Domingo, 03 Mayo 2026
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Joe Biden se resistía, pero finalmente tomó una decisión destinada a golpear directamente el corazón de la economía de Rusia: el presidente estadounidense prohibió este martes la importación del petróleo, gas y carbón ruso a los Estados Unidos, una drástica medida que podría derivar en un aumento global de los precios del crudo y que no fue acompañada, al menos por ahora, por sus aliados europeos.

"Ucrania nunca será una victoria para Putin", sentenció Biden, al anunciar la prohibición desde la Casa Blanca.

Explicó que esta decisión se tomó para "asestar otro duro golpe" a su par ruso y en "en estrecha coordinación" con los aliados de Estados Unidos, en un momento en que los países europeos, mucho más dependientes de los hidrocarburos rusos, se resisten a adoptar igual medida. Sin embargo, Gran Bretaña seguirá los pasos de EE.UU. hacia fin de año.

Estados Unidos y los países de Europa han desatado una ola de sanciones contra Rusia en respuesta a la invasión en Ucrania, pero hasta ahora habían tratado de evitar apuntar al sector petrolero del país, que es el motor de la economía rusa, por temor a que limitar las ventas de petróleo pudiera llevar a que el crudo se dispare a nivel mundial y contribuyera a elevar la inflación global.

Igualmente, los precios del petróleo ya han subido un 58% desde principios de año y el lunes se acercó a los 140 dólares por barril.

La medida es la más drástica contra el Kremlin que se ha tomado hasta ahora. Rusia es el tercer mayor productor de petróleo del mundo, responsable de más del 10% del suministro mundial, según datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos. Sus exportaciones representan el 7% del mercado mundial, la mitad de las cuales van a Europa.

La situación en el Viejo Continente es diferente y por eso por ahora se resiste a acompañar las medidas de EE.UU. La UE importa el 40% de su gas de Rusia y el 27% del petróleo que consume el bloque proviene de Rusia. El impacto de una medida drástica sería mucho mayor que en EE.UU.

Aunque Estados Unidos es el mayor productor de petróleo del mundo, todavía importa millones de barriles cada día desde otras partes del mundo porque el país consume más petróleo que lo que las empresas extraen a nivel nacional.

El petróleo ruso es una pequeña proporción del crudo que importa Estados Unidos. Alrededor del 8% de las importaciones estadounidenses de petróleo y productos refinados, alrededor de 672.000 barriles diarios, provinieron de Rusia el año pasado, según datos de la EIA. De eso, el crudo de Rusia representó aproximadamente el 3% de las importaciones de la nación, alrededor de 200.000 barriles por día.

Estados Unidos obtiene la mayor parte de sus importaciones de crudo de Canadá, México y Arabia Saudita.

Presión sobre Biden

Desde hace varios días, Biden enfrentaba fuertes presiones de legisladores demócratas y republicanos para que tomara medidas sobre el tema. Pero, en un año electoral (en noviembre habrá legislativas en EE.UU.), Biden buscaba hacer lo posible para proteger los bolsillos de los estadounidenses que ya vienen soportando aumentos récords en los surtidores.

De hecho, mientras el presidente anunciaba las medidas en la Casa Blanca, el galón de nafta (3,7 litros) llegaba a 4,20 dólares, una cifra nunca vista en la historia de este país.

Algunos de los asesores de Biden le habían expresado su preocupación de que una prohibición de las importaciones rusas podría disparar aún más los precios en las estaciones de servicio.

En los últimos días, y mientras se agravaba la ofensiva de Rusia sobre Ucrania, Biden comenzó a analizar más seriamente la prohibición. Fue importante en su decisión un discurso del presidente ucraniano Volodimir Zelenski, en el que criticó la “inacción” de Occidente mientras su pueblo se desangra en la guerra.

Pero pesó, sobre todo, la llamada que Zelenski hizo el sábado a los legisladores estadounidenses, a quienes pidió directamente que apoyen una prohibición de las importaciones de petróleo ruso. La medida tiene apoyo bipartidista en el Congreso. Los legisladores pusieron en marcha un proyecto de ley que podría estar listo esta misma semana.

La dependencia de Europa del petróleo ruso hace que cualquier decisión sobre la prohibición de las importaciones rusas en el continente sea particularmente complicada. Funcionarios estadounidenses dijeron que han estado en comunicación regular con aliados en Europa mientras discutían la prohibición.

