Jueves, 27 Agosto 2026
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) objetó los comportamientos de los gobiernos europeos y lanzó una advertencia a la UE a la que llamó a equiparse y preparar correctamente, para evitar una posible tercera ola de la pandemia a principios de 2021.
 
David Nabarro, enviado especial de la OMS, acusa a los gobiernos europeos de no haber construido la “infraestructura necesaria durante el verano (boreal), después de haber controlado la primera ola”, lo que derivó en la actual segunda ola que está causando pesares y apremios antes de la Navidad. Y si no lo hacen ahora, disparó, “tendremos una tercera ola a principios del próximo año. Nabarro elogió la respuesta a la pandemia de países asiáticos, como Corea del Sur, que se comportan correctamente”.
 
El funcionario dijo que encontró en Asia que “la gente se involucra de lleno, adoptan comportamientos que dificultan la circulación del virus” y “mantienen la distancia, usan máscaras, se aíslan cuando están enfermos, protegen a los grupos más expuestos”. Además, los países de ese continente tampoco aflojaron las restricciones prematuramente, agregó.
 
Nabarro puso como ejemplo de la gestión contra el coronavirus a Corea del Sur, que ha logrado mantener a raya a la enfermedad. Con una población parecida a la de España, solo ha sumado 5.000 casos y 50 fallecidos en el último mes. En contraste, en el mismo periodo, España sumó más de 530.000 nuevos positivos y 8.000 fallecidos por Covid-19, lo que le ha puesto por encima incluso de los datos dramáticos de la primera oleada de casos.
 
Para aliviar las restricciones, según el directivo la OMS, “hay que esperar a que las cifras sean bajas y que sigan siendo bajas por semanas”. En cambio, en Europa las restricciones se han aflojado después del verano y ahora las infecciones están aumentando de nuevo, graficó.
 
La respuesta de Europa fue “incompleta”,objetó Nabarro. Y hablando de Suiza, por ejemplo, criticó la decisión de reabrir las pistas de esquí, lo que podría provocar “un altísimo nivel de contagios y muertes”, según reprodujo el portal de noticias Swiss info.
 
La pandemia está recrudeciendo en la UE, mientras los gobiernos tratan de facilitar las ayudas económicas y romper el bloqueo al presupuesto 2021-2027 con el que han amenazado Hungría y Polonia. En las últimas cuatro semanas se han cuantificado más casos globales de Covid-19 que en los primeros seis meses de la pandemia, advirtió el director general de la OMS, Tedros Adhanomm Ghebreyesus.
 
Polonia y Hungría vetar el presupuesto comunitario y el fondo de recuperación post Covid, dotado con hasta 750.000 millones de euros, para solventar la crisis derivada de la pandemia, mientras Bruselas siga imponiendo el respeto al estado de derecho como condición ineludible para recibir esos desembolsos.
 
Todo mientras los casos siguen aumentando en Alemania, Italia avanza hacia “niveles críticos” en el número de pacientes, Austria cambia su estrategia e impone confinamiento estricto, mientras las autoridades de Francia se ven aliviadas con descenso de las curvas, pero recomiendan mantener la prevención y España sobresale por un descenso reciente en la transmisión del virus que lleva más de 10 días.
 
Europa se ha convertido en una de las zonas del mundo más golpeadas por la pandemia. El continente concentra el 28% de los casos positivos de todo el planeta y ha sido el escenario del 26% de los muertos desde que comenzó a expandirse la enfermedad. Una persona muere cada 17 segundos de coronavirus en esa región, según datos de la OMS.

Fuente: Infobae

La estrategia judicial de Donald Trump para impugnar el resultado de las elecciones presidenciales en los estados clave que le dieron la victoria a Joe Biden sufrió una nueva serie de reveses. En concreto, fueron en Pensilvania, Arizona y Michigan, todos ellos obtenidos por el presidente electo.

En el primero de los tres territorios mencionados -que le permitió a Biden cruzar el umbral clave de 270 votos electorales para ser proclamado ganador el pasado sábado- la secretaria de Estado Kathy Boockvar anunció que la diferencia obtenida por el demócrata es tal que no será necesario lleva a cabo un recuento.

