Jueves, 27 Agosto 2026
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La jornada de masivas movilizaciones en Colombia al cumplirse hoy un mes del inicio del paro nacional se vio salpicada por hechos de violencia, los más graves en Cali y sus alrededores, donde se registraron 4 muertos, lo que amenaza con alejar aún más la chance de un diálogo entre los sectores convocantes y el Gobierno, de por sí trabados en las garantías para marchar y la existencia de bloqueos.
 
Enfrentamientos e incendios en estaciones de transporte MIO en Cali, un muerto en un municipio vecino, un incendio en la alcaldía de Popayán y severos choques en Madrid –a unos 20 kilómetros de Bogotá- dieron la nota de violencia en un día de movilizaciones fuertes, mientras la chance de un inicio de debate sobre el pliego de demandas de quienes protestan parece alejarse.
 
Es que el preacuerdo de garantías sobre las movilizaciones, de los que las dos partes cruzaron ya varios borradores, siempre parece cerca pero no termina de cerrarse: el Comité Nacional del Paro (CNP) insiste en garantizar el cese de la represión y el Ejecutivo exige el levantamiento de los bloqueos y cortes de rutas y calles.
 
"No se trata de tener corredores; pedimos desbloqueo completo de vías. Esa es la posición del Gobierno", afirmó el consejero presidencial para la Estabilización y la Consolidación, Emilio Archila, principal negociador del Gobierno.
 
Remarcó que desde el 17 de mayo se le pide al CNP que “tuviera en cuenta este aspecto, así que este requerimiento no es nuevo”.
 
“Insistimos en que ese componente quede incorporado dentro del texto a ser acordado. Algunos miembros del Comité del Paro han insistido en promover de manera exclusiva la figura de los corredores, sin condenar los bloqueos. Para el Gobierno nacional ese punto no es negociable”, reiteró Archila.
 
El intento de diálogo y negociaciones está trabado en este punto, y recién después de acordar estas garantías se supone que comenzará el debate puntual sobre el pliego de demandas del CNP, resumidos en 7 puntos, entre ellos la intervención del Estado al sistema de salud y la regularización de los trabajadores de ese sector, una renta básica para personas vulnerables y la defensa de la producción nacional.
 
Justamente la resistencia a los bloqueos parecen haber motivado las muertes de hoy, según las versiones de medios del Cauca, el departamento donde se encuentra Cali: primero en Candelaria, en su zona metropolitana, hubo disparos contra jóvenes que sostenían un corte de autopista y murió uno de ellos; después, en el centro de Cali otra discusión generó también un ataque contra los manifestantes con dos nuevas víctimas.
 
En este caso, la particularidad fue que otros varios de los que protestaban corrieron al agresor y lo lincharon. Se trataba de un militar integrante del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General.
En la ciudad hubo más incidentes, porque la terminal Andrés Sanín del transporte MIO fue incendiada, igual que algunas otras estaciones, una moto y un colectivo público, y algunas señales de tránsito y semáforos vandalizados, aunque ninguno de estos hechos aparece vinculado a las fuertes marchas.
 
El sitio del diario El Nuevo Siglo informó de la captura de 6 hombres y una mujer que llevaban en un auto tres armas, bidones de nafta, gasas y otros insumos para fabricar bombas caseras.
 
La gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Roldán, decretó el toque de queda desde las 19 (21 de Argentina) hasta las 5 (7 de Argentina).
 
En Madrid, una suerte de municipio “dormitorio” de Bogotá, la Policía reprimió con gases a quienes bloqueaban calles y aunque lograron despejar algunos cortes, los choques se sucedieron en otras áreas. La zona tiene su propio reclamo: quiere el esclarecimiento de la muerte de dos jóvenes asesinados en marchas anteriores.
 
En las primeras horas, al menos, ningún funcionario había vinculado, como suelen hacerlo, estos hechos con grupos de la guerrilla u organizaciones a las que no identifican pero señalan como responsables de los actos vandálicos.
 
