Domingo, 23 Agosto 2026
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Fuerzas de Rusia atacaron este jueves con artillería objetivos militares en la periferia de la capital Kiev y redoblaron su asedio a otras ciudades de Ucrania, incluyendo Mariupol donde la situación es cada vez más desesperante, mientras que la primera reunión entre cancilleres de ambos países desde el inicio de la guerra culminó sin grandes avances.

Los soldados rusos desplazaron parte de sus vehículos blindados hacia el noreste de Kiev, en su intento de culminar su operación para rodear la capital ucraniana.

Este jueves hubo enfrentamientos en la localidad de Skybyn, a pocos centenares de metros del último puesto de control que marca el límite al noreste de Kiev, mientras que soldados ucranianos afirmaron que se produjeron intensos combates para controlar la autopista que conduce a la urbe, consignó la agencia de noticias AFP.

La mitad de la población de la principal ciudad del país ya huyó desde el inicio de la incursión rusa, el 24 de febrero, informó este jueves el alcalde Vitali Klitschko.

La evacuación en otros puntos del territorio también avanzó a través de los siete corredores humanitarios coordinados entre las partes, como el de la región de Sumy, en el noroeste de Ucrania, que permitió a más de 12.000 civiles huir en autos particulares o micros, informó el diario británico The Guardian.

La gran excepción es la ciudad portuaria de Mariupol, donde ni una sola persona pudo abandonar la zona, según declaró la viceprimera ministra ucraniana Iryna Vereshchuk, en medio de acusaciones cruzadas entre Kiev y Moscú de violar la seguridad del corredor.

Cientos de miles de personas están atrapadas y ya "empezaron a pelearse por la comida", según un representante de la Cruz Roja.

"Todas las tiendas y las farmacias fueron saqueadas hace cuatro o cinco días. Algunas personas todavía tienen comida, pero no sé cuánto durará", afirmó Sasha Volkov en una grabación de audio enviada a los medios.

“Muchos no tienen agua para beber (…). Mucha gente dice que tampoco tiene comida para los niños”, prosiguió.

Mariupol es la ciudad donde el miércoles fue bombardeado un hospital infantil en un ataque que dejó tres muertos, entre ellos una niña, informó este jueves el Gobierno municipal.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, calificó de "crimen de guerra" el ataque y mostró videos de la destrucción de este establecimiento, que albergaba una zona de maternidad y un centro de salud pediátrico.

En medio del repudio internacional, el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, puso en duda la versión ucraniana sobre el hecho y, según su relato, el edificio ya no funcionaba como centro médico sino que allí había una base de "extremistas".

"Era una base de un batallón radical", afirmó el jefe de la diplomacia rusa al término de una reunión en Turquía con su homólogo de Ucrania, Dmytro Kuleba.

Ese encuentro, el primero entre los cancilleres de Rusia y Ucrania desde el inicio de la guerra entre ambos países, culminó este jueves con pocos progresos y acusaciones cruzadas, aunque con un acuerdo para continuar las conversaciones.

Kuleba dijo que no hubo avances hacia un alto el fuego y agregó que Moscú parece determinada a continuar con su ofensiva y a buscar una capitulación de Kiev que no conseguirá.

"Ucrania no se rinde. Buscaremos soluciones diplomáticas, pero hasta lograrlas protegeremos al pueblo de la agresión rusa", subrayó en conferencia de prensa.

Ante la falta de acuerdos, el Kremlin señaló posteriormente y de forma unilateral que abrirá corredores humanitarios diarios para permitir que los ucranianos que huyen de los combates lleguen a su territorio, mientras que Kiev pide corredores que permitan la evacuación de civiles dentro de Ucrania.

En paralelo, el ritmo de salida de los refugiados que huyen fuera de Ucrania se aceleró en las últimas 24 horas, con más de 160.000 personas que cruzaron la frontera, con lo que el total subió a más de 2,3 millones, según el último balance de la ONU.