En un comunicado, Boockvar dijo que la medida no se llevará a cabo dado que “ningún candidato fue derrotado por medio punto porcentual o menos”. Con más del 98 por ciento de los votos escrutados, Biden vence a Trump por 0,87 por ciento de los votos, cifra que equivale a casi 60.000 boletas. Y se espera que la cifra continúe creciendo.

“Estamos extremadamente agradecidos a los 67 condados que han estado trabajando horas extra y haciendo un esfuerzo extraordinario para contar todos los votos. Se han contado más de 6,8 millones. Los condados continúan contando aproximadamente 100.000 boletas provisionales entregadas a los votantes el día de las elecciones, así como más de 28.000 boletas entregadas por miembros de las Fuerzas Armadas y otros votantes del exterior”, expresa el documento.

En Michigan, en tanto, un juez rechazó el pedido de los republicanos de demorar la oficialización de los resultados en Detroit, la ciudad más grande del estado y donde Biden ganó por una abrumadora mayoría.

El magistrado del condado de Wayne, Timothy Kenny, dijo que las acusaciones hechas por los observadores oficialistas “no eran creíbles” y que conceder su demanda de realizar una auditoría externa “socavaría la fe en el proceso electoral”. “Detener la certificación del resultado sería un ejercicio de activismo judicial sin precedentes”, expresó el juez.

En concreto, dos observadores habían asegurado que los trabajadores a cargo de contar los votos habían roto reglas del proceso para ayudar a Biden. Dijeron que boletas que llegaron después de la hora límite fueron alteradas para parecer válidas y que algunas boletas indicaban que quienes las emitieron habían nacido en el año 1900.

En contraste, los defensores del demócrata dijeron que los testigos no conocían detalles del proceso de conteo de votos y se mostraban alarmados por situaciones normales que no entendían. El juez sostuvo estos argumentos. Biden se impone en el estado por casi 150.000 votos.

En el tercer caso, fueron los mismos republicanos quienes desistieron de seguir con sus esfuerzos legales en Maricopa, el estado más grande de Arizona. La abogada de la campaña de Trump en ese estado, Kory Langhofer, dijo que su denuncia no afectaba un número de boletas suficientes como para influir en el resultado de las elecciones.

En concreto, la denuncia decía que los trabajadores en las elecciones indicaron a los votantes que apretaran un botón en sus máquinas de votación que generó que miles de boletas no fueran contadas. Sin embargo, la evidencia mostró que solo 191 boletas podrían haber sido afectadas, cuando la diferencia de Biden por sobre Trump en el estado sureño es superior a 11.000.

Expertos en ética legal y activistas en favor de la democracia han cuestionado la participación de los abogado de Trump en esta batalla legal, en momentos en los que el mandatario se aferra al poder y en que Biden echa a andar su agenda.

De hecho, autoridades electorales del país aseguraron este jueves que “no hay evidencia de que ningún sistema de votación haya sido alterado” durante los últimos comicios. En una declaración conjunta, miembros de 11 organismos distintos a cargo de velar por la seguridad de los comicios afirmaron que “las elecciones del 3 de noviembre fueron las más seguras en la historia” del país norteamericano.

En una poco velada referencia a las denuncias de fraude del presidente Donald Trump, la declaración concluye diciendo que “pese a que sabemos que hay muchas denuncias infundadas y oportunidades para esparcir desinformación sobre el proceso electoral, podemos asegurarles que tenemos la mayor confianza en la seguridad y la integridad de las elecciones, y ustedes deberían tenerla también”.

Biden, por su parte, ha ignorado las denuncias y comenzado a actuar como presidente electo. El miércoles por la noche anunció la que será su primera elección pública para la Casa Blanca: nombró a Ron Klain, un experimentado asesor demócrata, como su futuro jefe de Gabinete. También conformó un grupo de trabajo para abordar la pandemia una vez tome posesión, y ha pronunciado distintos discursos públicos en los que instado al público a usar mascarillas para mitigar su impacto hasta la llegada de una vacuna.

Fuente: Infobae

Autoridades electorales de los Estados Unidos aseguraron este jueves que “no hay evidencia de que ningún sistema de votación haya sido alterado” durante los últimos comicios. En una declaración conjunta, miembros de 11 organismos distintos a cargo de velar por la seguridad de los comicios afirmaron que “las elecciones del 3 de noviembre fueron las más seguras en la historia” del país norteamericano.

