Domingo, 03 Mayo 2026
giweather joomla module

All Categories

Falleció en el centro médico Cedars Sinai de Los Ángeles donde estaba internado desde principios de mes con Covid-19. Fue una figura fundamental para comprender el formato del 'talk-show'.
 
El presentador estadounidense de televisión Larry King, figura fundamental para comprender el formato del 'talk-show' al que aportó más de 60 años de trayectoria profesional, falleció hoy a los 87 años tras haber contraído coronavirus.
 
El animador murió en el centro médico Cedars Sinai de Los Ángeles donde estaba internado desde principios de mes con Covid-19, según lo informado en su momento la cadena CNN.
 
Pero, además, la salud de King venía presentando graves ataques al corazón y diabetes de tipo 2, así como un cáncer de pulmón en 2017, del que se recuperó tras someterse a una intervención quirúrgica.
 
A esos problemas debe agregarse que desde mediados de 2020 perdió a dos de sus hijos: en julio a Andy, de 65 años, y en agosto Chaia, de 51.
 
“Es con tristeza y el corazón roto de un padre que confirmo la reciente pérdida de dos de mis hijos, Andy King y Chaia King. Ambos eran almas buenas y amables y los extrañaremos mucho”, escribió entonces el presentador en su cuenta de Facebook.
 
Antes de estos pesares, King construyó con su actividad un emblema dentro de los medios de los Estados Unidos como figura en la noticia de su muerte en la cuenta oficial de Twitter.
 
"Durante 63 años en programas de radio, televisión y medios digitales, los miles de entrevistados de Larry son un testamento de su talento único e imperecedero como entrevistador", se destacó.
 
Sus programas de entrevistas en CNN, "Larry King en Directo", en el que ejerció como anfitrión durante un cuarto de siglo, así como el resto de sus apariciones, "son referencia constante del resto de medios de comunicación y son parte del archivo histórico de finales del siglo XX y principios del XXI".
 
Fuente: Télam

El general retirado Lloyd Austin se convirtió en el segundo integrante del gabinete del presidente Joe Biden tras ser confirmado por el Senado y en el primer afroamericano en dirigir el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Se espera que esta semana la Cámara Alta también apruebe la nominación de Janet Yellen como titular del Departamento del Tesoro.
 
Con los votos de 93 senadores a favor y dos en contra, el general retirado del Ejército estadounidense Lloyd Austin se convirtió en el nuevo secretario de Defensa de Estados Unidos. Es el primer afroamericano en dirigir el Pentágono en toda la historia del país. 
 
Durante la votación, los legisladores de ambos partidos se mostraron complacidos con la designación de Austin. Jack Reed, integrante del Partido Demócrata y presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, destacó los desafíos que, en materia de defensa, enfrenta el país. Entre ellos destacó la pandemia y la competencia con China y Rusia.
 
"El general Austin es un líder excepcionalmente calificado con una larga y distinguida carrera en el Ejército de los Estados Unidos", dijo Reed. Por su parte, James Inhofe, principal republicano en el Comité de Servicios Armados del Senado, pidió el mayor respaldo para el nuevo secretario de Defensa. 
 
"La votación de hoy para confirmar a Austin como Secretario de Defensa envía una fuerte señal a todos los estadounidenses, a nuestros aliados y socios y, lo que es más importante, a nuestros posibles adversarios, de que el Congreso está comprometido con el fortalecimiento de la seguridad nacional", dijo Inhofe.
 
Una excepción allana el camino de Austin al Pentágono
 
La designación de Austin, retirado en 2016, requirió de un paso adicional en el Congreso. El 21 de enero ambas Cámaras aprobaron con abrumadora mayoría una exención a la norma nacional que estipula siete años de espera desde el fin de la carrera militar antes poder encabezar la cartera de Defensa en el país. Una ley orientada a preservar el control civil de las Fuerzas Armadas. 
 