Ajenos a estos hechos, miles de colombianos respondieron al llamado del CNP y otras organizaciones y volvieron a llenar calles, parques y plazas con manifestaciones diversas, aunque predominaron las caminatas.
 
En Cali misma, varias columnas confluyeron, como en otras jornadas, frente a la Universidad del Valle, en tanto en Bogotá las movilizaciones fueron más dispersas y se contaron al menos 20 puntos de concentraciones, aunque las más importantes se dieron en Los Héroes, Parque Nacional y Portal Américas.
 
Desde la madrugada hubo bloqueos en Cartagena, sobre todo en la zona industrial de Mamonal, y una marcha unió el barrio Mandela con la rotonda del colegio Imen, donde se realizó el concierto “Resistencia sonora”, mientras que en Medellín dos enormes marchas que salieron de extremos opuestos de la ciudad se unieron en el estadio Atanasio Girardot, donde se cerró también con un acto cultural.
 
Hubo también manifestaciones en Neiva (frente al monumento La Gaitana), Barranquilla (desde Plaza del Sol hasta el barrio Cevillar), Bucaramanga (otra vez desde el Parque Santander hasta la plaza Luis Galán) y Villavicencio (en el parque central, con acto cultural).
 
Las organizaciones defensoras de derechos humanos denuncian que hay más de 60 muertos por la represión desde el comienzo del paro y más de 700 heridos por lo que llaman “la acción desproporcionada” de la Policía y, sobre todo, del Escuadrón Antidisturbios (Esmad) y la Defensoría del Pueblo admitió hoy, en su informe oficial al mes del paro, que todavía quedan 123 personas desaparecidas.
 
La jornada coincidió con un pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia que le ordenó al Gobierno que respete las protestas pacíficas como paso necesario para lograr un “Estado social de derecho, tolerante, armonioso, en desarrollo, respetuoso de la dignidad humana”.
 
Desde el surgimiento de las protestas –contra un proyecto de reforma tributaria ya retirado del Congreso- el presidente Iván Duque debió cambiar a 4 ministros y al alto comisionado para la Paz.

Fuente: Télam

La Organización de Naciones Unidas (ONU) llamó hoy a una reconstrucción duradera de la Franja de Gaza y a solucionar las "causas profundas" del conflicto palestino-israelí para devolver la "esperanza" y evitar nuevas "destrucciones" tras los 11 días de enfrentamientos y a dos días de la tregua mediada por Egipto.
 
Una misión de la ONU intentaba hoy calcular los daños del reciente conflicto, tras el alto al fuego entre el movimiento palestino Hamas e Israel que puso fin el viernes pasado a los bombardeos y ataques, y mientras en Gaza, con daños en líneas eléctricas y sin "acceso duradero al agua potable", los servicios públicos continuaban levantando los escombros y contando muertos.
 
"No debemos limitarnos a adoptar un enfoque de reconstrucción, debemos tener un enfoque más amplio centrado en el desarrollo humano", declaró Philippe Lazzarini, jefe de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa), según la agencia de noticias AFP.
 
"Eso quiere decir que debe ir acompañado de un proceso político real", agregó, y subrayó la necesidad de evitar una "normalidad artificial" en Gaza, donde sus dos millones de habitantes dependerían de la ayuda, sin futuro, "hasta el próximo estallido de violencia".
 
Lazzarini abogó así por abordar las "causas profundas" del conflicto, lo que significaría, por ejemplo, el levantamiento del bloqueo impuesto desde 2007 por Israel a este territorio palestino, y dar un "sentido al futuro".
 
En tanto, para Lynn Hastings, coordinadora de la ayuda humanitaria para los territorios palestinos, "quizás hubo" menos casas destruidas que durante el conflicto de 2014, pero afirmó que "la gente de Gaza está más traumatizada que nunca" y que hay "mucha gente sin esperanza", dos puntos que "realmente deben tomarse en cuenta".
 