Desde el inicio de la operación militar rusa, Estados Unidos y sus socios de la OTAN apoyan a Kiev pero evitan implicarse directamente en el conflicto y, por el contrario, intentan presionar a Moscú con una batería de sanciones y represalias económicas.

En Rusia, esas medidas empiezan a pesar en la población. Las últimas empresas extranjeras en marcharse del país fueron los gigantes japoneses del videojuego Sony y Nintendo. además del banco de negocios Goldman Sachs, el sistema de pago Western Union y la cadena de ropa japonesa Uniqlo.

El presidente ruso, Vladimir Putin, admitió este jueves que las sanciones impuestas por las potencias occidentales están "creando ciertos problemas y dificultades", pero explicó que la economía del país "se está adaptando a la nueva situación", de acuerdo a declaraciones reproducidas por la agencia de noticias Sputnik.

El mandatario advirtió además que las sanciones pueden provocar un aumento de la inflación mundial por la subida de los precios de los alimentos ya que Rusia no podrá exportar suficientes fertilizantes. Por ahora, aclaró, el país sí mantendrá todas sus entregas de hidrocarburos a pesar del conflicto.


Fuente: Télam

Las empresas estadounidenses McDonald’s, Starbucks y Coca-Cola informaron este martes que resolvieron sumarse a las cerca de 300 compañías transnacionales que decidieron suspender sus operaciones en Rusia como represalia por la invasión de este país a Ucrania, mientras Pepsico anunció que interrumpirá la venta de refrescos y las inversiones, pero mantendrá la comercialización de alimentos.

La cadena de comida rápida McDonald’s anunció su decisión de cerrar temporalmente sus 850 restaurantes en Rusia y suspender todas sus operaciones en ese país ante el “sufrimiento humano” en Ucrania.

La compañía seguirá pagando a sus 62.000 empleados, así como a los proveedores y socios en Rusia, aseguró en un mensaje su director general, Chris Kempczinski.

“La situación es extraordinariamente difícil para una marca mundial como la nuestra y hay muchas consideraciones a tener en cuenta”, subrayó Kempczinski.

“Al mismo tiempo, respetar nuestros valores significa que no podemos ignorar el sufrimiento humano inútil que tiene lugar en Ucrania”, agregó el comunicado.

Rusia, donde McDonald’s gestiona directamente más de 80% de los restaurantes que llevan su nombre, representa 9% del negocio del grupo y 3% de su beneficio operativo.

McDonald’s “seguirá evaluando la situación y determinará si son necesarias medidas adicionales”, subrayó el ejecutivo, según la agencia de noticias AFP.

En tanto, la cadena de cafeterías Starbucks informó que el grupo kuwaití, que administra la franquicia de la marca en Rusia, aceptó cerrar temporalmente los 130 locales en ese país, al que la compañía también dejará de exportar sus productos.

La empresa “dará apoyo a los casi 2.000 empleados (en Rusia) que dependen de Starbucks para vivir”, aseguró su director general, Kevin Johnson.

También la fábrica de refrescos Coca-Cola anunció este martes a la tarde la suspensión de sus operaciones en Rusia.

“Seguiremos vigilando y evaluando la situación a medida que evolucione”, dijo la compañía en un comunicado en el que no detalló la magnitud de sus actividades en ese país.

Asimismo, la fábrica de refrescos y alimentos Pepsico dijo que interrumpía la venta de bebidas así como todas sus inversiones en Rusia, pero mantendría la comercialización de alimentos, especialmente lácteos.

"Al proseguir nuestras actividades, seguimos también apoyando los medios de subsistencia de nuestros 20.000 colaboradores rusos y de 40.000 trabajadores agrícolas rusos de nuestra cadena de suministro", explicó el director general de la compañía, Ramón Laguarta.

Desde hace varios días, McDonald’s, Coca-Cola y Pepsico eran objeto de una campaña de boicoteo en las redes sociales por no suspender sus operaciones en Rusia.

Otras grandes cadenas estadounidenses, como Yum! Brands, KFC (ambas de comida rápida) y Pizza Hut (pizzerías) anunciaron el lunes a la noche la suspensión de sus operaciones en Rusia y se comprometieron a entregar las utilidades de sus negocios en ese país a iniciativas humanitarias.