Esta es la tercera ocasión en la que el Senado hace una excepción a la ley. La primera ocurrió en 1950, para la nominación de George C. Marshall durante la Guerra de Corea; la segunda ocurrió en 2017 para el nombramiento Jim Mattis, el general retirado de la Marina que se desempeñó como el primer jefe del Pentágono del presidente Donald Trump.
 
Austin expresó su compromiso tras la confirmación de su nombramiento en la Cámara Alta. "Es un honor y un privilegio servir como el 28° secretario de Defensa de nuestro país, y estoy especialmente orgulloso de ser el primer afroamericano en ocupar el cargo. A trabajar", dijo en un mensaje a través de Twitter.
 
Lloyd Austin, general de larga data y hombre de confianza de Biden
 
Lloyd J. Austin es un graduado de West Point que tuvo una carrera de 41 años como militar del Ejército estadounidense en la que marchó a través de las barreras raciales para ascender a la élite de su componente. Se retiró en 2016, después de convertirse en el primer general afroamericano en dirigir el Comando Central de Estados Unidos.
 
Pero antes de dejar la carrera militar, fue vicejefe de Estado Mayor del Ejército en 2012 (siendo también el primer afrodescendiente en ocupar ese cargo) y se desempeñó como director del Estado Mayor Conjunto, una labor que le permitió obtener una visión más próxima del funcionamiento interno del Pentágono que ahora dirigirá.
 
Medio Oriente fue la especialidad de Austin durante gran parte de su carrera militar, particularmente cuando alcanzó rangos superiores. El ahora presidente Biden, cuando fue vicepresidente del Gobierno Obama, trabajó junto a Austin entre 2010 y 2011 con la finalidad de reducir la participación militar de Estados Unidos en Irak. Entonces Austin era el principal comandante en Bagdad. 
 
Con Austin, Biden busca restaurar la estabilidad en la cima del Pentágono, organismo que pasó por dos secretarios de Defensa confirmados por el Senado y cuatro interinos durante la Administración de Trump. En diciembre, cuando Biden anunció su nominación, aseguró que "lo consideraba la persona que necesitamos en este momento" para garantizar el control civil de las fuerzas armadas.
 
Austin promete unir fuerzas para combatir la pandemia
 
En su audiencia, realizada el 19 de enero, Austin dijo que no había buscado la nominación. También aseguró estar listo para liderar el Pentágono sin aferrarse a su estatus militar y con plena conciencia de que ser un designado político y miembro del gabinete del nuevo Gobierno requiere "una perspectiva diferente". 
 
Ha prometido rodearse de civiles calificados. Durante su audiencia, dejó claro que acepta el enfoque de Biden para combatir la pandemia de coronavirus. "Revisaré rápidamente las contribuciones del Departamento a los esfuerzos de alivio del coronavirus, asegurándome de que estamos haciendo todo lo posible, y algo más, para ayudar a distribuir vacunas en todo el país y vacunar a nuestras tropas", dijo ante Comité de Servicios Armados del Senado.
 
Se comprometió a abordar el tema de la supremacía blanca y el extremismo violento en las filas del Ejército, problemas que recibieron poca atención pública de parte de su predecesor inmediato, Mark Esper. "El trabajo del Departamento de Defensa es mantener a Estados Unidos a salvo de nuestros enemigos (…) Pero no podemos hacer eso si algunos de esos enemigos se encuentran dentro de nuestras propias filas".
Respecto a otras prioridades políticas, destaca que apoya la opinión de muchos en el Congreso de que China es un desafío o el principal problema de Seguridad Nacional para Estados Unidos. 
 
Janet Yellen, a la espera de su confirmación como secretaria del Tesoro
 
Este 22 de enero los integrantes del Comité de Finanzas del Senado votaron unánimemente en respaldo de Janet Yellen, la nominada por Joe Biden para asumir el Departamento del Tesoro. 
 
La nominación de Yellen fue aprobada 26-0 en el Comité. Sin embargo, algunos senadores expresaron su preocupación respecto a los ambiciosos planes del presidente Joe Biden para reactivar la economía en medio de la pandemia de coronavirus. 
 
