Sábado, 02 Mayo 2026
giweather joomla module

El juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes por una patota de rugbiers afuera de un boliche el 20 de enero de 2020, tuvo este jueves su novena jornada y por primera vez desde su detención habló uno de los abogados.

"Yo no estaba ahí" dijo Luciano Pertossi. Luego de eso, el joven dijo que no iba a responder más preguntas y se pasó a un cuarto intermedio.

En este marco, Fernando Burlando, el reconocido abogado que representa a los padres de Fernando dijo que "hoy se quebró el pacto de silencio".

"No ha sido feliz la participación de Pertossi en la diligencia de hoy. Lo único que hace es ratificarme la postura que tenemos desde el primer día. Veía cierta debilidad en no distinguir su rostro en la escena del crimen y trató de llevar esta coartada adelante", expresó el letrado.

Al respecto, Burlando continuó: "Para decir lo que dijo, yo lo hubiese mantenido callado. Ni siquiera lo vi con una actitud educada, noble. Que tenga que ver con dar respuestas. A veces uno quiere salvarse. Él interpretó, desde su ignorancia técnica y jurídica, que podía salvarse del salvajismo".

En ese sentido, el abogado querellante opinó que la participación de Pertossi fue un acto de "desesperación".

"En una audiencia anterior, cuando el doctor (Javier) Laborde lo involucró en el hecho golpeando, ya se había visto algún lenguaje corporal en su cara en el que se notaba su desesperación", manifestó.

 

 


Fuente: diariochaco.com

Así lo confirmó Graciela Parodi, que durante una hora explicó el procedimiento realizado con la vestimenta de los acusados y la víctima.

Graciela Parodi, perito policial, declaró en la octava jornada del juicio oral contra los ocho rugbiers y durante una hora explicó el procedimiento realizado con la vestimenta de los acusados y la de Fernando.

Mientras se observaban imágenes en la sala del TOC 1 Parodi confirmó que se incautaron más de 50 prendas de los acusados y que al menos diez presentaron manchas hepáticas. Además, precisó cómo fue la cadena de custodia de lo incautado, la forma en que tomó las muestras del presunto tejido hemático y de qué manera trabajó con los hisopados.

Entre las prendas con manchas de sangre había una camisa blanca, una chomba gris, un pantalón de jean, una bermuda azul, un pantalón de gabardina marrón claro y zapatillas, una de ellas las Cyclone utilizadas por Thomsen.

Aunque en ningún momento precisó o identificó de quién se trataba cada prenda, por los videos e imágenes obtenidos se puede saber a quién le pertenece cada una. Luego de Parodi fue el turno de la perito química, Norma Tramontini, quién también llevó adelante pericias sobre las manchas hepáticas encontradas y luego dio testimonio de si Fernando tenía alcohol en sangre.

“La zapatilla Cyclone dio positivo para sangre humana", indicó Norma, dando a entender que se llegó a la misma resolución que Parodi. A su vez declaró que un buzo Adidas, perteneciente a Blas Cinalli, y un jean de Ciro Pertossi tenían "evidencia positiva para sangre humana".

Lee: Quién es el único de los rugbiers que no recibió familiares ni en el juicio ni en el penal

“Se recibieron tres muestras de sangre de la víctima, en correctas condiciones. Se peritó una sola de ellas y dio positivo de alcoholemia con 0,7 gramos por litro y negativo el análisis toxicológico", informó Tramontini con relación a si la víctima estaba alcoholizada. "El valor detectado en sangre es muy bajo para poder esperar presencia de sustancia etílico en el contenido gástrico, donde no se detectó", finalizó.


Fuente: Noticias Argentinas

Hoy se lleva adelante la sexta jornada del juicio oral por el homicidio de Fernando Báez Sosa, con las declaraciones del médico forense que le realizó la autopsia a la víctima y la médica de la ambulancia que lo atendió.

"Sabemos que Fernando ingresó sin vida al hospital y seguro los médicos lo van a ratificar. También van a aclarar que las maniobras de RCP no fueron determinantes en su fallecimiento si no todo lo contrario", detalló Fernando Burlando, abogado de los papás de joven asesinado, minutos antes del inicio de la audiencia.

"Tenemos el círculo bien cerrado, cada prueba fue concluyente", sentenció el abogado querellante sobre el resultado de la primera semana del juicio oral.