Su oficina cifra en unos 1.000 el número de negocios o viviendas "completamente destruidos".
 
El viernes pasado, un alto el fuego entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamas entró en vigor gracias a una mediación de Egipto, aunque sin fijar las condiciones para la suspensión de los combates ni establecer un plan para la reconstrucción.
 
Asimismo, una delegación egipcia se encuentra en la Franja de Gaza para mantener conversaciones con Hamas, que gobierna el enclave.
 
El reto de la reconstrucción es humanitario pero también diplomático, ya que el Ejército israelí acusa a Hamas de desviar la ayuda internacional para actividades militares y utilizar el metal de las tuberías para fabricar cohetes.
 
Durante una conferencia de prensa en Amán, los cancilleres palestino, Riyad al Maliki, y jordano, Aymán Safadi, exhortaron a la comunidad internacional a impedir que Israel proceda a la expulsión de familias palestinas del barrio Sheij Jarrah, en Jerusalén oriental, un tema que originó los recientes enfrentamientos.
 
Ayer, en Jaffa, una ciudad de mayoría israelí-palestina vecina de Tel Aviv, la policía levantó puestos de seguridad en las calles para limitar y controlar la circulación, una imagen común en Cisjordania o hasta Jerusalén, pero no en el resto de Israel.
 
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ya declaró su intención de proporcionar una ayuda financiera "importante" para "reconstruir Gaza", pero sin dar a Hamas, al que considera terrorista, "la oportunidad de reconstruir su sistema de armamento".
 
"Si no encontramos la manera de ayudar a los palestinos a vivir con más dignidad y más esperanza, este ciclo probablemente se repetirá", advirtió el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, en declaraciones a la televisora ABC.
 
Blinken, quien "en los próximos días" viajará a Jerusalén, respaldó la solución de "dos Estados".
 
El alto al fuego llegó después de dos semanas y varios intentos fallidos bloqueados por Estados Unidos, que solo aprobó el texto de la ONU cuando se retiró el párrafo que "condenaba todos los actos de violencia contra civiles, incluidos los actos de terrorismo, al igual que los actos de provocación, incitación y destrucción".
 
La Unrwa, a la que Estados Unidos suspendió sus aportes durante el gobierno del presidente Donald Trump, felicitó el regreso de la ayuda de Washington con Biden y llamó a donar 38 millones de dólares de emergencia a la Franja de Gaza.
 
El último episodio de violencia costó la vida a 248 personas en el enclave palestino, entre ellos combatientes y 66 niños, según las autoridades locales, mientras que en Israel, 12 personas murieron, entre ellas un niño, una adolescente y un soldado, según la policía.
 

Fuente: Télam

El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, confirmó este lunes que su administración enviará 20 millones de dosis más que las originalmente anunciadas a terceros países durante las próximas semanas, elevando el total a 80 millones.

“La cifra representa el 13 por ciento de todas las vacunas producidas en los Estados Unidos”, aseguró el mandatario.

En una declaración desde la Casa Blanca, Biden explicó que las 60 millones de dosis originales serán de AstraZeneca -cuya aplicación aún no ha sido autorizada en el país- y 20 millones adicionales vendrán de los tres laboratorios que sí han recibido el visto bueno por parte de las autoridades sanitarias: Pfizer-BioNTech, Moderna y Johnson & Johnson.

Las del laboratorio anglo-sueco, no obstante, solo serán enviadas cuando reciban la aprobación por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

“Sabemos que Estados Unidos no estará completamente seguro hasta que la pandemia se termine a nivel global”, agregó. En otro pasaje de su mensaje, el mandatario remarcó que la cantidad a enviarse multiplica por cinco “la mayor cantidad de dosis donada por cualquier país del mundo”. Y en un mensaje a China y Rusia -”se ha discutido que buscan influenciar al mundo con sus vacunas”, dijo- aseguró que el país “no usará las dosis para conseguir favores”.