"Tengo fuertes desacuerdos con la Dra. Yellen en varias de sus posiciones, particularmente en el campo de la política fiscal, pero ella se ha comprometido a trabajar con nosotros", dijo el senador republicano Mike Crapo después de la votación.
Se prevé que el pleno del Senado apruebe su nombramiento como secretaria del Tesoro esta semana.
 
Fuente: FRANCE 24
 

La cifra es un claro recordatorio del costo de la pandemia, algo que el nuevo presidente Joe Biden mencionó en su discurso inaugural el miércoles.

La cifra de muertos por covid-19 en Estados Unidos superó el miércoles a las pérdidas del país durante la Segunda Guerra Mundial, de acuerdo al conteo que realiza la Universidad Johns Hopkins.

El conteo registraba en la tarde un total de 405.400 fallecidos por la enfermedad causada por el nuevo coronavirus.

Superó en menos de un año el total de muertes de combatientes y no combatientes estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial: 405.399 entre 1941 cuando Estados Unidos ingresó al conflicto y 1945, de acuerdo cifras del departamento para los Asuntos de los Veteranos.

La cifra es un claro recordatorio del costo de la pandemia, algo que el nuevo presidente Joe Biden mencionó en su discurso inaugural el miércoles.

“Necesitamos toda nuestra fuerza para perseverar a través de este oscuro invierno [boreal]. Estamos ingresando a lo que puede ser el periodo más duro y mortal del virus”, advirtió.

Estados Unidos tiene el 4% de la población mundial pero alcanza el 20% de las muertes globales.

Biden dijo que su respuesta a la pandemia será basada en conclusiones a partir de la evidencia científica, en contraste con su antecesor Donald Trump.

El líder demócrata propuso el desafío de 100 días de uso mascarillas, el mismo tiempo que se ha dado para vacunar a más de 100 millones de estadounidenses.

“El presidente lanzó su reto de usar mascarilla 100 días, pidiendo a los estadounidenses que hagan su parte“, explicó horas después la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.

En su primer encuentro con los periodistas, Psaki agregó que la orden de portar cobertor facial también regirá en medios de transporte público.
Biden busca desvincularse así de la gestión de Trump de la pandemia, que convirtió el uso de esta prenda en motivo de polémica.

Durante meses, Trump y sus seguidores se negaron a usar tapabocas en público, e incluso el propio líder republicano se contagió de la covid-19 en octubre pasado.

La Administración de Biden espera implementar una nueva estrategia para frenar la rápida expansión de la enfermedad, que en los primeros días del año ha alcanzado récords de contagios y fallecimientos.

Psaki destacó igualmente que EEUU se mantiene en la OMS, lo que, consideró, “fortalecerá” los esfuerzos del país para controlar la pandemia.

La portavoz confirmó que el que fue el principal epidemiólogo de la Casa Blanca de Trump y ahora asesor médico jefe de Biden, Anthony Fauci, participará este jueves de forma remota en una reunión de la OMS encabezando una delegación del país.

Trump había iniciado en julio del año pasado el proceso para abandonar el organismo mundial, lo cual iba a hacerse efectivo un año después, en el mismo mes de 2021.

Además, el ahora expresidente había congelado en abril pasado los fondos que EEUU aporta a la OMS, al acusar a este organismo de estar “sesgado” en favor de China y de haber gestionado mal la emergencia sanitaria de la covid-19.

Durante la campaña electoral y tras su triunfo en los comicios, Biden ha defendido incesantemente la necesidad de escuchar a los científicos y a los expertos de la OMS para frenar la pandemia.

Fuente: Infobae con información de AFP

El demócrata Joe Biden se convertirá hoy en el presidente 46° de Estados Unidos, con lo que tomará las riendas de un país profundamente dividido y heredará una confluencia de crisis sin precedentes.


La misma ceremonia de jura del cargo, una sagrada tradición de la democracia estadounidense, servirá de recordatorio de los desafíos que enfrenta el veterano político, de 78 años.