Además, la gigante de tecnología informática IBM informó también el lunes que interrumpía sus actividades en Rusia.

En total, más de 280 grandes empresas con presencia importante en Rusia ya anunciaron la suspensión de sus operaciones allí, según un inventario elaborado por la Universidad de Yale, mientras una treintena de multinacionales seguía trabajando.

El promotor de esa lista, el profesor de gestión Jeffrey Sonnenfeld, subrayó el papel que jugó en el caída del régimen racista del apartheid la salida de 200 grandes grupos en Sudáfrica en la década de los ‘80.

La BBC reanuda sus servicios en Rusia y The New York Times se retira del país

La cadena británica BBC anunció este martes que reanuda sus servicios desde Rusia, suspendidos temporalmente tras la entrada en vigor de una ley que condena con hasta 15 años de cárcel cualquier "información falsa" sobre el ejército en el marco de la invasión a Ucrania, mientras que, por el contrario, el diario estadounidense The New York Times informó la salida temporal de sus corresponsales "por seguridad".

"Tras una cuidadosa consideración, hemos decidido reanudar la información en inglés desde Rusia esta tarde, después de que se suspendiera temporalmente a finales de la semana pasada", anunció la radiotelevisión pública británica en un comunicado citado por la agencia de noticias AFP.

"Contaremos esta parte crucial de la historia de forma independiente e imparcial, adhiriéndonos a las estrictas normas editoriales de la BBC", afirmó, precisando que "la seguridad de nuestro personal en Rusia sigue siendo nuestra prioridad número uno".

En cambio, The New York Times publicó un comunicado en que informa que, "por seguridad", está retirando a su personal de Rusia.

"Esperamos que puedan regresar lo antes posible, mientras seguimos monitoreando la aplicación de la nueva ley", dice el diario, cuyo director adjunto de información internacional, Michael Slackman, había informado de la decisión en su cuenta de Twitter.

El diario neoyorquino es uno de los últimos en tomar esta decisión después de que medios como CNN, BBC, TVE, la agencia de noticias española EFE o el diario El País, entre otros, decidieran suspender sus actividades en Rusia tras la adopción por el Parlamento (Duman) de una ley que sanciona con penas de hasta 15 años de cárcel la "información engañosa" tras la invasión rusa de Ucrania.

Sin embargo, no es sólo Rusia la que pone trabas y regulaciones sobre la información foránea. Horas antes, los proveedores de internet VodafoneZiggo, T-Mobile y KPN en Países Bajos bloquearon este martes los sitios web de los medios rusos RT y Sputnik News, informó la cadena de televisión neerlandesa NOS.

"Tenemos objeciones fundamentales a esto. Proveedores de internet neerlandeses bloquean RT y Sputnik, pero estamos cumpliendo con la decisión europea", expresó un vocero de KPN citado por la agencia de noticias Sputnik.

Todos los proveedores de televisión neerlandeses ya eliminaron RT de sus paquetes, pero las implicaciones para los sitios web de RT y Sputnik no estaban del todo claras, así que el lunes a la tarde todavía se podía acceder desde varios países de la Unión Europa (UE).

Los abogados explicaron a NOS que el texto de las sanciones ofrece poco margen para la interpretación.

A principios de este mes, la UE prohibió difundir cualquier contenido de los medios rusos RT y Sputnik, en respuesta a la operación militar que Rusia lanzó en Ucrania.

De acuerdo con el documento publicado en el Diario Oficial de la UE, queda prohibido a los operadores difundir, permitir, facilitar o contribuir de otro modo a la emisión de cualquier contenido por parte de las entidades sujetas a medidas restrictivas, incluso mediante transmisión o distribución por cualesquiera medios tales como cable, satélite, IP-TV, proveedores de servicios de Internet, plataformas o aplicaciones de intercambio de videos en Internet, ya sean nuevas o previamente instaladas.

