Miércoles, 01 Julio 2026
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Boca igualó 1-1 con Cruzeiro en un partido en el que su rendimiento fue de mayor a menor y que disputaron esta noche, en La Bombonera, por la quinta fecha del grupo D de la Copa Libertadores 2026.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el “Xeneize” ganaba desde los 15 minutos del primer tiempo con el gol del delantero Miguel Merentiel, aunque el defensor Fagner igualó el partido en ocho minutos del segundo tiempo.

Además, la visita jugó con 10 hombres desde los 22 minutos del segundo tiempo, luego de una patada muy dura del mediocampista Gerson sobre el volante Leandro Paredes.

La igualdad dificulta el pase a octavos de Boca, que escolta el grupo con siete unidades y podría terminar la fecha afuera de la zona de clasificados a octavos de final, mientras que Cruzeiro lidera la fase con ocho puntos.

En la última fecha, el equipo que dirige Claudio Úbeda será local de la Universidad Católica de Chile, mientras que el conjunto brasileño recibirá a Barcelona de Ecuador. Ambos partidos se jugarán el jueves 28 de mayo a las 21:30.

La primera llegada de partido fue de Boca, antes del primer minuto de juego, con un disparo fuerte aunque centralizado del delantero Miguel Merentiel, que el arquero Otavio desvió por encima del travesaño.

Merentiel volvió a generar peligro cuando iban seis minutos: el delantero uruguayo anticipó al primer palo en un centro desde la izquierda del lateral Lautaro Blanco y definió de primera, pero Otavio se volvió a imponer.

A los 12 minutos, un disparo lejano y a colocar del enganche Tomás Aranda fue despejado contra un costado por el arquero brasileño, aunque el rebote fue aprovechado por el atacante Milton Giménez, que sacó un tiro rápido, de primera y de volea. De todas formas, el guardameta recuperó rápidamente la vertical y desvió el remate con las rodillas.

En 15 minutos del primer tiempo, un tiro libre excelente del mediocampista Leandro Paredes desde una posición cercana al córner izquierdo superó a Otavio y se metía por el segundo palo, antes de que Merentiel meta el pie derecho para asegurar el gol y marque el 1-0.

El conjunto brasileño no llegó al arco rival hasta los 30 minutos, con una trepada por derecha del delantero Kaio Jorge, quien encaró pero no pudo superar al arquero Leandro Brey, que se abalanzó contra la pelota luego de un achique efectivo.

En el octavo minuto del segundo tiempo, un buen centro rasante desde el costado izquierdo cruzó toda el área para la aparición de Fagner, libre de marca, que disparó bajo al primer palo para vencer a Brey y poner el 1-1.

A los 17 minutos de la segunda parte, un desborde por izquierda del talentoso enganche Matheus Pereira terminó en un centro atrás para el extremo Christian, que tuvo que rematar “de tres dedos” para evitar la llegada de un defensor rival y su tiro se fue apenas desviado por el segundo poste.

Tres minutos más tarde, un pase largo de Paredes hacia el costado izquierdo terminó en un remate de Merentiel, que salió fuerte aunque nuevamente centralizado, permitiendo que Otavio lo desvíe.

En 22 minutos de la segunda mitad, el volante Gerson vio la roja directa luego de una durísima infracción contra Paredes, al tirarse al suelo con vehemencia e impactarlo a la altura de la rodilla.

El propio mediocampista campeón del Mundo se hizo cargo del tiro libre, a algunos metros del borde del área, con un disparo al primer palo que rozó la red, por el costado externo.

A los 32 minutos, un centro del carrilero Malcom Braida que llegó desde la derecha permitió el cabezazo del delantero Exequiel “Changuito” Zeballos, que se fue cerca del poste derecho de Otavio.

En 41 minutos la visita tuvo una llegada de mucho riesgo, cuando el delantero Neiser Villarreal le ganó el duelo físico al defensor Lautaro Di Lollo y tuvo libertad, ante un rival adelantado, para avanzar por izquierda y encarar a Brey, aunque su disparo salió centralizado y fue detenido por el guardameta.

