Jueves, 27 Agosto 2026
giweather joomla module

All Categories

El papa Francisco donó más de 100.000 euros a víctimas de inundaciones e incendios en Sudán del Sur y Grecia, informó hoy el Vaticano.
El pontífice envió 75.000 dólares para las víctimas que sufrieron "las fuertes lluvias y las inundaciones devastantes que en agosto golpearon a Sudán del Sur", informó el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral en un comunicado.

Por otro lado, Francisco realizó "una primera contribución de 50.000 euros para ayudar a las poblaciones que en Grecia, también en agosto, tuvieron grandes pérdidas por los incendios en la Isla de Evia", entre otras regiones del país mediterráneo, agregó el texto.

Fuente: Télam

Alemania se embarcó hoy en la búsqueda de su próximo Gobierno, un día después de que el Partido Socialdemócrata (SPD) venciera por estrecho margen al bloque de centroderecha de la canciller saliente, Angela Merkel, y en medio de temores a semanas de incertidumbre política tras las reñidas elecciones.
 
Los dos mayores partidos, el SPD de Olaf Scholz y los conservadores de Merkel (CDU/CSU), aspiran a formar Gobierno en un proceso que podría prolongarse meses, ya que pese a la ventaja socialdemócrata, aún no está nada claro quién sustituirá a Merkel, que está en el poder desde 2005.
 
Tanto Scholz, que sacó a su partido de una depresión de varios años, como Armin Laschet, el candidato del partido de Merkel, pretenden liderar el próximo Gobierno.
 
Scholz es el vicecanciller y ministro de Finanzas saliente y Laschet es el gobernador del estado más poblado de Alemania, Renania del Norte-Westfalia.
 
En la decisión final tendrá gran peso la decisión de los posibles socios menores, los ecologistas Verdes, de centroizquierda y que generalmente se inclinan por el SPD, y los liberales Demócratas Libres, que es más cercano a la CDU.
 
Sin embargo, ninguno de los dos partidos dijo hasta ahora a cuál de las dos grandes fuerzas apoyarán tras las elecciones de ayer.
 
"Los votantes hablaron muy claramente", dijo hoy Scholz.
 
El electorado "reforzó a tres partidos -los Socialdemócratas, los Verdes y los Demócratas Libres- así que este es el visible mandato que han dado los ciudadanos de este país. Estos tres partidos deberían liderar el próximo Gobierno", agregó.
 
La única otra opción que tendría mayoría parlamentaria sería una repetición de la "gran coalición" entre los Socialdemócratas y la llamada Unión, la alianza de la CDU de Merkel con la CSU, el partido Unión Social Cristiana, de la región de Baviera.
 
Esta es la combinación que ha gobernado en Alemania 12 de los 16 años que Merkel ha estado en el poder, aunque esta vez debería estar comandada por Scholz y con la CDU como socio menor, porque el SPD fue el partido más votado.
 
Sin embargo, esta coalición muy a menudo ha sufrido crisis y se ha sumido en disputas, por lo que no genera mucho entusiasmo.
 
Scholz afirmó también hoy que Alemania era "estable" pese a las incertidumbres y las complejas negociaciones que se vislumbran.
 
"Deberían saber que Alemania siempre ha tenido coaliciones y siempre ha sido estable", dijo el ministro de Finanzas saliente, citado por la agencia en noticias AFP.
 
El Gobierno saliente de Merkel permanecerá en el cargo hasta que preste juramento un sucesor. Merkel, de 67 años, anunció en 2018 que no buscaría un quinto mandato.
 
Los resultados oficiales finales dieron a los socialdemócratas el 25,7% de los votos ya la Unión el 24,1%.
 
Hace cuatro años, obtuvieron un 20,5% y un 32,9% respectivamente.
 
La Unión nunca antes había obtenido menos del 31% en una elección parlamentaria nacional.
 
Los Verdes se llevaron el 14,8%, los Demócratas Libres el 11,5% y la ultraderechista Alternativa para Alemania (Afd) el 10,3%.
 