La administración de Biden aún no ha especificado qué países recibirán las vacunas, pero ha señalado que Washington hará todo lo posible para ayudar a India a hacer frente al recrudecimiento de la pandemia. También dijo que el criterio de distribución será decidido junto al mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud, que coordina el esfuerzo global para asegurar que esta se haga de manera equitativa.

“Junto a ellos nos aseguraremos de que se distribuyan de una manera que sea equitativa y siga los lineamientos científicos y las estadísticas de salúd pública”, indicó, y anticipó que espera hacer nuevos anuncios sobre el tema en el marco de la reunión del G7 en el Reino Unido, que tendrá lugar entre el 11 y el 13 de junio y será el primer viaje al extranjero de su presidencia.

El anuncio ocurre cuando se ha incrementado la presión sobre la administración Biden para que use su gran excedente de inmunizantes para ayudar a otros países, ya que la campaña de vacunación en Estados Unidos ha logrado un avance significativo, al punto que la oferta de vacunas comienza a superar su demanda.

En concreto, en la última semana, de media se vacunaron cada día 1,9 millones de personas, lo que supone un gran descenso respecto al pico de 3,38 millones que se registró en abril, de acuerdo a datos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Según cifras de los CDC, más de 157 millones de personas han recibido al menos una dosis de la vacuna, mientras que aproximadamente 123 millones se encuentran completamente inoculadas. Biden indicó que el martes más del 60 por ciento de la población adulta tendrá al menos una dosis, y pidió continuar con los esfuerzos para llegar al 70 por ciento para el 4 de julio.

Este lunes la UNICEF indicó que las naciones del G7 y de la Unión Europea pueden permitirse donar más de 150 millones de vacunas a los países necesitados sin comprometer sus propios objetivos. Según la agencia Bloomberg, al lunes se han aplicado 1.450 millones de vacunas a nivel global, pero los 27 países más ricos representan un 33,8 por ciento de esa cifra pese a contar con el 10,4 por ciento de la población.


Fuente: infobae.com

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, mantuvo hoy una serie de conversaciones telefónicas con figuras influyentes en el Medio Oriente en un intento de apaciguar la escalada de tensión entre Israel y los palestinos, informó su vocero Ned Price.
 
Blinken, que se dirigía hoy a Dinamarca para iniciar una semana de diplomacia centrada en el Ártico, habló por teléfono con funcionarios en Qatar, Arabia Saudita, Egipto y Francia.
 
Qatar es considerado el segundo país con mayor influencia en el grupo islamista palestino Hamas, que gobierna en Gaza, después de Irán.
 
"El secretario reiteró su llamado a todas las partes para que reduzcan las tensiones y pongan fin a la violencia, que se ha cobrado la vida de civiles israelíes y palestinos, incluidos niños", informó hoy el vocero del Departamento de Estado, Ned Price, citado por la agencia de noticias AFP.
 
La ronda de llamadas iniciadas por Estados Unidos coincide con el día más letal desde el estallido de la violencia entre Israel y Palestina hace una semana, con 42 palestinos muertos en la Franja de Gaza, y con la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
 
Ayer, el presidente Joe Biden se comunicó con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y con el presidente de la Autoridad palestina, Mahmud Abas, para expresarles su "grave preocupación" por el deterioro de la situación e instarles a la moderación.
 
Los enfrentamientos, los más intensos en años desatados por disturbios en Jerusalén, totalizaban hoy 197 muertos y 1.200 heridos en Gaza desde el lunes y 10 fallecidos y 282 heridos en Israel, según las autoridades de ambos lados.
 
El ejército israelí informó hoy que se dispararon unos 3.000 cohetes desde Gaza hacia Israel y que su "ola continua de ataques" había alcanzado en las últimas 24 horas más de 90 objetivos en el abarrotado enclave palestino costero.

Fuente: Télam