La norma busca disminuir el brutal desperdicio de alimentos que hay en nuestro país. Esperan que millones de argentinos en situación de vulnerabilidad se vean beneficiados.
¿Por qué hay alimentos en perfecto estado que terminan en el tacho cuando pueden estar en el plato de alguien que los necesita? En Argentina se tiran 16 millones de toneladas de alimentos por año -equivale a un kilo por día por persona-, una cifra inadmisible en un país en el que una de cada cuatro personas son pobres.
Pero el desperdicio empezará a disminuir gracias a la nueva Ley Donal. Luego de una lucha que llevó más de 10 años, el Senado aprobó -sin debate y con consenso previo- la modificación de la Ley 25.989 de donación de alimentos, que ya tenía media sanción de Diputados: se restituyó un artículo -vetado en 2004- que limita la responsabilidad del donante.
Ahora, las empresas que entregan el alimento en buen estado y perfectamente apto para el consumo -que no pueden ser comercializados por algún motivo, por ejemplo, por un error en el packaging- ya no serán responsables por las demoras que se puedan producir en la distribución o el consumo.
“Antes, si un alimento se echaban a perder luego de entregado y alguien lo consumía en mal estado, la responsabilidad recaía en el donante, por lo que muchas empresas preferían no arriesgarse”, explicó Marisa Gastaldi, integrante de la comisión directiva del Banco de Alimentos Córdoba y de la Red Argentina de Bancos de Alimentos.
Gastaldi subrayó que “los productos que se donan tienen que ser aptos para el consumo humano, no estar vencidos y deben cumplir con todos los requerimientos del Código Alimentario”.
Frutas y verduras, lo que más se desperdicia
Para evitar que miles de kilos terminen en la basura, el Banco de Alimentos Córdoba y el Mercado de Abasto recuperan mercadería para repartir entre más de 17 mil beneficiarios, en su mayoría niños, que se encuentran en situación de vulnerabilidad. La ONG se encarga luego de repartir estas frutas y verduras, junto a otros alimentos que se donan, a más de 200 organizaciones beneficiarias (comedores, merenderos y copas de leche, entre otras).
Pero, a pesar de la inmensa ayuda, nunca es suficiente y las clases sociales bajas son las que más sufren la malnutrición. Esta nueva Ley Donal permitirá mejorar la alimentación en estos sectores, ayudando a un correcto desarrollo físico y cognitivo de los chicos. Es decir, aumentando sus oportunidades.
“Si tan solo pudiésemos rescatar el 10% de los alimentos que se desechan, podríamos alimentar a las 5 millones de personas que no tienen asegurado un plato de comida diario”, afirman desde la Red Argentina de Bancos de Alimentos. A partir de la reglamentación de la nueva ley, ese sueño puede empezar a cumplirse.
Fuente: cadena3.com