En el undécimo minuto de descuento, Aranda se quedó con un rechazo defensivo rival y remató a algunos metros de la medialuna del área rival, con un disparo que se fue apenas por encima del travesaño.
Síntesis del partido:

Copa Libertadores 2026.

Grupo D.

Fecha 5.

Boca 1 - 0 Cruzeiro (Brasil).

Estadio: La Bombonera.

Árbitro: Jesús Valenzuela (Venezuela).

VAR: Álvaro Arteaga (Venezuela).

Boca: Leandro Brey; Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Tomás Belmonte, Leandro Paredes, Milton Delgado, Tomás Aranda; Miguel Merentiel, Milton Giménez. DT: Claudio Úbeda.

Cruzeiro: Otavio; Fagner, Fabricio Bruno, Jonathan Jesus, Kaiki Bruno; Lucas Romero, Gerson; Bruno Rodrigues, Matheus Pereira, Christian; Kaio Jorge. DT: Artur Jorge.

Gol en el primer tiempo: 15m. Miguel Merentiel (B).

Gol en el segundo tiempo: 8m. Fagner (C).

Cambios en el segundo tiempo: 18m Luis Sinisterra por Bruno Rodrigues (C); 27m Exequiel Zeballos por Belmonte (B); 30m Kaua Moraes por Fagner (C), 36m Joao Marcelo por Matheus Pereira (C) y Neiser Villarreal (C) por Kaio Jorge; 40m Ángel Romero por Giménez (B).

Incidencia en el segundo tiempo: 22m expulsado Gerson (C).

Fuente: NA 

El certamen definirá a un campeón entre el “Millonario” y el “Pirata”.

El estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba fue el designado para alojar la final del Torneo Apertura 2026.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el partido que definirá a un nuevo campeón se disputará el próximo domingo 24 de mayo, a partir de las 15:30, con público de ambas parcialidades.

Además, cabe destacar que el recinto fue definido con anterioridad al comienzo de los partidos eliminatorios, que comenzaron con los octavos de final el pasado sábado 9 de mayo, por lo que la cercanía del estadio para los hinchas del “Pirata” no estuvo planeada.

Con finalistas confirmados, River y Belgrano, el Torneo Apertura 2026 ya tiene designado el estadio en el que se disputará su partido decisivo: el Mario Alberto Kempes, de Córdoba.

Siendo un estadio que ha contado con público de ambas parcialidades en distintos momentos de los últimos años, particularmente para recibir a equipos como River y Boca, el Kempes, ampliado en 2010, fue el elegido para un partido de la talla de una final del torneo nacional.

Anteriormente conocido como “Chateau Carreras”, hasta su renombramiento para honrar al histórico atacante cordobés que fue goleador del Mundial de Argentina 1978, en el que la Selección nacional se quedó con el campeonato, el estadio cuenta con capacidad para 57.000 espectadores y pertenece al Estado de la provincia de Córdoba, que habitualmente lo presta para las localías de los clubes Talleres, Instituto y el propio Belgrano.

Además, el Kempes es el segundo estadio más grande del país, solo por detrás del Monumental, y fue construido por el Estado argentino de cara al mundial mencionado, habiendo abierto sus puertas hace ya 48 años: el 16 de mayo de 1978.

El recinto cuenta con cuatro tribunas que llevan los nombres de referentes de los cuatro clubes más importantes del fútbol cordobés.

Las populares Luis Fabián Artime y Daniel Willington, recordados jugadores de Belgrano y Talleres respectivamente, contienen una capacidad de 11.500 espectadores, mientras que la platea Roberto Gasparini, ídolo de Racing de Córdoba, se ubica al este del campo de juego con un aforo para 19.600 personas, mientras que la tribuna platea Osvaldo Ardiles, surgido de Instituto, recibe a 14.400 personas. La distribución de parcialidades para ambos clubes aún no se determinó.


Fuente: NA

Con un gol de Colidio, el Millonario fue duro, serio y jugó mejor que el equipo de Di Maria. De esta manera, se convirtió en el primer clasificado a la final y espera por el ganador de Argentinos Juniors - Belgrano.