“En este momento, funcionarios en todo el país están revisando y chequeando por segunda vez todo el proceso electoral antes de determinar los resultados finales. Cuando los estados tienen elecciones reñidas, muchos hacen recuentos. Todos los estados con elecciones reñidas tienen registros en papel de cada uno de los votos, lo que les da la capacidad de contar cada una de las boletas si fuera necesario. Eso un beneficio adicional de seguridad y resiliencia y permite identificar y corregir cualquier error. No hay evidencia de que ningún sistema haya sido alterado”, expresa el párrafo central del documento.

En una poco velada referencia a las denuncias de fraude del presidente Donald Trump, la declaración concluye diciendo que “pese a que sabemos que hay muchas denuncias infundadas y oportunidades para esparcir desinformación sobre el proceso electoral, podemos asegurarles que tenemos la mayor confianza en la seguridad y la integridad de las elecciones, y ustedes deberían tenerla también”.

“Cuando tengan preguntas recurran a funcionarios electorales. Son voces confiables, considerando que administran elecciones”, cierra la misiva.

En contraste con los esfuerzos de Trump para continuar litigando los resultados de los comicios, un creciente número de funcionarios republicanos se han expresado a favor de que el mandatario conceda la derrota. Entre ellos se cuentan al menos cuatro senadores: Mitt Romney, Susan Collins, Ben Sasse y Lisa Murkowski y el gobernador de Ohio, Mike DeWine. También se han expresado en esta línea ex funcionarios del partido, entre los que se destaca su único ex presidente vivo, George W. Bush.

Otros senadores respaldaron la decisión de Trump de impugnar el resultado de los comicios en estados clave -como Georgia, Arizona, Michigan, Wisconsin y Pensilvania- pero se mostraron a favor de que Biden comience a tener acceso a al Informe Presidencial Diario (PDB, por sus siglas en inglés) un resumen de información y análisis clasificados de alto nivel sobre temas de seguridad nacional que se ha ofrecido a los mandatarios desde 1946. Pat Toomey, Marco Rubio, James Lankford y Mike Rounds se pronunciaron en esta línea.

El PDB es coordinado y entregado por la Oficina del Director Nacional de Inteligencia con el aporte de la CIA y otras agencias. Se adapta a cada presidente, dependiendo de si prefieren informes orales o escritos o ambos, resúmenes cortos o informes largos en papel o electrónicamente.

Lankford señaló que si para el viernes el presidente electo no recibe el informe, tomará medidas: “Intervendré y presionaré y diré que esto debe ocurrir para que independientemente del resultado de las elecciones, sea cual sea el camino, la gente pueda estar lista para esa tarea real”, comentó a la radio KRMG. Además, sostuvo que la vicepresidenta electa Kamala Harris también debería recibir las sesiones informativas, lo que no debería ser un problema porque ella ya tiene las autorizaciones de seguridad como miembro del comité de inteligencia del Senado.

Biden, por su parte, ha ignorado las denuncias y comenzado a actuar como presidente electo. El miércoles por la noche anunció la que será su primera elección pública para la Casa Blanca: nombró a Ron Klain, un experimentado asesor demócrata, como su futuro jefe de Gabinete. También conformó un grupo de trabajo para abordar la pandemia una vez tome posesión, y ha pronunciado distintos discursos públicos en los que instado al público a usar mascarillas para mitigar su impacto hasta la llegada de una vacuna.

 

 
Fuente: Infobae


Un año después de la caída del mandatario izquierdista Evo Morales, su delfín Luis Arce asumió este domingo como nuevo presidente de Bolivia prometiendo un gobierno “para todos y todas”, con el desafío de cerrar las heridas políticas y superar la crisis económica.
 
Arce sucedió a la mandataria interina derechista Jeanine Áñez para un periodo de cinco años, lo que marcó el retorno al poder del Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Morales, quien regresará al país el lunes desde su exilio en la vecina Argentina.
 
El vicepresidente aymara David Choquehuanca, investido previamente en el cargo, fue el encargado de tomar juramento al nuevo mandatario ante la presencia de los nuevos parlamentarios e invitados especiales como el rey Felipe VI de España y los presidentes de Argentina, Colombia y Paraguay.
 
Con la mano derecha a la altura del corazón el nuevo mandatario respondió con un “Sí, juro”. Luego él y el resto de asistentes a la ceremonia entonaron el himno nacional.
 
