Jueves, 27 Agosto 2026
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Tras el reinicio de clases en más de la mitad del país de esta semana luego de un cierre de seis meses por el coronavirus, Italia se prepara para una doble jornada electoral que, entre domingo y lunes, movilizará a más de 51 millones de electores para decidir si se disminuyen la cantidad de parlamentarios y para elegir autoridades en siete regiones.

Tras haber cumplido ayer el "desafío" que el premier Giuseppe Conte se había fijado como "prioridad" de poner en marcha el ciclo lectivo, las elecciones a nivel nacional se prefiguran atípicas, con esfuerzos de las autoridades para disminuir los riesgos sanitarios en momentos en que el coronavirus ha repuntado a unos 1.400 casos diarios en el país.

Son 51.559.898 las personas habilitadas a votar entre domingo y lunes para decidir en referéndum si se mantiene o no la ley que impulsa el oficialismo y que rebaja de 630 a 400 los diputados y de 315 a 200 los senadores en busca de un ahorro para el Estado y de mayor agilidad parlamentaria.

Además, 18.590.081 personas de las regiones de Véneto, Campaña, Toscana, Las Marcas, Liguria, Apuplia y Valle de Aosta elegirán autoridades en una jornada electoral en la que, para asegurar el distanciamiento social, se hará el domingo de 7 a 23 y el lunes de 7 a 15.

Los comicios coinciden con un leve repunte de casos de coronavirus en Italia, con cerca de 1.400 casos diarios de promedio durante septiembre, aunque con la cantidad de víctimas estabilizada en torno a los 10 fallecimientos diarios en lo que va del mes.

De cara a la elección, el Gobierno dispuso que las estructuras sanitarias con entre 100 y 199 pacientes puedan armar circuitos electorales especiales.

Además, se permitirá el voto desde el domicilio, que será recogido por un equipo especial, para quienes estén cumpliendo cuarentena por el coronavirus y hayan comunicado a las autoridades locales su intención de votar.

Ayer, tras más de seis meses de escuelas cerradas, el presidente Sergia Mattarella inauguró el ciclo lectivo desde una escuela del Véneto, una de las regiones más golpeadas por la pandemia, y consideró que la reapertura "es una prueba" para todo el país.

Hasta el momento, 35.624 personas murieron por el coronavirus en todo el país.
 
Fiente: Télam

El candidato presidencial demócrata, Joe Biden, sería el más votado en las elecciones estadounidenses del próximo 3 de noviembre con 52% de apoyo, frente a 42% que lograría el actual mandatario y aspirante a la reelección, Donald Trump, según una encuesta. 
 
El estudio, elaborado por de YouGov para la CBS, revela además que la principal preocupación que orienta la decisión de a quién votar es la situación económica, seguida de la salud, el coronavirus y las últimas protestas contra el racismo y la violencia policial. 
 
En cuanto al nivel educativo, los votantes con título universitario apoyan mayoritariamente a Biden, mientras que los votantes que no cuentan con ese nivel de educación se vuelcan en su mayoría por Trump, añade la consulta, reproducida por la agencia de noticias Europa Press. 
 
Si bien Biden cuenta -según el sondeo- con más votos, ello no significa que tenga asegurada su llegada a la Casa Blanca, ya que en EEUU la elección presidencial queda a cargo de los delegados que se eligen en cada estado, y el número de representantes está vinculado con la población de ese estado. 
 
De esa manera, quien conquiste estados como Texas, Nueva York o Florida, que colocan más delegados en el Colegio Electoral, puede volcar a su favor el resultado final, a pesar de haber cosechado menos votos que su adversario. 
 
En estados clave como Wisconsin, sede de un reciente caso de violencia racista y con 10 delegados en juego, Biden tiene 6 puntos de ventaja sobre Trump (50-44%). 
 
El estudio se basa en 2.493 entrevistas a votantes registrados de todo el país y a 1.006 en Wisconsin. El margen de error es de más menos 2,4 puntos a nivel nacional y de más menos 3,7 puntos en Wisconsin. 
 
Trump, cuya gestión de la pandemia es rechazada por la mayoría de los estadounidenses (EEUU es largamente el país con más contagios y más muertos), intentará un golpe de efecto previo al 3 de noviembre, día de las elecciones, con el lanzamiento de una vacuna contra la Covid-19.
 