La normativa suspende cualquier licencia o autorización de radiodifusión, acuerdo de transmisión y distribución celebrado con dichas entidades, entre ellas RT, Sputnik y sus filiales.

Por su parte, el regulador ruso de los medios de comunicación, Roskomnadzor, restringe desde el viernes el acceso a la BBC, la radio televisión internacional alemana Deutsche Welle (DW) o Voice of America en territorio ruso.

Fuente: cadena3.com

Joe Biden se resistía, pero finalmente tomó una decisión destinada a golpear directamente el corazón de la economía de Rusia: el presidente estadounidense prohibió este martes la importación del petróleo, gas y carbón ruso a los Estados Unidos, una drástica medida que podría derivar en un aumento global de los precios del crudo y que no fue acompañada, al menos por ahora, por sus aliados europeos.

"Ucrania nunca será una victoria para Putin", sentenció Biden, al anunciar la prohibición desde la Casa Blanca.

Explicó que esta decisión se tomó para "asestar otro duro golpe" a su par ruso y en "en estrecha coordinación" con los aliados de Estados Unidos, en un momento en que los países europeos, mucho más dependientes de los hidrocarburos rusos, se resisten a adoptar igual medida. Sin embargo, Gran Bretaña seguirá los pasos de EE.UU. hacia fin de año.

Estados Unidos y los países de Europa han desatado una ola de sanciones contra Rusia en respuesta a la invasión en Ucrania, pero hasta ahora habían tratado de evitar apuntar al sector petrolero del país, que es el motor de la economía rusa, por temor a que limitar las ventas de petróleo pudiera llevar a que el crudo se dispare a nivel mundial y contribuyera a elevar la inflación global.

Igualmente, los precios del petróleo ya han subido un 58% desde principios de año y el lunes se acercó a los 140 dólares por barril.

La medida es la más drástica contra el Kremlin que se ha tomado hasta ahora. Rusia es el tercer mayor productor de petróleo del mundo, responsable de más del 10% del suministro mundial, según datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos. Sus exportaciones representan el 7% del mercado mundial, la mitad de las cuales van a Europa.

La situación en el Viejo Continente es diferente y por eso por ahora se resiste a acompañar las medidas de EE.UU. La UE importa el 40% de su gas de Rusia y el 27% del petróleo que consume el bloque proviene de Rusia. El impacto de una medida drástica sería mucho mayor que en EE.UU.

Aunque Estados Unidos es el mayor productor de petróleo del mundo, todavía importa millones de barriles cada día desde otras partes del mundo porque el país consume más petróleo que lo que las empresas extraen a nivel nacional.

El petróleo ruso es una pequeña proporción del crudo que importa Estados Unidos. Alrededor del 8% de las importaciones estadounidenses de petróleo y productos refinados, alrededor de 672.000 barriles diarios, provinieron de Rusia el año pasado, según datos de la EIA. De eso, el crudo de Rusia representó aproximadamente el 3% de las importaciones de la nación, alrededor de 200.000 barriles por día.

Estados Unidos obtiene la mayor parte de sus importaciones de crudo de Canadá, México y Arabia Saudita.

Presión sobre Biden

Desde hace varios días, Biden enfrentaba fuertes presiones de legisladores demócratas y republicanos para que tomara medidas sobre el tema. Pero, en un año electoral (en noviembre habrá legislativas en EE.UU.), Biden buscaba hacer lo posible para proteger los bolsillos de los estadounidenses que ya vienen soportando aumentos récords en los surtidores.

De hecho, mientras el presidente anunciaba las medidas en la Casa Blanca, el galón de nafta (3,7 litros) llegaba a 4,20 dólares, una cifra nunca vista en la historia de este país.

Algunos de los asesores de Biden le habían expresado su preocupación de que una prohibición de las importaciones rusas podría disparar aún más los precios en las estaciones de servicio.

En los últimos días, y mientras se agravaba la ofensiva de Rusia sobre Ucrania, Biden comenzó a analizar más seriamente la prohibición. Fue importante en su decisión un discurso del presidente ucraniano Volodimir Zelenski, en el que criticó la “inacción” de Occidente mientras su pueblo se desangra en la guerra.