El partido más pequeño en el nuevo parlamento es La Izquierda, que obtuvo solo el 4,9% de los votos.
 
La nueva cámara del Parlamento (Bundestag) tendrá un récord de 735 legisladores.
 
Tras las últimas elecciones, en 2017, se necesitaron más de seis meses para alcanzar un acuerdo y formar la actual "gran coalición" gobernante de los dos partidos mayoritarios, conservadores y socialdemócratas.


Fuente: Télam

Estados Unidos lanzó el viernes una campaña para ofrecer refuerzos de la vacuna de Pfizer contra el COVID-19 a millones de estadounidenses, aún cuando los funcionarios federales de salud subrayaron que el verdadero problema sigue siendo administrar las primeras inyecciones a los no vacunados.
 
Unos 60 millones de personas pueden ahora recibir una tercera dosis del inoculante de Pfizer, celebró este viernes el presidente Joe Biden, tras una maratónica controversia entre la comunidad científica sobre el tema.
 
Las autoridades sanitarias estadounidenses concluyeron recomendar esta dosis de refuerzo para tres categorías de población: las personas de 65 años o más, las que tienen entre 18 y 64 años y presentan factores de riesgo para desarrollar una forma grave de la enfermedad (diabetes, obesidad...), así como las que están muy expuestas al coronavirus por su trabajo o lugar de residencia. Esta última categoría es muy amplia, pues incluye a profesores, trabajadores de supermercados, personal sanitario, presos y personas que viven en albergues para indigentes.
 
“No vamos a salir de esta pandemia con un refuerzo”, advirtió la doctora Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), a pesar de que con sus palabras contravino el consejo de su propio panel de expertos de que más personas reciban el refuerzo.
 
La gran mayoría de los casos y hospitalizaciones por COVID-19 se dan entre personas no vacunadas, señaló Walensky. Y los tres tipos de vacuna contra el COVID-19 que se aplican en Estados Unidos ofrecen una fuerte protección contra un cuadro grave de enfermedad, la hospitalización y la muerte, a pesar de la contagiosa variante delta que hizo que los casos se dispararan. Pero la inmunidad contra un cuadro leve parece disminuir meses después de la vacunación inicial.
 
Las autoridades de salud deben aclarar la confusión sobre quién debe recibir el refuerzo y por qué. Por ahora, la campaña de refuerzo es lo que Walensky llamó “un primer paso”. Sólo se aplica a las personas vacunadas originalmente con vacunas fabricadas por Pfizer y su socio BioNTech. Aún no se han tomado decisiones sobre los refuerzos para los estadounidenses que recibieron las vacunas de Moderna o Johnson & Johnson.
 
El presidente Joe Biden dijo que si estás vacunado, “estás en buena forma, y estamos haciendo todo lo posible para que siga siendo así, que es donde entra el refuerzo”. Instó a los que ahora tienen derecho a una vacuna adicional a “ir a por el refuerzo”, diciendo que él se pondría la suya pronto, y que todo el mundo debería ser paciente y esperar su turno.
 
Además, prometió que los vacunados con fármacos de Moderna y Johnson & Johnson también tendrán su dosis de refuerzo a medida que se realicen las investigaciones. Según el mandatario, todos los estadounidenses podrían recibir el refuerzo “en un futuro próximo”.
 
Estas campañas de refuerzo son fuertemente criticadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que argumenta las desigualdades en materia de vacunas entre países ricos y pobres.


De su lado, Estados Unidos asegura que puede combinar la campaña de refuerzo con la ayuda a países extranjeros: esta semana, Washington aumentó su promesa de donación de vacunas a los países que las necesitan a 1.100 millones de dosis.

 

Fuente: diariochaco.com

Las bolsas mundiales se desplomaron este lunes, en medio de los temores sobre el colapso del gigante inmobiliario chino Evergrande, la expectativa por las medidas de varios bancos centrales y una inminente discusión sobre la deuda y el estímulo fiscal en Estados Unidos.
 
Wall Street se desplomó el lunes ya que el temor al contagio por el posible colapso de la empresa china provocó una venta generalizada de acciones, lo que hizo que los inversores huyeran en busca de seguridad.
 
