Martes, 25 Agosto 2026
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Más de 7.000 vuelos fueron cancelados en todo el mundo por las compañías aéreas durante el fin de semana largo de Navidad debido a la progresión meteórica de la variante Ómicron del coronavirus, que está afectando sobre todo a las tripulaciones de los aviones.

Según el último informe del sitio web Flightaware, hoy hubo cerca de 2.000 cancelaciones más, de los cuales más de 570 fueron viajes relacionados con Estados Unidos, ya sean internacionales o internos.

El sábado, el mismo sitio había identificado cerca de 2.800 cancelaciones de vuelos, 970 de ellos relacionados con Estados Unidos.

El viernes las cancelaciones rondaron las 2.400 y los retrasos se acercaron a 11.000, de acuerdo con Flightaware.

Numerosas compañías debieron poner en cuarentena a pilotos, asistentes de vuelo y otros miembros del personal que se vieron expuestos al Covid. Por ese motivo Lufthansa, Delta y United Airlines debieron cancelar vuelos.

Según Flightaware, United Airlines anuló 439 vuelos el viernes y el sábado, alrededor del 10% de los programados.

"El pico de casos de Ómicron en todo el país esta semana ha tenido un impacto directo en nuestras tripulaciones y las personas que dirigen nuestras operaciones", explicó la compañía estadounidense, que dijo que está trabajando para encontrar soluciones para los pasajeros afectados.

Delta Air Lines también canceló más de 300 vuelos el sábado y 170 el día anterior, nuevamente según Flightaware, que menciona a Ómicron como causa principal de las anulaciones, y, ocasionalmente, a las condiciones climáticas adversas.

"Los equipos de Delta han agotado todas las opciones y recursos" antes de llegar a estas cancelaciones, argumentó la aerolínea, informó la agencia de noticias AFP.

También se cancelaron más de diez vuelos de Alaska Airlines, cuyos empleados dijeron haber estado "potencialmente expuestos al virus" y anunciaron su decisión de ponerse por sí mismos en cuarentena.

Las condiciones climáticas contribuyeron a las supresiones de vuelos.

En el oeste de Estados Unidos, se pronosticaron tormentas de nieve y fuertes caídas de las temperaturas, complicando aún más una situación ya caótica.

Pero ciudades como Seattle y Portland pudieron disfrutar de una Navidad con nieve.

"Las condiciones anormalmente frías y húmedas del Pacífico resultarán en períodos prolongados de nevadas y lluvias", señaló el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS).

Las aerolíneas chinas fueron las responsables de la mayoría de las cancelaciones: China Eastern recortó alrededor de 540 vuelos, más de una cuarta parte del total programado, mientras Air China canceló 267, también cerca de la cuarta parte de sus salidas previstas.

Todas estas cancelaciones constituyen un duro golpe a la tan ansiada reanudación de los viajes en las vacaciones de fin de año, después de una Navidad de 2020 duramente marcada por la pandemia.

En Estados Unidos, según estimaciones de la Asociación del Automóvil, se esperaba que más de 109 millones de personas abandonaran su área inmediata en avión, tren o automóvil entre el 23 de diciembre y el 2 de enero, un aumento del 34% con respecto al año pasado.


Fuente: Télam

Las nuevas olas de contagios de coronavirus en el mundo, provocadas en su mayoría por la propagación de la variante Ómicron, llevaron a las principales ciudades a tener que cancelar o reducir los festejos de Año Nuevo.

En Nueva York, por ejemplo, la tradicional celebración en Times Square se reducirá en cantidad de asistentes y todos deberán portar mascarilla de manera obligatoria, según informó el jueves la oficina del alcalde, Bill de Blasio.

Típicamente unos 58.000 neoyorquinos se reúnen para presenciar la caída de la enorme bola anunciando la llegada del nuevo año, pero la próxima semana la capacidad será reducida a 15.000 asistentes, que deberán usar obligatoriamente mascarilla y probar que han sido vacunados.

Medidas sanitarias adicionales “mantendrán segura y sana a la multitud completamente vacunada mientras recibimos el Año Nuevo”, apuntó de Blasio.