Lo cambió todo River. Absolutamente todo. De los silbidos que se habían llegado a escuchar frente a San Lorenzo pasó sin escalas a los aplausos cerrados. El nerviosismo mutó en ilusión. Las dudas del ayer ahora son certezas. La reprobación se transformó en un entusiasmo que desborda el Monumental y hace explotar los corazones de las más de 85.000 almas que reventaron la cancha. La pesadilla se convirtió en un sueño que crece, que toma forma, que cobra volumen. En definitiva, que tiene sentido. Porque el equipo del Chacho Coudet tuvo más sentido colectivo que nunca en este partido contra Rosario Central. Y su gente hasta se animó a entonar un cantito que hace apenas dos semanas nadie se hubiese atrevido a invocar. “¡Porque este año de acá de Núñez, de acá de Núñez, sale el nuevo campeón”, retumbó.

River superó una prueba muy difícil ante un rival que cuenta con múltiples recursos en materia ofensiva y que venía muy embalado después de dejar en el camino a Independiente y Racing en el Gigante de Arroyito, con polémicas arbitrales incluidas, que llevaron a tener que levantar la guardia como en los mejores tiempos del Muñeco Gallardo. Porque el Canalla venía como una aplanadora y llevaba ocho partidos sin perder por toda competencia, con siete triunfos y un empate. A ese equipo le ganó River. A ese conjunto superó de una forma mucho más amplia que lo que marcó el exiguo resultado. River, esta vez, mostró el repertorio completo que debe tener un equipo que aspira a grandes cosas. Tuvo un gran despliegue físico, respuestas futbolísticas y también anímicas. Después de la lesión tempranera de Driussi tras recibir un patadón de Ibarra, luego del penal que no pudo aprovechar un especialista en la materia como Cachete Montiel, afloró el temple para sobreponerse a esas situaciones adversas que en otro momento lo hubiesen desmoronado. Pero esta vez eso no pasó porque River tuvo corazón, inteligencia y resiliencia, condimentos indispensables para llegar a una final.

Es cierto que en algún momento Beltrán rescató al Millonario de la cornisa con sus reflejos y que también el palo se puso la banda tras un tiro libre de Di María. Tan cierto como que River tuvo lapsos muy prolongados en los que prácticamente borró de la cancha a Central. Lo desdibujó con una presión asfixiante, hasta dejarlo irreconocible, inconexo, inerme y con poca capacidad de reacción. Le robó la pelota y le impidió hacer uso de toda su artillería pesada en ataque.

El dueño de casa salió a la cancha dispuesto a devorarse a Central. River fue un equipo muy serio. Y así jugó el partido. Con agresividad. Con ímpetu. Con un nivel de determinación y concentración apabullantes. Galván, Vera y Moreno, ese mediocampo tan cuestionado últimamente, se comió la cancha como nunca antes. Los zagueros, Martínez Quarta y Rivero, más allá de algún error puntual, edificaron una muralla. Viña, quien jugó por el lesionado Acuña, tuvo un sacrificio vital. Si River no logró una diferencia más amplia fue, en parte, porque al salir Driussi perdió algo de peso en el área. Y eso que Juan Cruz Meza fue incisivo y Colidio, inteligente y determinante, a punto tal que ejecutó el segundo penal con clase y tranquilidad cuando el nerviosismo invadía el estadio.

Jugó muy bien River. Lo jugó como una final. Tuvo la intención, la garra y, fundamentalmente, la intensidad que pretende Coudet. Fue, en síntesis, un equipo que llevó impreso con nitidez el sello del Chacho. Demostró un crecimiento cualitativo y acorraló a un rival de los pesados, que se vio maniatado e inquietó mucho menos de lo que se infería en la previa. River pasó un examen muy complicado. Y ahora viajará a Córdoba para enfrentar a Argentinos o Belgrano en la final del Torneo Apertura.