El Nasdaq cayó a su nivel más bajo en cerca de un mes, y Microsoft Corp, Alphabet Inc, Amazon.com Inc , Apple Inc, Facebook Inc y Tesla Inc estuvieron entre los mayores lastres del índice, así como del S&P 500. Los 11 principales sectores del S&P 500 bajaron, siendo los grupos más sensibles desde el punto de vista económico, como el de la energía, los que más bajaron.
 
Los inversores también se mostraron nerviosos antes de la reunión de política monetaria de la Reserva Federal de esta semana.
 
El subíndice bancario cayó con fuerza, mientras que los rendimientos del Tesoro estadounidense bajaron, ya que la preocupación por el posible impago de Evergrande pareció afectar al mercado en general.
 
El miércoles se conocerán los resultados de la reunión de política monetaria de la Fed, en la que se espera que el banco central siente las bases para un recorte de sus compras de bonos, aunque el consenso es que el anuncio real se retrase hasta las reuniones de noviembre o diciembre.
 
Extraoficialmente, el Promedio Industrial Dow Jones cayó 620,22 puntos, o un 1,79%, a 33.964,66 unidades, mientras el S&P 500 perdió 75,28 puntos, o un 1,70%, a 4.357,71 unidades. El Nasdaq cayó 325,95 puntos, o un 2,17%, a 14.718,02 unidades.
 
El S&P 500 ha bajado mucho desde el máximo histórico alcanzado el 2 de septiembre y va camino de romper una racha de siete meses de ganancias.
 
En Europa, el índice paneuropeo Stoxx Europe 600 cayó hasta un 2%, la mayor caída desde julio. Las materias primas lideraron el retroceso generalizado, ya que el hierro se extendió por debajo de los 100 dólares la tonelada y los metales básicos disminuyeron después de que China intensificara las restricciones a la actividad industrial.
 
Otro factor que pesó en Europa es la escasez de gas natural, que ha llevado al gobierno del Reino Unido a mantener conversaciones de emergencia con los proveedores de energía. Al cierre de la jornada, Londres perdía el 0,8%, Frankfurt el 2,3%, París el 1,7% y Milán el 2,5%.
 
Asimismo, las acciones de Hong Kong cayeron en medio de la mayor venta de acciones inmobiliarias en más de un año, ya que los operadores temen el riesgo de contagio de la crisis de la deuda del gigante inmobiliario chino Evergrande, que está alimentando nuevos temores sobre la senda de crecimiento de China.
 
La firma, uno de los desarrolladores más grandes del país, está al borde del colapso, lastrada por deudas de más de 300 mil millones de dólares. La empresa se desplomó un 17% este lunes en la Bolsa de Hong Kong, registrando su menor nivel de cotización en más de 11 años. Las acciones llevan una caída de casi 90% con respecto al comienzo del año, mientras se espera que la empresa no pague los próximos pagos de intereses esta semana.
 
Además de Evergrande y la perspectiva de un estímulo reducido de la Fed, los mercados financieros también enfrentan riesgos por la incertidumbre sobre las perspectivas de la agenda económica de 4 billones de dólares del presidente Joe Biden, así como la necesidad de aumentar o suspender el techo de la deuda de Estados Unidos. Los inversores ya estaban preocupados por la desaceleración de la recuperación mundial de la pandemia y la inflación avivada por los precios de las materias primas.
 
La secretaria del Tesoro, Janet Yellen, dijo que el gobierno de Estados Unidos se quedará sin dinero para pagar sus facturas en algún momento de octubre sin tomar medidas sobre el techo de la deuda, advirtiendo de una “catástrofe económica” a menos que los legisladores tomen las medidas necesarias.
 
Mientras tanto, las acciones de los mercados emergentes se encaminaron hacia su mayor caída en un mes, mientras que el rublo de Rusia y el rand de Sudáfrica lideraron las caídas de las monedas de los países en desarrollo. El Bitcoin cayó por debajo de los 45.000 dólares.
 

Fuente: infobae.com