Exxon Mobil Corp., BP, PLC y Shell PLC anunciaron planes para salir de las operaciones rusas la semana pasada.

Washington, corresponsal

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Fuente: Clarín

Las tres naciones pidieron ingresar al bloque comunitario la semana pasada, tras la invasión de Rusia a su vecino país. Se trata de todos modos el puntapié inicial de un trámite que puede demandar años.

La Unión Europea (UE) acordó inicial el proceso para que tanto Ucrania como Moldavia y Georgia puedan convertirse, en el futuro, en miembros de la comunidad, días después de que esos tres países pidieran la semana pasada a Bruselas sumarse al bloque.

“Acuerdo para invitar a la Comisión Europea a presentar una opinión sobre cada una de las solicitudes de adhesión a la UE presentadas por Ucrania, Georgia y Moldavia”, se informó de manera oficial, tras una reunión de los embajadores de los 27 países que integran la Unión Europea.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, firmó la petición de adhesión a la UE la semana pasada, como parte de la respuesta de esa nación a la invasión que Rusia inició el 24 de febrero por decisión del mandatario Vladimir Putin. Moldavia y Georgia siguieron los pasos de Kiev, frente al temor de convertirse en los próximos objetivos militares de Moscú.

Ahora, el Ejecutivo comunitario elaborará un informe en el que valorará si los tres países cumplen los criterios para convertirse en naciones candidatas a ingresar en la UE, como por ejemplo, ostentar una democracia consolidada y llevar adelante una economía de mercado.

Cuando Bruselas termine su valoración -que se constituye en el primer paso de un proceso que suele durar años- los países de la UE deberán aprobarlo por unanimidad y solo entones podrían empezar las negociaciones de adhesión.

En la actualidad, Turquía, Serbia y Montenegro se encuentran en negociaciones con Bruselas para entrar en el bloque, en tanto Albania y Macedonia del Norte obtuvieron el estatus de países candidatos.

Por otra parte, en las últimas horas también, Putin conversó vía telefónica con el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, sobre "cuestiones humanitarias" en Ucrania, informó el Kremlin en un comunicado. Putin sostuvo que el ejército ruso está tomando todas las medidas posibles para salvar la vida de los civiles en territorio ucraniano.

También dijo el presidente de Rusia que la principal amenaza proviene de los "nacionalistas" de Ucrania, que "utilizan las tácticas de los terroristas, escondiéndose detrás de los civiles", según indicó el comunicado.

El Kremlin divulgó esta información apenas horas después de que imágenes de civiles muertos en la ciudad de Irpín -una familia entera que intentaba escapar- conmoviera al mundo, tras nuevos ataques de artillería de Rusia.

Putin dijo que a pesar de que las fuerzas rusas declararon un cese al fuego en diversas ocasiones para facilitar la evacuación de civiles a lo largo de los corredores humanitarios -según le aseguró a Michel, de acuerdo con Moscú-, los "nacionalistas" de Ucrania usaron la violencia para evitar que esas personas salieran, indicó el comunicado.

Finalmente, el líder ruso pidió a la UE que "haga una verdadera contribución para salvar la vida de las personas y presione a las autoridades de Kiev y las obligue a respetar el derecho humanitario", completó el reporte de Moscú.

Fuente: Noticias Argentinas

La ONU pidió este lunes un sistema de comunicación “constante” con Ucrania y Rusia, y “corredores seguros” para llevar ayuda humanitarias a las zonas ucranianas que la necesitan “desesperadamente”.

El organismo “necesita corredores seguros para llevar ayuda humanitaria a las zonas de hostilidades”, afirmó el secretario general adjunto para Asuntos Humanitarios, Martin Griffiths, durante una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

“En lugares como Mariupol, Jarkov, Melitopol y otras ciudades, los civiles necesitan desesperadamente ayuda, en particular insumos médicos vitales”, agregó, según la agencia de noticias AFP.

A juicio del diplomático, la entrega de la ayuda “debe hacerse en el respeto de las obligaciones de las partes en virtud de las leyes de guerra”, que prohíben atacar a civiles y a la infraestructura no bélica.

“Esto incluye permitir un paso seguro para que los civiles puedan salir de las zonas de las hostilidades activas de forma voluntaria, en la dirección que ellos elijan”, subrayó.

Luego, en conferencia de prensa, Griffiths señaló que la ONU precisa “con urgencia un sistema de comunicación constante con las partes en conflicto y garantías para permitir la entrega de ayuda humanitaria”.