Pero pesó, sobre todo, la llamada que Zelenski hizo el sábado a los legisladores estadounidenses, a quienes pidió directamente que apoyen una prohibición de las importaciones de petróleo ruso. La medida tiene apoyo bipartidista en el Congreso. Los legisladores pusieron en marcha un proyecto de ley que podría estar listo esta misma semana.

La dependencia de Europa del petróleo ruso hace que cualquier decisión sobre la prohibición de las importaciones rusas en el continente sea particularmente complicada. Funcionarios estadounidenses dijeron que han estado en comunicación regular con aliados en Europa mientras discutían la prohibición.

Exxon Mobil Corp., BP, PLC y Shell PLC anunciaron planes para salir de las operaciones rusas la semana pasada.

Washington, corresponsal

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Fuente: Clarín

Las tres naciones pidieron ingresar al bloque comunitario la semana pasada, tras la invasión de Rusia a su vecino país. Se trata de todos modos el puntapié inicial de un trámite que puede demandar años.

La Unión Europea (UE) acordó inicial el proceso para que tanto Ucrania como Moldavia y Georgia puedan convertirse, en el futuro, en miembros de la comunidad, días después de que esos tres países pidieran la semana pasada a Bruselas sumarse al bloque.

“Acuerdo para invitar a la Comisión Europea a presentar una opinión sobre cada una de las solicitudes de adhesión a la UE presentadas por Ucrania, Georgia y Moldavia”, se informó de manera oficial, tras una reunión de los embajadores de los 27 países que integran la Unión Europea.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, firmó la petición de adhesión a la UE la semana pasada, como parte de la respuesta de esa nación a la invasión que Rusia inició el 24 de febrero por decisión del mandatario Vladimir Putin. Moldavia y Georgia siguieron los pasos de Kiev, frente al temor de convertirse en los próximos objetivos militares de Moscú.

Ahora, el Ejecutivo comunitario elaborará un informe en el que valorará si los tres países cumplen los criterios para convertirse en naciones candidatas a ingresar en la UE, como por ejemplo, ostentar una democracia consolidada y llevar adelante una economía de mercado.

Cuando Bruselas termine su valoración -que se constituye en el primer paso de un proceso que suele durar años- los países de la UE deberán aprobarlo por unanimidad y solo entones podrían empezar las negociaciones de adhesión.

En la actualidad, Turquía, Serbia y Montenegro se encuentran en negociaciones con Bruselas para entrar en el bloque, en tanto Albania y Macedonia del Norte obtuvieron el estatus de países candidatos.

Por otra parte, en las últimas horas también, Putin conversó vía telefónica con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, sobre "cuestiones humanitarias" en Ucrania, informó el Kremlin en un comunicado. Putin sostuvo que el ejército ruso está tomando todas las medidas posibles para salvar la vida de los civiles en territorio ucraniano.

También dijo el presidente de Rusia que la principal amenaza proviene de los "nacionalistas" de Ucrania, que "utilizan las tácticas de los terroristas, escondiéndose detrás de los civiles", según indicó el comunicado.

El Kremlin divulgó esta información apenas horas después de que imágenes de civiles muertos en la ciudad de Irpín -una familia entera que intentaba escapar- conmoviera al mundo, tras nuevos ataques de artillería de Rusia.

Putin dijo que a pesar de que las fuerzas rusas declararon un cese al fuego en diversas ocasiones para facilitar la evacuación de civiles a lo largo de los corredores humanitarios -según le aseguró a Michel, de acuerdo con Moscú-, los "nacionalistas" de Ucrania usaron la violencia para evitar que esas personas salieran, indicó el comunicado.

Finalmente, el líder ruso pidió a la UE que "haga una verdadera contribución para salvar la vida de las personas y presione a las autoridades de Kiev y las obligue a respetar el derecho humanitario", completó el reporte de Moscú.

Fuente: Noticias Argentinas