Como delfín de Morales, Arce ganó las elecciones del 18 de octubre en primera vuelta con un contundente 55% de los votos, más de 26 puntos por encima de su principal rival, el centrista Carlos Mesa.
 
“UN GOBIERNO PARA TODOS Y TODAS"
 
“Iniciamos una nueva etapa en nuestra historia y queremos hacerlo con un gobierno que sea para todos y todas sin discriminación de ninguna naturaleza. Nuestro gobierno buscará reconstruir nuestra patria en unidad para vivir en paz”, declaró Arce en su discurso tras ser juramentado por su vicepresidente, David Choquehuanca.
 
“Nos comprometemos a rectificar lo que estuvo mal y a profundizar lo que estuvo bien”, agregó.
 
Arce trazó un duro diagnostico del gobierno de la presidenta interina Jeanin Áñez. “Bolivia fue escenario de una guerra sistemática contra el pueblo y contra los más humildes. Los dos objetivos del gobierno de facto -pacificación y llamado a elecciones- no se cumplieron, recrudeció el racismo y se usó la pandemia para prolongar un gobierno ilegítimo”, dijo el nuevo presidente boliviano.
 
“Una inmensa mayoría plurinacional enfrentó el peligro de la proscripción. Se estigmatizó a campesinos y obreros. Se quemó nuestra wiphala. Desde sectores minoritarios de la población se quería una democracia solo para unos pocos”, dijo Arce.
 
Por otra parte, el mandatario hizo un llamado a dejar a un lado las divisiones. “Como diría Marcelo Quiroga Santa Cruz, aquel líder socialista asesinado en otro golpe de Estado en 1980, no es el odio lo que impulsa nuestros actos sino una pasión por la justicia”, dijo.
 
 
Luego, Arce se refirió al programa de su gobierno, haciendo especial hincapié en la recuperación de la economía. “Vamos a profundizar en nuestro gobierno: la redistribución, los bonos. Vamos a trabajar para recuperar los niveles de crecimiento que el gobierno de facto hizo añicos”, prometió.
 
“Hay quienes han argumentado que la situación actual es producto del covid-19. Pero echarle la culpa a la pandemia de esta situación no es correcto”, fue el diagnostico del ex ministro de economía de Morales. “Hoy nuestra economía está en medio de una recesión profunda. Nuestro país pasó de liderar el crecimiento de Latinoamérica a presentar la caída más fuerte en los últimos 40 años”.
 
“Tenemos grandes proyectos que vamos a poner en marcha en los próximos meses. Nuestra patria hoy más que nunca requiere sincronización entre sector público y privado”, agregó. “Nos vamos a enfocar a un solo objetivo: el vivir bien de todos los bolivianos”.
 
En cuanto a sus programas en el escenario internacional, Arce afirmó que la intención de su gobierno es "trabajar para un mundo multipolar”.
 
“Asumimos hoy más que nunca la igualdad de los pueblos. Apostamos por una integración emancipadora”, dijo.
 
“Querido pueblo de Bolivia estoy frente a todos ustedes con mucha emoción pero con un enorme sentido de responsabilidad que nace del amor que tengo a nuestra patria”, dijo Arce en la parte final de su discurso, de unos 20 minutos. “Asumo la presidencia con mucha humildad, con mucha honra y con mucho agradecimiento por la confianza depositada en nosotros”.
 
“Queremos ser recordados como el gobierno en el que el pueblo boliviano se levantó para recuperar la democracia, la paz, la dignidad, el crecimiento y la justicia social”, agregó. Asimismo prometió que “venceremos a la pandemia, porque somos un pueblo luchador”.
 
“Por mandato de ustedes asumo con mucha humildad y responsabilidad", finalizó Arce. "Miro al pasado, a todo lo que vivimos y superamos. Levanto mis ojos y veo que una mejor Bolivia es posible con el trabajo de todos y todas los bolivianos”.
 
La ceremonia de traspaso se realizó en la mañana en el Congreso boliviano. Tras su juramentación, el flamante mandatario se dirigió caminando al Palacio Quemado, la sede de gobierno, situado en diagonal al edificio del Legislativo, también frente a la Plaza Murillo de La Paz.
 
Arce también presidió un desfile de destacamentos del Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y la Policía, y luego recibió los saludos de los jefes de Estado visitantes y de otros enviados oficiales.
 
Fuente: Infobae