Sábado, 05 Septiembre 2026
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El primer debate presidencial ya tiene sede y fecha: será el próximo 13 de octubre en la ciudad de Santa Fe. Lo protagonizarán todos los candidatos que hayan superado las PASO del 11 de agosto y será la antesala al segundo debate que se realizará el 20 de octubre en la Ciudad de Buenos Aires, una semana antes de las generales.

En caso de un balotaje, el tercer y último debate presidencial se volverá a organizar en Capital Federal el 17 de noviembre, una semana antes de la segunda vuelta.


Todo parece indicar que la Universidad del Litoral será el lugar del debate. Los temas serán definidos por los equipos de campaña de cada uno de los candidatos, en conjunto con la Cámara Nacional Electoral. Si los apoderados de los postulantes no llegaran a ponerse de acuerdo, el máximo tribunal electoral del país será el encargado de definir las diferencias.

El 22 de junio se conocerán las listas de precandidatos que participarán en las primarias del 11 de agosto.

Fuente: datachaco.com

El secretario general de la Unión Cívica Radical (UCR) cordobesa, Alberto Zapiola, responsabilizó hoy al gobierno nacional por la “ruptura de Cambiemos” en Córdoba, al afirmar que esa situación llevó a la “división y la derrota” en las elecciones del domingo, en las que el gobernador peronista Juan Schiaretti, obtuvo la reelección.
 
“Lamentablemente la ruptura de Cambiemos que vino desde Buenos Aires se reflejó en el resultado electoral”, manifestó el dirigente a cargo de la presidencia de la UCR de Córdoba a Télam.
 
Sostuvo que el gobierno nacional y a la mesa de Cambiemos trataron de “imponer” la candidatura en lista única del diputado Mario Negri a
la gobernación cordobesa, que fue derrotada por amplio margen por la lista encabezada por Schiaretti.
 
En ese sentido, Zapiola dijo que “el respaldo a Negri desde Buenos Aires fue muy claro” con las visitas que durante la campaña electoral el legislador recibió de la diputada de la Coalición Cívica Elisa Carrió, de la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, del jefe del Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales.
 
“Eso quiere decir que ya había una decisión de dividir al radicalismo de Córdoba. No conozco cuál fue la intención por lo tanto no me atrevería a decir que fue para favorecer a Schiaretti”, sostuvo el dirigente radical.
 
Zapiola ocupa la presidencia partidaria por licencia del titular, Ramón Mestre, intendente de la ciudad de Córdoba, y candidato a gobernador por la UCR que ocupó el tercer puesto entre los más votados, detrás del gobernador y de Negri.
 
El dirigente precisó que si bien en un primer momento se analizó la posibilidad de definir las candidaturas de Cambiemos mediante el sistema de encuestas, luego los partidos socios de la coalición firmaron un acuerdo para resolverlo mediante internas.
 
“Cuando desde Buenos Aires dieron las directivas de imponer a Negri por encima del acuerdo firmado, todo se terminó complicando y pasó lo que pasó”, manifestó en alusión a la ruptura de Cambiemos en la provincia mediterránea.
 
Recordó también que Mestre le había ofrecido a Negri que lo acompañara como vice en la lista de gobernador, pero el legislador “no aceptó porque ya había arreglado con Héctor Baldassi”, ex árbitro de fútbol y dirigente del PRO.
 
“Las elecciones ya pasaron, ahora queda seguir trabajando para levantar el partido y comenzar a trabajar para lo que se viene”, comentó Zapiola , para quien no se puede predecir si se va a recuperar el sello de Cambiemos en Córdoba con vistas a las elecciones presidenciales de octubre próximo.
 
“El radicalismo va a ser orgánico. Va a acatar lo que resuelva la Convención Nacional” del partido, que deliberará el 27 de mayo en el Parque Norte de la ciudad de Buenos Aires.

Fuente: diariochaco.com

“Divididos no sumamos”. La frase es de Patricia Bullrich tras analizar la estrepitosa caída de los candidatos de Cambiemos en las elecciones de Córdoba, pero perfectamente podría aplicarse para el PJ chaqueño.
 
Los cordobeses fueron a las urnas y eligieron contundentemente la reelección del gobernador Juan Schiaretti, el candidato del peronismo. Schiaretti tenía como principales competidores a dos candidatos de Cambiemos que no compitieron con el sello Cambiemos: Mario Negri (Córdoba Cambia) y Ramón Mestre (Unión Cívica Radical).
 
Desde el vamos, Negri estaba más preocupado por Mestre y viceversa que ambos por ganar la elección provincial, o así parecía. Y hubo consecuencias: Schiaretti alcanzó el 54% de los votos, mientras que entre Negri superó el 17% y Mestre quedó cerca del 11%.
 
