creación de empleos y la integración del bambú en el ámbito productivo regional.

La investigación se desarrolla con una metodología que combina enfoques cuantitativos y cualitativos, estructurada en tres fases principales: Desarrollo Técnico, Análisis Socioeconómico y Transferencia de Tecnología y Formación.

En lo referente al Desarrollo Técnico de la investigación, la becaria realizará estudios ambientales (ciclo de vida) y de ensayos ampliatorios del material y de perfeccionamiento del sistema tecnológico-constructivo de vivienda modular basada en el uso de guadua desarrollada en una beca de pregrado previa.

Las tareas serán desarrolladas en al ámbito de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE, específicamente en la oficina de la Cátedra “Estructuras III” y del Instituto para el Desarrollo de la Eficiencia Energética en la Arquitectura (IDEEA – FAU – UNNE), ubicada dentro del ámbito físico del Área de la Tecnología y la Producción de la FAU-UNNE.

La experiencia de la becaria en el estudio de la Guadua chacoensis no es reciente. Gracias a dos becas de Investigación de Pregrado consecutivas en 2022 y 2023, logró caracterizar experimentalmente las propiedades físico-mecánicas e higrotérmicas de esta especie. Los resultados fueron interesantes: la guadua mostró resistencias superiores al hormigón en compresión y un comportamiento térmico comparable al MDF.

Estos hallazgos científicos abren la posibilidad de utilizar este bambú como recurso estructural en la construcción del NEA.

El impacto ambiental que tendrán los resultados de la investigación va más allá de la simple sustitución de materiales. «El bambú es un material que captura grandes cantidades de CO2 durante su crecimiento, lo que contribuye a mitigar el impacto ambiental de la construcción tradicional», sostiene Sosa. Esta característica convierte a la guadua no solo en una alternativa constructiva, sino en una herramienta activa de mitigación del cambio climático.

El uso de la guadua también refuerza las tradiciones locales, promoviendo una “arquitectura más vinculada al entorno natural y la identidad cultural de la región”.

Proyección y transferencia. Los resultados de esta investigación no quedarán limitados al ámbito académico. La arquitecta Sosa dejará disponibles los conocimientos que se obtengan, a organismos públicos y privados interesados ​​en materiales alternativos, naturales y renovables. La propuesta busca convertirse en una alternativa viable para la implementación de soluciones habitacionales, especialmente en áreas rurales y periurbanas del NEA.

(*) Prensa Unne

 

 

Fuente: diariolavozdelchaco.com