La primera en declarar en la sexta audiencia fue la medica de la ambulancia que trasladó a Fernando al hospital de Villa Gesell. Se trata de Silvana Garibaldi Larrosa quien descartó en su declaración que "la reanimación le haya provocado la muerte a Báez Sosa".

"No conozco que haya habido decesos en una maniobra de reanimación, es muy segura. La única lesión que suele ocurrir en esos casos puede ser una lesión costal, y ocurre en ancianos", afirmó en su testimonio.

Además, detalló que el protocolo indica que debe intentarse reanimar, con las maniobras básicas, unos 40 minutos. Pero, en las tareas de reanimación no hubo ninguna respuesta por parte del paciente".

En cuanto a las lesiones, la mujer dijo que Fernando "tenía hemorragias masivas" que "son compatibles con lesiones del cerebro, en la pared del cráneo". Y detalló "lesiones en el rostro y cuello". "Tenía hematomas bastante grandes, longitudinales. Se veía una marca bastante atípica, rara, en forma de zigzag en la mejilla".

A continuación, el médico forense Diego Duarte, quien llevó adelante la autopsia de Fernando, declaró: "Trabajamos con un protocolo que cumplí. La autopsia se llevó a cabo en la morgue del hospital de Pinamar".

En esa línea, relató: "Primero vi a la víctima en Villa Gesell. Yo tomé conocimiento del caso, supe que Fernando estaba en el hospital de Villa Gesell y como vivo en la esquina del hospital, crucé para ver cómo estaba. Hice un examen previo para tener la visualización de con qué me iba a encontrar en la autopsia".

Y continuó: "Fernando yacía en una cama, presentaba múltiples agresiones en la parte del rostro. Pedí que se le realice una tomografía computada para ver un panorama general de lo que presentaba el cuerpo. El resultado tardó un rato en llegar. Yo lo vi y tenía una importante hemorragia por dentro del cráneo".

Durante su declaración, Duarte explicó que tomó imágenes con su celular "para tener una aproximación de las características de las lesiones" y explicó que aún conserva las fotos. Ante esto, el fiscal solicitó al Tribunal que el testigo exhiba las fotos, sin embargo, la defensa se opuso.

El abogado Tomei pidió un "tiempo prudencial" para analizar las imágenes que no fueron incorporadas anteriormente. "Es una sorpresa que nos afecta en demasía", dijo el abogado defensor.

Finalmente, el Tribunal rechazó esas fotos por unanimidad, fundamentando que la fiscalía debería haberlas incorporado en su momento.

Fuente: diariotag.com

Finalizó la primera semana del juicio oral contra los ocho rugbiers acusados del asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell el 18 de enero de 2020.

En jornadas más que duras para la familia del joven de 18 años, por lo diversos testimonios, la defensa confirmó que continúan con la misma imputación para los ocho que estuvieron sentados en el banquillo de los acusado del Tribunal Oral en los Criminal 1 de Dolores durante estos cinco días.

Cronología de las declaraciones

Durante las diversas jornadas, varios testigos del ataque y crimen, como los secundarios, fueron personas claves para la causa ya que algunas hasta dieron información "valiosa" para sumar al caso y que complican aun más a los ocho rugbiers.

Por el momento el más complicado es Máximo Thomsen ya que en varias declaraciones, en su mayoría, lo incriminan como la persona que le pegó a Fernando y hasta culpó a Pablo Ventura.



- Lunes 2 de enero

Comenzó el juicio oral contra los ocho acusados en el TOC 1 de Dolores. Por primera vez después del crimen los rugbiers fueron fotografiados en el banco de los acusados. Todos con barbijo.

En esta primera jornada declararon los papás de Fernando luego de que Hugo Tomei haya pedido dos anulidades del juicio que terminaron siendo rechazadas, ambas, por el Tribunal.

Sobre la madrugada del 19 de enero de 2020 recordó que sonó el teléfono, ella atendió y primero una mamá de un compañero de su hijo la había puesto en alerta sobre que algo había pasado con él. A los pocos minutos Graciela levantó a su esposo, y le dijo que tenían que ir inmediatamente a Villa Gesell porque Fernando había tenido un accidente.