Mientras que otras ciudades europeas han decidido cancelar sus celebraciones ante la amenaza de la variante Ómicron.

A continuación, una lista con ciudades emblemáticas que cancelaron sus celebraciones y otra con aquellas que aún tienen pensado seguir adelante con los festejos.

Ciudades que cancelaron sus eventos de Año Nuevo

Atenas

Este año no habrá espectáculo de fuegos artificiales sobre la Acrópolis. El ministro de Sanidad griego, Thanos Plevris, dijo durante una conferencia de prensa el pasado jueves que se cancelarían todas las celebraciones públicas de Navidad y Año Nuevo previstas por los municipios.

Berlín

Alemania impondrá estrictas restricciones a partir del 28 de diciembre y prohibirá las reuniones en Año Nuevo. Eso significa que no habrá grandes reuniones con fuegos artificiales en Berlín, la capital, ni en otros puntos emblemáticos como Múnich y Fráncfort.

Edimburgo

Las celebraciones públicas en Escocia serán canceladas, según anunció la primera ministra del país, Nicola Sturgeon. En un comunicado, explicó los detalles de las restricciones a los grandes eventos tras la Navidad para frenar la propagación de Ómicron.

Londres

El alcalde, Sadiq Khan, dijo el pasado lunes que se había cancelado un evento en Trafalgar Square debido al aumento de los casos de coronavirus, la mayoría con la variante Ómicron. En su lugar, se emitirá un programa a medianoche en la BBC One, informó el funcionario.

Nueva Delhi

La capital india anunció la prohibición de todas las reuniones sociales, culturales, políticas y festivas hasta nuevo aviso debido al aumento de los casos de COVID-19. Según la orden del gobierno de Delhi, todos los funcionarios “se asegurarán de que no se realicen actos culturales/reuniones/congresos para celebrar la Navidad o el Año Nuevo”.

París

La capital francesa canceló su tradicional espectáculo de fuegos artificiales sobre la avenida de los Campos Elíseos por la nueva ola de contagios. “Los fuegos artificiales no tendrán lugar, y lamentablemente tampoco habrá sets de DJ”, dijeron las autoridades parisinas a la agencia de noticias AFP.

Roma

La ciudad es una de las tantas en Italia que han decidido cancelar las fiestas para evitar más contagios. Venecia también anuló sus conciertos al aire libre y los fuegos artificiales en la víspera de Año Nuevo.

Sin embargo, no todas las ciudades del mundo han suspendido sus celebraciones. Bangkok, Ciudad del Cabo, Dubái, Las Vegas, Río de Janeiro, Sídney y Taipéi son algunas tradicionalmente conocidas por sus excepcionales fuegos artificiales y grandes eventos de Año Nuevo que, hasta el 25 de diciembre, seguían adelante con sus planes.


Fuente: infobae.com

Holanda comenzará este domingo con un confinamiento de casi un mes, ante el avance de la nueva cepa de coronavirus Ómicron y a poco de que la descubrieran presente en el país, desde el pasado 19 de noviembre.

La información fue comunicada este sábado por el primer ministro Mark Rutte: "Para resumirlo en una frase, Holanda volverá al confinamiento a partir de mañana".
De esta manera, todos los comercios no esenciales, restaurantes, bares, cines, museos y teatros deberán cerrar desde este domingo hasta el 14 de enero.

En tanto que los colegios podrán reabrir a partir del 9 de enero, explicó el mandatario, quien manifestó estar "con un estado de ánimo sombrío".
Con motivo de las reuniones familiares por las fiestas de fin de año, el Gobierno autorizó que solamente puedan concurrir dos en vez de cuatro, como estaba estipulado, a excepción del día de Navidad.

"Es algo inevitable por la llegada de la quinta ola y por la propagación, más rápida de lo esperado, de Ómicron. Ahora debemos actuar con precaución", explicó.

La medida se lanzó para contrarrestar el avance de la nueva cepa que, según el responsable del equipo holandés de gestión de la pandemia, Jaap van Dissel, se adelantará a la delta y será la dominante a final de año.