Sostuvo que “un sistema de notificación humanitaria puede respaldar la entrega de ayuda en la escala necesaria”, según la agencia Sputnik.

El funcionario aseguró que había transmitido su pedido sobre corredores humanitarios y canales de comunicación a Ucrania y Rusia.

El Consejo de Seguridad de la ONU volvió a celebrar este lunes una reunión de emergencia, dedicada a la crisis humanitaria, estaba prevista para más tarde una sesión a puertas cerradas, convocada por Francia y México, que impulsaban un proyecto de resolución para reclamar el cesde de las hostilidades y el libre acceso de la ayuda humanitaria.

Fuentes diplomáticas anticiparon el seguro fracaso de esta iniciativa, debido al derecho de veto que tiene Rusia en su condición de miembro permanente del Consejo.

La Asamblea General de la ONU aprobó la semana pasada, con 141 votos a favor, cinco en contra y 35 abstenciones, una resolución no vinculante que deploró el uso de la fuerza en Ucrania y exigió ponerle fin inmediato.

Esa resolución fue votada en la Asamblea General tras no lograr consenso en el Consejo de Seguridad, debido justamente al veto ruso.

Fuente: Télam

El primer ministro de Israel, Neftli Bennet, asumió este sábado un activo rol de mediación en la crisis generada por la invasión de Rusia a Ucrania, que lo llevó a reunirse personalmente con el presidente ruso, Vladimir Putin, luego con el canciller alemán, Olaf Scholtz, y finalmente un diálogo telefónico con el mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski.

Bennet llegó a la mañana a Moscú para analizar con Putin la situación en Ucrania.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el primer ministro de Israel, Naftali Bennett, se reunieron este sábado en Moscú para analizar la situación en Ucrania, en un encuentro que marca la primera reunión de ambos desde la invasión a la exrepública soviética.

"Están discutiendo la situación en torno a Ucrania", se limitó a señalar el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, ante la prensa, reportó la agencia de noticias Sputnik.

Un rato después fue Jerusalén la que oficializó la conversación: Bennett "acaba de reunirse con el presidente ruso en el Kremlin", en un encuentro que "duró unas dos horas y media", señaló un comunicado.

La charla cara a cara siguió a una conversación telefónica que ambos habían tenido el miércoles, en la que Putin explicó las razones del accionar ruso en Ucrania.

Según una fuente diplomática citada por The Jerusalem Post, Estados Unidos y Ucrania estaban avisados del viaje y la reunión.

Bennett salió la mañana del sábado de Israel, acompañado del ministro de Edificación y Construcción, Ze'ev Elkin, que hizo de traductor.

Los dos alteraron el tradicional día de reposo y oración de los judíos atento a que existía “una necesidad urgente en torno a la seguridad nacional”, señaló el diario.

Israel se había ofrecido como eventual mediador entre Moscú y Kiev ya la semana pasada, una propuesta que Rusia oficializó el domingo en un comunicado.

Aún así, Israel condenó la invasión a través de su canciller, Yair Lapid, y con su voto en la Asamblea General de la ONU.

Luego Bennet se trasladó a Berlín, donde lo esperaba Scholz, para analizar con él el resultado de su encuentro con Putin, informó el portavoz del Gabinete alemán, Steffen Hebestreit.

"La conversación de 90 minutos se centró en los resultados de la conversación que el primer ministro mantuvo con el presidente ruso Putin el sábado en Moscú", dijo Hebestreit en el comunicado.

Desde la oficina de Bennett comunicaron que durante el encuentro también se abordó el trabajo en formato de Viena para restablecer el Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) sobre el programa nuclear iraní.

Además, indicaron, tras reunirse con Putin, Bennett llamó a Volodímir Zelenski.

El presidente ruso anunció el 24 de febrero el lanzamiento de una "operación militar especial" en Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, previamente reconocidas por Moscú como Estados soberanos, necesitan ayuda frente al "genocidio" por parte de Kiev.

Uno de los objetivos fundamentales de esa operación, según Putin, es "la desmilitarización y la desnazificación" de Ucrania.

El Ministerio de Defensa ruso afirma que los ataques militares no están dirigidos contra instalaciones civiles, sino que buscan inutilizar la infraestructura bélica.

Numerosos países condenaron la actuación de Rusia en Ucrania y activaron varias baterías de sanciones individuales y sectoriales que buscan infligirle a la economía rusa el mayor daño posible.

Fuente: Télam