El presidente ha dicho en los últimos días sin ambages que pretende contar con una vacuna para fines de octubre, como para que los estadounidenses lleguen a las urnas al menos sabiendo que el virus que tanto mal le hizo a la economía del país y que provocó tantas muertes -a hoy 188.634- podría terminar de castigarlos pronto. 
 
La "prisa" presidencial empuja a las grandes farmacéuticas estadounidenses a considerar la posibilidad de salir públicamente para reafirmar su seriedad y fiabilidad en las pruebas sobre las vacunas. Un compromiso con la seguridad que a Trump no parece importarle de cara al objetivo de permanecer en la Casa Blanca, reseñó la agencia de noticias Ansa. 
 
"No creería en su palabra sobre una potencial vacuna", retrucó secamente Kamala Harris, la candidata demócrata a la vicepresidencia, invitando a los estadounidenses a confiar más en los científicos. 
 
Harris, sin embargo, fue mucho más allá al calificar al presidente de "incompetente" en el manejo de la pandemia y la crisis que ha causado sobre el mercado laboral. 
 
Después del colapso del segundo trimestre causado por la pandemia, se espera para el PIB un fuerte repunte en el período julio-septiembre: en el orden de "25-35%", dijo el ministro del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin. 
 
A pesar de esto, el presidente cree que se necesitan más estímulos a la economía, pero las negociaciones entre demócratas y republicanos en el Congreso están estancadas en este frente y un acuerdo parece lejano. 
 
Fuente:  Télam

En medio de un discurso electoral cada vez más virulento desde la Casa Blanca, una caravana de simpatizantes del presidente Donald Trump se enfrentó anoche con una nueva protesta antirracista en Portland, Oregon, en un nuevo episodio de caos y violencia que terminó con un muerto, informó hoy la Policía, el tercero esta semana por la escalada que atraviesa el país.
 
Una vez más, como sucede todas las noches hace más de tres meses, activistas de Black Lives Matter (Las vidas negras importan) se manifestaron en Portland, una de las ciudades estadounidenses más revolucionadas por la ola de protestas contra el racismo y la brutalidad policial desde el asesinato de George Floyd, un ciudadano negro, a manos de un policía blanco en Minneapolis a fines de mayo.
 
Pero anoche, los manifestantes por primera vez se enfrentaron al desafío de una caravana de simpatizantes de Trump, a la cual, según la convocatoria por Facebook, se podía ir con armas.
 
Ante esta nueva noche de violencia, el mandatario calificó hoy de "grandes patriotas" a sus simpatizantes que viajaron hasta Portland y a los manifestantes antirracistas los tildó de "vergonzosos anarquistas".
 
Además, acusó a la posición demócrata, que gobierna tanto el estado como la ciudad, de "no tener idea" de lo que está pasando y les exigió que llamen a la Guardia Nacional.
 
"La Guardia Nacional está lista, dispuesta y con capacidad. ¡Todo lo que la gobernadora debe hacer es llamarla!", tuiteó y luego agregó. "Vergonzosos anarquistas. Los vemos muy claro, pero estúpidamente están siendo protegidos por la izquierda radical demócrata."
 
Los simpatizantes del mandatario respondieron a llamados de la campaña de Trump y organizaciones que él apoya para recuperar el control de las ciudades del país, especialmente en ciudades como Portland donde las autoridades han decidido no llamar a la Guardia Nacional y militarizar por completo las calles para prohibir totalmente las protestas.
 
Pese a tuitear incesantemente esta mañana, Trump -a quien su rival demócrata, Joe Biden, acusó esta semana de "echar nafta a las protestas"- no hizo referencia al anuncio hecho esta madrugada por la Policía de Portland acerca de que hubo otro muerto en las manifestaciones.
 
En cambio, Biden, en un comunicado, condenó el episodio “de manera inequívoca”, así como a “la violencia de todo tipo por parte de cualquiera, ya sea de izquierda o de derecha”, y desafió a Trump “a que haga lo mismo”, según el diario digital Axios.
 
“No debemos convertirnos en un país en guerra con nosotros mismos, un país que acepta la matanza de conciudadanos porque no están de acuerdo con uno, un país que promete vengarse unos de otros, pero ese es el Estados Unidos que el presidente Trump quiere que seamos, el Estados Unidos que él cree que somos”, agregó el candidato demócrata.
 
Según el comunicado de la fuerza de seguridad, la caravana pro-Trump se mantuvo en la zona céntrica donde se concentraron los choques violentos con los manifestantes de Black Lives Matter hasta las 20.30 de anoche.
 