 

Fuente: datachaco.com

La serie de tornados que azotó al oeste y el sur de los Estados Unidos mató a docenas de personas y devastó ciudades enteras, señalan las últimas informaciones recogidas en aquel país respecto del fenómeno meteorológico que se produjo el sábado último.
 
Los rescatistas deambulaban este lunes entre mochilas, zapatos y teléfonos móviles, señalan las crónicas que, afirman, un número definitivo de muertos seguía siendo esquivo. Desde el epicentro de un panorama desolador, la agencia Associated Press alienta alguna esperanza de que la cifra total de víctimas fatales termine siendo finalmente menor de lo que se temía en un principio.
 
Kentucky fue el distrito peor afectado por un fenómeno notable porque se produjo en una época del año en que el clima frío normalmente limita los tornados.  Allí se contabilizó ocho personas muertas en la fábrica de velas de Mayfield Consumer Products del estado. Otras 12 murieron en Bowling Green y sus alrededores. Al menos otras 14 personas murieron en Illinois.
 
Se pudo establecer que sólo 40 de las 110 personas que trabajaban en la fábrica de velas en el momento del tornado fueron rescatadas, y que “será un milagro que alguien más se encuentre vivo en ella”. Pero el domingo, la compañía dijo que mientras ocho fueron confirmados muertos y ocho permanecieron desaparecidos, más de 90 otros habían sido localizados.
 
“Muchos de los empleados se reunieron en el refugio del tornado y después de la tormenta dejaron la planta y se fueron a sus hogares”, dijo Bob Ferguson, portavoz de la compañía“. Los trabajadores de turno de noche estaban en medio de la prisa de las vacaciones, sigue la crónica.
 
Los testimonios son desgarradores. “Fue indescriptible”, dijo el pastor Joel Cauley sobre la escena del desastre. “Usted podía oler el aroma de las velas y oír los gritos de la gente para la ayuda". Cuatro tornados golpearon Kentucky en total, incluido uno con un camino extraordinariamente largo de unas 200 millas (322 kilómetros), dijeron las autoridades.
 
Este domingo se estimaba que la cantidad de muertos podría exceder los 100. Pero después de que los funcionarios estatales escucharon la actualización de la compañía de velas, dijeron que podría ser tan bajo como 50.
 
“Oramos para que tal vez las estimaciones originales de los que hemos perdido estén equivocadas. Si es así, será maravilloso” “Vamos a llorar juntos, excavaremos y limpiaremos juntos, reconstruiremos y seguiremos adelante juntos. Vamos a superar esto", dijo el gobernador de Kentucky, Andy Beshear.
 
Con las temperaturas máximas de la tarde pronosticadas solo en los 40 grados, decenas de miles de personas se quedaron sin electricidad. Unos 300 miembros de la Guardia Nacional fueron de casa en casa, controlando a las personas y ayudando a retirar los escombros. Los perros de cadáveres buscaron víctimas. Al menos seis personas murieron en Illinois, donde fue atacado un centro de distribución de Amazon en Edwardsville; cuatro en Tennessee y dos en Arkansas, donde un asilo de ancianos fue destruido.
 
En un telegrama enviado el lunes por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, el Papa ofreció oraciones por los fallecidos, "consuelo a los que lloran su pérdida y fuerza a todos los afectados por esta inmensa tragedia".
 
Los escombros de los edificios destruidos y los árboles triturados cubrieron el suelo en Mayfield, una ciudad de unos 10.000 habitantes en el oeste de Kentucky. Láminas de metal retorcidas, cables eléctricos caídos y vehículos destrozados se alineaban en las calles. Las ventanas volaron, en tanto que se veían los techos arrancados de los edificios que aún estaban en pie.
 
A la sombra de los santuarios de sus iglesias derruidas, dos congregaciones en Mayfield se reunieron el domingo para orar por los que estaban perdidos. Los miembros de la Primera Iglesia Cristiana y la Primera Iglesia Presbiteriana se reunieron en un estacionamiento rodeado de escombros, pilas de ladrillos rotos y metal. “Nuestro pequeño pueblo nunca volverá a ser el mismo, pero somos resistentes”, dijo Laura McClendon.
 


Fuente: Noticias Argentinas