Pero “cinco minutos más tarde”, un comisario la llamó a Graciela, y ella le pasó el teléfono a su esposo. Cuando éste cortó, le dijo: “Fernando murió”. “No tuvieron piedad, era un ser humano, me duele tanto lo que le hicieron, le llamaban negro. Me quedé sin nada”, aseguró Graciela, quien cuestionó “cómo puede un ser humano discriminar de esa manera” al haberlo matado. La querella había acusado por homicidio por odio racial lo que no prosperó en la acusación fiscal.

Lee: Burlando sobre los testigos: "Nos sorprenden las nuevas declaraciones, son increíbles"

- Martes 3 de enero

En el segundo debate pasaron por el Tribunal el suegro de Fernando, Julieta no pudo asistir, y amigos de la víctima que estuvieron aquella madrugada fatídica en Villa Gesell.

Primero declaró Lucas Filardi quién relató cómo sucedieron los hechos: “Había cuatro o cinco personas pegándole a Fernando", señaló y también indicó que Luciano Pertossi fue quién le pegó a él. Lucas fue el testigo que reconstruyó tirándose al piso del Tribunal cómo su amigo cayó tras recibir el primer puñetazo y luego lo que la víctima hizo para intentar evadir las patadas que le daban en el pecho y la cara.

Otro amigo, Juan Bezzuso, dijo que él vio cuando uno de los atacantes le dio “una piña a Fer que lo sienta y cae de rodillas” y al instante le daban “patadas en la cabeza”.



“Vamos a ver quien gana ahora”, fue la frase que escuchó “claramente” el testigo Federico Raulera. Por su parte, Julián García, otro de los amigos de Fernando, dijo que al salir del boliche, pudo ver que entre cinco o seis fueron a atacarlos: “A ver ahora que estamos afuera”.

Se vivieron momentos de tensión dentro de la sala del TOC 1 de Dolores luego de que uno de los amigos de Fernando Báez Sosa, en varios tramos de su declaración, volteó su cabeza y se quedó por minutos mirando al grupo de rugbiers que estaban con sus barbijos.

El hecho ocurrió cuando el abogado le pidió si podía reconocer a uno de los agresores y la presidenta del Tribunal se lo impidió. “¿Quiere que me de vuelta?”, había dicho Thomas D'Alessandro predispuesto a hacerlo.

Ante esta situación, rápidamente intervino la presidenta del Tribunal 1 de Dolores, Claudia Castillo, para impedirlo porque infringía una norma del Código Procesal.

Con el relato de más de ocho amigos de la víctima, se pudo reconstruir mejor la escena del crimen y cómo todos los acusados fueron parte del ataque al pegarle a Fernando o no dejar que los jóvenes puedan defenderlo.

Lee: El abogado de los rugbiers se mostró conforme con la primera semana del juicio oral

- Miércoles 4 de enero

Instancia más que importante. El primero en dar testimonio fue Pablo y José Ventura, joven acusado por los rugbiers de estar en el ataque y su papá.

Aunque sin dar grandes detalles el joven relató que no conocía por amistad a los acusados pero que sí por vivir todos en la misma localidad: "Los vi pelear a los ocho en varias situaciones, a la salida de boliches en Zárate o en jodas”.

En el Tribunal se vieron conversaciones de Pablo con sus amigos que no entendían porqué estaba siendo acusado y luego sostuvo que para él quién lo había denunciado fue Lucas Pertossi.



Ese mismo día otro amigo de Fernando relató lo que se vivió a la salida de Le Brique: Máximo Thomsen le pegó una patada, con odio, brutalidad y con intención de matar”. El amigo de Báez Sosa habló de una “emboscada” hacia ellos, aunque buscaban alguien en particular, “a Fernando, ellos querían atacarlo a él”. “¿Reconoces a otras personas como agresores de Fernando?”, le preguntó el fiscal Juan Manuel Dávila. “No”, dijo Bonamaison, pero sí aclaró que el grupo de rugbiers arengaban “¡vamos! ¡vamos, negro de mierda!”.



Luego fue lugar de los empelados de seguridad del boliche. El primero fue el jefe de Le Brique que emocionado hasta las lágrimas relató: “Nunca ví nada igual, era saña. Hace 20 años que trabajo de esto y nunca vi nada igual, todo patadas”.

Además manifestó que se le imposibilitó en varias oportunidades sacar a Thomsen del boliche. Otro patovica sostuvo que el joven tenía las "pupilas dilatadas que puede ser por el mismo alcohol que toman adentro, estaba totalmente sacado”.