Los disparos en esa misma zona se escucharon apenas 16 minutos después y, cuando la Policía llegó, un hombre ya estaba muerto.
 
Hasta esta tarde la Policía no había aclarado si el fallecido era un manifestante antirracista o un simpatizante del mandatario ni dado detalles de cómo o quién lo mató, según el canal CNN.
 
No obstante, la agencia de noticias ANSA afirmó, sin citar fuentes, que la víctima pertenecía al "grupo ultraconservador y de extrema derecha" Patriot Prayer (Oración Patriota).
 
Esta semana, durante la Convención Nacional Republicana que nominó a Trump como candidato a la reelección en medio de discursos belicosos y agresivos contra las protestas antirracistas en el país, un joven blanco, simpatizante del presidente y fuertemente armado irrumpió en las protestas de Wisconsin y mató a dos personas, pese a la presencia policial, que no hizo nada para impedirlo.
 
El joven fue recién detenido al día siguiente y nadie en la Convención Nacional Republicano repudió el ataque.
 
Las protestas en Kenosha, Wisconsin, estallaron luego de que el domingo pasado un policía blanco acribillara con siete tiros por la espalda a Jacob Blake, un hombre negro visiblemente desarmado, frente a su pareja y sus tres hijos chicos a plena luz del día y mientras lo filmaban.
 
En medio de este creciente clima de tensión política y con el país en plena campaña presidencial, Trump anunció en las últimas horas que el martes próximo viajará a Kenosha.
 
"El presidente irá a Kenosha, Wisconsin, el martes; se reunirá con las fuerzas del orden y examinará los daños de los recientes disturbios", informó el vocero de la Casa Blanca, Judd Deere, a CNN, sin hacer mención a Blake y su familia.
 
El sindicato de la Policía de Kenosha acusa al abogado de los Blake de mentir sobre lo que pasó y sostienen que el joven de 29 años tenía un cuchillo dentro del auto.
 
El padre del joven, en tanto, denunció la semana pasada que la Policía mantuvo esposado a la cama a su hijo durante días en el hospital, pese a que quedó parapléjico por los disparos y nunca fue acusado formalmente de ningún delito.
 
Además, ayer, en un discurso encendido, prometió continuar protestando para poner fin a "los dos sistemas de justicia que existen en el país" y agrego: "Uno para el chico blanco que caminó en medio de la calle y mató a dos personas y le voló el brazo a una tercera; y uno para mi hijo".
 
Fuente: Télam

Por lo menos 12 personas murieron y 40 resultaron heridas hoy en un ataque de la organización extremista Al Shabaab a un hotel en Mogadiscio, la capital de Somalia, informaron fuentes oficiales y periodísticas locales.
 
Las víctimas fatales reportadas son dos funcionarios somalíes -uno fue identificado como un director del Ministerio de Información, Abdirisak Abdullahi Abdi-, cuatro civiles, tres agentes de seguridad del hotel y cinco atacantes.
 
Asimismo, entre los heridos se encontraba el ministro de Obras Públicas, Ahmed Washington, según fuentes de seguridad citadas por el diario Somali Guardian.
 
El ataque comenzó con la explosión de un potente coche bomba -en la que murió quien lo conducía- frente a la entrada del hotel, en la playa de Lido, y el establecimiento fue rápidamente asaltado por un grupo de hombres armados, dijo la Policía al sitio web Garowe Online.
 
Los otros atacantes fueron abatidos por efectivos policiales. “Las fuerzas especiales somalíes pusieron fin a un asedio de cuatro horas del hotel Elite, en Mogadiscio, eliminando al último atacante”, informó un vocero del Ministerio de Información, Ismael Mujtar Omar, en Twitter.
 
El hotel, frecuentado por políticos y periodistas, pertenece al diputado Abdullahi Mohamed Nur, según la agencia de noticias Europa Press.
 
Mientras llevaba a cabo el ataque, Al Shabaab reivindicó la autoría en un comunicado en el que sostuvo que realizó “una operación que consistió en el martirio y un asalto de de comando contra un hotel perteneciente a un parlamentario del gobierno apóstata”.
 
También hoy, el ministro de Educación, Abdullahi Godah Barre, sobrevivió a una explosión que tenía como objetivo el vehículo en el que se desplazaba cerca de la ciudad de Baladhawo, en la región de Gedo.
 
Fuente: Télam