“¡Se viene la banda de River!”, fue el hit que hizo estallar un Monumental en éxtasis. Un estadio colmado de un público que, antes del partido, durante el precalentamiento precompetitivo, había hecho sentir un mensaje contundente: “¡Pongan más huevos, pongan más corazón, como ponemos, nosotros en el tablón!”. Cambió todo este River, que puso lo que le reclamaba la tribuna. Al equipo le retribuyeron esa entrega con aplausos para todos. Ya sobre el final, la ilusión creció de tal manera que la gente se animó a entonar esa canción que, por cábala, rara vez se escucha en la víspera de un partido determinante: “¡Porque este año de acá de Núñez, de acá de Núñez, sale el nuevo campeón!”.


Fuente: ole.com.ar

El “Millonario” estuvo en desventaja dos veces en los 90 minutos y por dos goles en la tanda decisiva.

River se impuso por 4-3 en los penales, luego de empatar 2-2 tras 120 minutos de juego, en un partido de película que disputaron esta noche, en el estadio Monumental, por los octavos de final del Torneo Apertura 2026.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el “Millonario” estuvo en desventaja en dos ocasiones, por los tantos del delantero Rodrigo Auzmendi y el defensor Fabricio López, pero pudo empatar con tantos del defensor Marcos Acuña, en primera instancia, y el volante Juan Fernando Quintero, a un minuto del final del alargue.

Ya en la tanda de penales, para River marcaron Quintero, Maximiliano Salas, Gonzalo Montiel y Joaquín Freitas, mientras que ni Giuliano Galoppo ni Kendry Páez pudieron superar al arquero Orlando Gill.

El “Ciclón” había comenzado en ventaja en la tanda decisiva con goles de Manuel Insaurralde, Guzmán Corujo y Diego Herazo, aunque todo se complicó sobre el final: Gregorio Rodríguez no pudo con el arquero Santiago Beltrán, Ignacio Perruzzi remató desviado y Mathías De Ritis le dio al palo, luego del manotazo del arquero, sentenciando la derrota.

El triunfo, tan agónico como épico y memorable, clasificó a River a los cuartos de final, instancia en la que se medirá con el vencedor entre Vélez y Gimnasia.

La primera llegada del partido fue del local, a los ocho minutos, con un centro desde el costado izquierdo que permitió la llegada del volante Fausto Vera, cuyo cabezazo se fue ancho por el poste derecho del arquero Orlando Gill.

Cuando iban 26 minutos Vera volvió a generar peligro en el “Millonario”, con un buen disparo bajo al segundo palo desde el vértice izquierdo del área, que fue despejado al córner por el arquero paraguayo, luego de una gran estirada.

El “Ciclón” se quedó con un hombre menos cuando iban 31 minutos, luego de un llamado en el VAR, por una patada excesivamente alta del delantero Matías Reali sobre el volante Tomás Galván, a quien impactó sobre el costado derecho de la pierna, tirándose desde atrás.

San Lorenzo abrió el marcador en su primera llegada de peligro, a los 36 minutos, cuando el delantero Rodrigo Auzmendi combinó con el mediocampista Nahuel Barrios y fue a buscar el centro al segundo palo, entrando al área y venciendo al arquero Santiago Beltrán con un cabezazo suave y jerárquico sobre su poste derecho.

En el segundo minuto de descuento, Galván aprovechó un despeje defectuoso del lateral Mathías De Ritis y definió cruzado y de primera, viendo como su disparo pasaba a centímetros del poste.

La primera llegada del segundo tiempo fue de la visita, a los seis minutos, con un remate del delantero Rodrigo Auzmendi que se desvió en un defensor y tomó altura, buscando el segundo palo, pero no fue gol por una gran intervención del arquero Santiago Beltrán, que ya estaba en el aire y se estiró para alcanzar a despejar la pelota.

Un minuto más tarde se acercó el “Millonario”, cuando el mediocampista Juan Fernando Quintero buscó el segundo palo con un remate desde el costado derecho del área que se fue cerca del ángulo, aunque desviado por encima del travesaño.

River igualó a los 10 minutos de la segunda parte, con un gran centro al segundo palo de “Juanfer” desde el costado derecho, que habilitó la trepada de Marcos Acuña, cuyo remate de primera, tirándose al suelo, puso el 1-1.

En 35 minutos volvió a llegar el local, con un remate desde afuera del área del mediocampista Kendry Páez, que perdió velocidad al ser bloqueado por un defensor rival y fue detenido por Gill.