Negri es el presidente del bloque Cambiemos en la Cámara de Diputados de la Nación y contó con el apoyo del Ejecutivo Nacional, a pesar de que Bullrich también haya dicho que no se jugaron por nadie, olvidando las visitas de Elisa Carrió, María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales, entre otros, que recibió el legislador. Mestre, por su parte, tenía el apoyo de los radicales cordobeses y compitió con la histórica Lista N° 3 de la UCR.
 
El diputado nacional justamente no quiso ir a unas internas considerando que Mestre tenía ventaja en el choque mano a mano por tener el control partidario provincial.
 
Y ninguno dio el brazo a torcer. Las mezquindades hicieron que Cambiemos vaya fragmentado y reinó la sensación de desunión e incertidumbre entre los candidatos. Nada les aseguraba la victoria si iba uno solo en nombre de Cambiemos o de la UCR, pero quizás sí podían mostrar un liderazgo definido en la provincia que lleve a la Unión Cívica Radical a recuperar el segundo distrito del país.
 
En una situación similar se encuentra el justicialismo chaqueño. Peppo y Capitanich libraron una guerra mediática casi sin nombrarse, pero tirando misiles con dirección conocida.
 
El gobernador quiere renovar su cargo tras su primer mandato en el sillón de Obligado, mientras que el intendente capitalino busca volver a ser el mandatario provincial y el Partido Justicialista se divide en opiniones. Pero, al igual que pensaba Negri de Mestre, los que siguen a Capitanich creen que Peppo al manejar el aparato del partido tiene una “ventaja deportiva” para unas internas. La eliminación de las PASO alimentaron las suspicacias.
 
No es un dato menor que Peppo cuenta también con el apoyo del peronismo no K, Alternativa Federal, espacio que comparte con varios gobernadores, entre ellos Schiaretti. Capitanich, por su parte, es un referente del kirchnerismo y si CFK confirma su candidatura a la presidencia, el ex jefe de Gabinete sería una figura importante de la oposición nacional en la provincia.
 
Mientras aliados al Frente Chaco Merece Más confirman su apoyo a Peppo y él pide unidad, Capitanich ya recorre la provincia y muestra su plataforma de gobierno “propositiva y receptiva” en las reuniones que mantiene con diferentes sectores, donde priman los sindicatos.
 
¿Alguno dará el brazo a torcer? ¿El PJ chaqueño irá a internas? ¿O Peppo y Capitanich se quitarán votos entre sí en las generales? Lo que es una realidad es que la fragmentación no es el camino.
 
EL RADICALISMO CHAQUEÑO, IGUAL PERO DIFERENTE
 
Por su parte, la Unión Cívica Radical chaqueña, que tuvo su Convención Provincial el pasado 11 de mayo, también tiene dos candidatos: Carim Peche y Alicia Azula. Ambos saben que se dirimirá en internas quien va a llegar a las elecciones generales.
 
En el encuentro del máximo órgano rector del partido, Peche (de Convergencia Social) dio un mensaje de unidad. Entre algunas cosas, pidió “que me acompañen a mí, a Alicia o al que sea” a la vez que también solicitó “dejar las rencillas de lado” y aseguró que “entre todos vamos a ganar la provincia”.
 
En la misma línea, en su primer discurso como presidente de la Convención Provincial de la UCR, Esteban Curín (de Somos Parte, la línea de Azula) expresó que “juntos vamos a llegar a ser gobierno en las próximas elecciones”. “Tenemos que trabajar todos juntos. Si tenemos que tener internas, bienvenido sea, la UCR siempre fue interna, pero pasadas las internas tenemos que trabajar unidos”, agregó.
 
Así las cosas, aunque no es todo color de rosas, el radicalismo provincial espera la definición de fechas para internas y desde ambos espacios competidores afirmaron que el que pierde acompaña.

Fuente: diariochaco.com

El gobernador peronista de Córdoba, Juan Schiaretti, logró ayer la reelección con un amplio triunfo en las elecciones provinciales, donde casi dobló en votos a sus dos principales opositores, los radicales Mario Negri y Ramón Mestre, mientras el diputado Martín Llaryora ganó en la ciudad capital y logró que el justicialismo vuelva a administrar el municipio después de una extensa seguidilla de jefes comunales radicales.

 

Schiaretti derrotó con singular amplitud a Negri y Mestre, aprovechando la ruptura de Cambiemos en la provincia, panorama que se repitió a nivel comunal, especialmente en la ciudad de Córdoba.

 

Computado el 94 % de los votos emitidos -sobre un padrón de casi tres millones de electores habilitados votó el 72 %-, Schiaretti conseguía 54,04 %, mientras Negri (Córdoba Cambia), quien tenía el apoyo del gobierno nacional, llegaba al 17,78, y tercero quedaba el hasta ahora intendente de Córdoba, Ramón Mestre (h) (UCR), con 10,96 %.

 

Detrás se ubicaban Aurelio García Elorrio (Encuentro Vecinal Córdoba), con 3,71 y Liliana Olivero (la izquierda del FIT), con 2,60 %.