Después del debate familiares de los rugbiers fueron a visitarlos al Penal de Dolores.


- Jueves 5 de enero

En este debate comenzaron las declaraciones de testigos claves que no pertenecían ni al grupo de Fernando ni al de los rugbiers. El primero fue Tomás Bidonde quien había ido a pasar las vacaciones a Villa Gesell en el verano de 2020 y aquella madrugada del 18 de enero fue junto a un amigo al boliche Le Brique.

“Lo veo de frente, estaba Thomsen pegándole al chico que fallece, recuerdo que le pega dos patadas en la cabeza….como puntinazos, luego lo agarra y le vuelve a dar dos o tres patadas”, dijo en su relato quebrado por el llanto.


Tras protagonizar el ataque, Bidone le dijo a su amigo que se quería ir de Villa Gesell y sólo se quedaron una noche más, tras lo cual se volvió a Buenos Aires. “Estaba schokeado y nervioso, y ver eso y toda la situación después, estaba mal, y al prender la tele escuché al padre de la víctima y avisé a mi mamá que iba a la fiscalía, que había visto todo”.

Luego continúo con su testimonio Tatiana Caro, joven que estuvo al momento del ataque y contó que escuchó cuando uno de los rugbiers acusados del asesinato: “quédate tranquilo que me lo voy a llevar como trofeo” e hizo referencia que fue uno de los Pertossi. Muy conmovida por lo vivido, dijo que Báez Sosa estaba “parado” cuando lo atacaron, y que “le pegaron de atrás”.



Quién también lo hizo fue Virginia Antonelli la joven que le hizo RCP  a Fernando. La joven estaba dentro del boliche y había salido porque había muchísima gente. Ahí fue cuando la seguridad del lugar expulsaba por la fuerza a uno de los acusados: Máximo Thomsen. Pérez Antonelli vio que un grupo de personas atacaban a Fernando y ella se acercó cuando él ya estaba en el piso. “Si alguien no tiene consciencia y no respira, hay que hacerle RCP”, dijo ante pregunta de la fiscalía sobre su conocimiento, ya que ella había hecho un curso al respecto en la Cruz Roja.

Lo que hizo unos minutos hasta que llegó el personal policial, que iban tomando la posta para seguir con el intento de salvarle la vida a Báez Sosa. “Yo le sostenía la cabeza a Fernando, le hablaba, le pedía que se quedara conmigo”.

El abogado de los rugbiers, Hugo Tomei, le preguntó nuevamente sobre sus conocimientos de reanimación y si no había riesgo de hacérselo a una persona a quien podía ocasionarle una lesión al mover el cuerpo: “Es mejor tener a una persona con la costilla rota y viva, que una persona muerta”, le respondió la joven.




- Viernes 6 de enero

En la última jornada de la semana, declaró Andrea Ranno, empleada del hotel y que vio pasar a los acusados después del crimen. Allí aseguró que los rugbiers "estaban orgullosos" y "festejaban porque todos se atribuían algo".

"Ellos pasaron frente al hotel y los escuché hablar de una pelea y que festejaban la situación, pero primero vi cómo uno de ellos salió corriendo y estaba como sacado", señaló la mujer en el tribunal de Dolores.

A su vez, declaró que minutos después de que uno de los acusados pasó corriendo por el lugar, escuchó como uno de los jóvenes le decía a otro “le rompí toda la jeta, estaba llena de sangre”.

Aunque todas fueron declaraciones más que importantes, este viernes un Policía del allanamiento confirmó quién le echó la culpa al joven de Zárate: "Thomsen fue quién dijo que la zapatilla con sangre era de Pablo Ventura", indicó Mariano Vivas.

El último en declarar este viernes fue Hugo Vázquez, otro jefe policial, que manifestó que en reiteradas oportunidades se les pidió a los detenidos que se dejen de reír porque era algo serio.

A su vez volvió a confirmar que Máximo Thomsen fue quién culpó a Pablo Ventura: "Cuando se preguntó de quién era la zapatilla con sangre el joven dijo 'de Pablo' se le preguntó quien era y respondió 'Pablo Ventura'".

Durante todas las jornadas se observó en la sala del TOC 1 la emoción y el pedido constante de perdón de los testigos a los papás de Fernando que en diversas oportunidades manifestaron que solo hay agradecimiento para ellos por dar su testimonio.

Fuente: Noticias Argentinas