La asunción será en un Capitolio aún sacudido por un asalto de manifestantes del presidente saliente, Donald Trump, hace dos semanas, rodeado de fuerzas de seguridad y privado de las acostumbradas multitudes por la pandemia de coronavirus.

Los estadounidenses fueron exhortados a quedarse en casa para evitar una mayor propagación aún de un virus que ya mató a 400.000 personas en Estados Unidos e infectó a 24,5 millones.

La jura de Biden ocurrirá en una Washington salpicada de cientos de negocios con sus persianas bajas que atestiguan la honda crisis económica desatada por la pandemia, una de las problemáticas que demandarán soluciones más urgentes.

El exvicepresidente y exsenador demócrata llega a la Casa Blanca presentándose como un unificador de un país dividido, sacudido y maltrecho tras cuatro años de presidencia del republicano Trump.

Aunque a último minuto le deseó buena suerte a su sucesor en un mensaje de video, el temperamental millonario nunca lo felicitó y, en un hecho sin precedentes en 150 años, faltará a su investidura en Washington ya que partirá a Florida horas antes.

Los expresidentes Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton estarán, en cambio, en primera fila de ese momento bisagra de la democracia estadounidense previsto para las 12 (las 14 de Argentina) bajo un impresionante despliegue de seguridad.

La jornada quedará inscrita en los libros de historia, en particular por el ascenso, por primera vez, de una mujer a la vicepresidencia de la primera potencia.

Kamala Harris, de 56 años, será también la primera persona negra, y de origen indio, en ocupar esa posición.

En el final de un mandato marcado por los escándalos, Trump deja el poder con su nivel más bajo de popularidad, abandonado por muchos y sometido a juicio político por haber incitado el ataque del 6 de enero al Capitolio de cientos de sus partidarios mientras los legisladores certificaban el triunfo de Biden en las elecciones del año pasado.

Luego de una breve ceremonia en la base militar Andrews, en las afueras de Washington, Trump abordará por última vez el Air Force One para ir a su club de golf Mar a Lago, en Florida, donde comenzará su vida de expresidente.

Biden, que llega al poder tras medio siglo en política, buscar marcar desde el primer día el contraste, tanto en la forma como en el fondo, con el exempresario neoyorquino de bienes raíces.

En un momento de fuerte simbolismo, Mitch McConnell, jefe de los republicanos en el Senado, estará junto a Biden, durante una misa en la catedral St. Matthews en la mañana.

Clima, inmigraciones, relaciones exteriores: en su primeras horas en el Despacho Oval, Joe Biden firmará una serie de decretos que marcarán una ruptura con el Gobierno anterior.

La noche del martes, poco después de su llegada a Washington, rindió homenaje, en una ceremonia solemne", a las víctimas de la Covid-19, en un visible contraste con Trump, que durante meses intentó minimizar el impacto de la pandemia.

"A veces es difícil recordar. Pero esa es la forma de sanar. Es importante que hagamos eso como país", indicó Biden en un breve y sombrío discurso ante el imponente monumento a Abraham Lincoln, citado por la agencia de noticias AFP.

Biden asume las riendas de un país en un clima muy particular, bajo el efecto combinado de la epidemia de Covid-19 y del traumatismo aún fresco por el asalto de cientos de simpatizantes de Trump al Capitolio, que dejó cinco muertos.

Las medidas de seguridad alrededor de la ceremonia son excepcionales.

Unos 25.000 miembros de la Guardia Nacional y miles de policías de todo el país serán desplegados. En señal de la tensión reinante doce de ellos fueron descartadas del dispositivo de seguridad en el marco de una investigación por eventuales lazos con grupos extremistas, indicó el martes el Pentágono.

Sin las multitudes que tradicionalmente llenaban la enorme explanada del "National Mall" para ver a su nuevo presidente, Biden tendrá ante sí más de 190.000 banderas plantadas para representar al público ausente.

Muros elevados, a veces coronados con alambres de púas, protegen la "zona roja", entre la colina del Capitolio y la Casa Blanca.
 

Fuente: Télam