Un minuto más tarde, un potente remate desde afuera del área de Quintero tomó altura y bajó repentinamente, forzando un desvío al córner por parte del guardameta paraguayo.

A los 43 minutos, un gran centro de “Juanfer” desde el vértice derecho del área buscaba la cabeza del defensor Lucas Martínez Quarta, dentro del área chica y por el segundo palo, aunque el central no pudo darle dirección a su disparo desde una posición muy cercana al arco rival.

Ya en el alargue, a los tres minutos, un tiro libre al segundo palo fue cabeceado por el juvenil Fabricio López, que puso la pelota contra el poste derecho de Beltrán, para marcar el 2-1.

Cuando iban 14 minutos del primer tiempo suplementario, el delantero Ian Subiabre recibió en el costado izquierdo del área y enganchó de gran manera para eludir la barrida de un rival, aunque su remate posterior se fue por encima del travesaño.

En el tercer minuto del segundo tiempo extra, un centro desde la derecha de Moreno le llegó al mediocampista Giuliano Galoppo, cuyo cabezazo iba ajustado contra el segundo palo y fue despejado por Gill.

La igualdad llegó en el primer minuto de descuento, con un centro desde la izquierda de “Juanfer” que cruzó toda el área y, sin que nadie la toque, se metió por el ángulo derecho del guardameta de San Lorenzo.

En la tanda de penales, luego de un comienzo en el que a River le faltó efectividad, con remates de Galoppo y Páez que fueron contenidos por Orlando Gill, San Lorenzo tuvo “doble match point”, aunque no pudo cerrar la clasificación.

Santiago Beltrán detuvo el remate de Gregorio Rodríguez, Perruzzi definió desviado y De Ritis vio como su remate pegaba en el palo, luego del manotazo salvador del arquero, y, por si le faltaba tensión al encuentro, recorría toda la línea hasta irse desviado por el otro costado, por lo que River pudo festejar tras una noche complicada, en la que había insultado a sus jugadores, y acceder a cuartos de final.
Síntesis del partido:

Torneo Apertura 2026.

Octavos de final.

River 2 - 2 (4 - 3) San Lorenzo.

Estadio: Monumental.

Árbitro: Sebastián Zunino.

VAR: Silvio Trucco.

River: Santiago Beltrán; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Lautaro Rivero, Marcos Acuña; Aníbal Moreno, Fausto Vera, Tomás Galván; Maximiliano Meza; Facundo Colidio, Sebastián Driussi. DT: Eduardo Coudet.

San Lorenzo: Orlando Gill; Ezequiel Herrera, Jhohan Romaña, Lautaro Montenegro; Nicolás Tripichio, Manuel Insaurralde, Juan Rattalino, Mathías De Ritis; Nahuel Barrios, Rodrigo Auzmendi, Matías Reali. DT: Gustavo Álvarez.

Gol en el primer tiempo: 36m. Rodrigo Auzmendi (SL).

Gol en el segundo tiempo: 10m. Marcos Acuña (R).

Goles en el alargue: 3m. Fabricio López (SL); 31m. Juan Fernando Quintero (R).

Incidencia en el primer tiempo: 31m. Matías Reali expulsado (SL).

Cambios en el segundo tiempo: al inicio. Juan Fernando Quintero por Maximiliano Meza (R); 13m. Ignacio Perruzzi por Juan Rattalino (SL) y Facundo Gulli por Nahuel Barrios (SL); 21m. Ian Subiabre por Tomás Galván (R) y Maximiliano Salas por Facundo Colidio (R), 32m. Kendry Páez por Fausto Vera (R) y Fabricio López por Nicolás Tripichio (SL), 40m. Diego Herazo por Rodrigo Auzmendi (SL).

Cambios en el alargue: 10m. Joaquín Freitas por Marcos Acuña (R), 15m. Giuliano Galoppo por Sebastián Driussi (R) y Gregorio Rodríguez por Facundo Gulli (SL), 29M. Guzmán Corujo por Ezequiel Herrera (SL).

Fuente: NA