 

Durante y después del proceso electoral, que se realizó con normalidad, los principales candidatos pretendieron desnacionalizar las elecciones en la provincia mediterránea y Schiaretti fue uno de los más contundentes cuando al votar exclamó: "Acá en Córdoba los de afuera son de palo".

 

Schiaretti habló alrededor de las 23 ante sus seguidores en el bunker que montó su partido en un hotel, donde dedicó el triunfo a José Manuel De la Sota, ex gobernador, ex diputado y ex embajador que se mató en un accidente carretero en septiembre del año pasado. También se refirió a De la Sota el electo intendente capitalino.

 

Este triunfo electoral obtenido es la "mayor diferencia de la historia desde la vuelta de la democracia", resaltó y agregó que "por primera vez desde 1973 que se elige a un dirigente peronista como intendente de la ciudad de Córdoba", aunque en rigor en el período 1999-2003 el jefe comunal fue el menemista ex secretario de Comunicaciones Germán Kammerath, quien encabezó una coalición liderada por el Justicialismo.

 

El vicegobernador electo, Manuel Calvo, y la legisladora Natalia De la Sota -hija del fallecido dirigente- aparecieron varias veces antes de Schiaretti para ir dando a conocer los resultados en todas las jurisdicciones, en medio de un clima de euforia y con el fondo de la música del cuartetero Juan Carlos "La Mona" Jiménez.

 

"Es apresurado sacar conclusiones sobre las próximas elecciones", dijo el mandatario al referirse a los análisis que lo posicionan como el armador de Alternativa Federal, propuesta electoral entre el macrismo y el kirchnerismo.

 

"Los cordobeses queremos la moderación. No queremos la grieta que tanto daño le hace a la Argentina", agregó, acompañado por una cuarentena de dirigentes y candidatos.

 

La ventaja electoral "no implicará caer en arbitrariedad. No nos hará creer que nos dieron la suma del poder público. Vamos a ser plurales como siempre fuimos, porque los cordobeses podemos seguir pensar distinto".

 

En otro de los párrafos de su discurso reafirmó las garantías para la libertad de prensa y la división de poderes, además de seguir un modelo de gestión de gobierno con equilibrio fiscal y justicia social.

 

Cuando se llevaba escrutada menos de la mitad de los votos, Negri y Mestre reconocieron el triunfo de Schiaretti.

 

Negri expresó por Twitter su "reconocimiento a @JSchiaretti porque los cordobeses le han dado hoy su respaldo. Aún con mis diferencias, no voy a desconocer el mensaje de las urnas".

 

"Seguiremos trabajando por una provincia más segura, más justa y defendiendo la calidad institucional", resaltó el legislador.

 

Y Mestre manifestó sus "felicitaciones a los ganadores de esta elección en la provincia de Córdoba @JSchiaretti y @ManuelCalvoCba", al tiempo que dio un "gracias enorme" a "las candidatas y candidatos que nos representaron en cada una de las listas provinciales y municipales".

 

Apenas se conoció el triunfo del oficialismo cordobés, desde el PJ comenzaron a ungir a Schiaretti como principal referente del sector no kirchnerista, como por ejemplo lo hizo el senador y precandidato presidencial Miguel Ángel Pichetto.

 

El legislador sostuvo que a Schiaretti "este triunfo lo consolida como el principal conductor de Alternativa Federal" y agregó que "la construcción de Schiaretti y el peronismo cordobés es amplia, plural, democrática y republicana".Acá en Córdoba los de afuera son de palo",

 

Otro que se expresó en Twitter fue el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien dijo: "Quiero felicitar a mi amigo Schiaretti por el contundente resultado que obtuvo en las elecciones de hoy. Los cordobeses han reconfirmado de manera indiscutida el apoyo a su gobierno".

 

El jefe del Frente Renovador, Sergio Massa, felicitó al gobernador y dijo que "el triunfo de Schiaretti es el premio a la capacidad de gestión y el liderazgo político en Córdoba, pero sobre todo el talento de un enorme dirigente nacional".

 

Y el economista Roberto Lavagna, perfilado como candidato presidencial, se comunicó con el mandatario provincial y señaló con un tuit: "Como hablamos en nuestra conversación telefónica, felicitaciones Juan Schiaretti por el histórico triunfo en la elección de Córdoba. El electorado premió tu seriedad y trabajo. Córdoba es un ejemplo para el País".

 

Por su parte, Llaryora logró también un triunfo importante en la ciudad de Córdoba, cuyo último intendente alineado con el Justicialismo fue el ex secretario de Comunicaciones, aunque el último peronista "puro" fue Juan Carlos Ávalos, elegido en 1973.

 

Por su parte, Mestre dijo también ante la prensa que "me hago cargo de esta derrota. Perdimos pero nunca perdimos nuestros principios", dijo, y añadió que recibió el mensaje de las urnas con "dolor" y también "con responsabilidad, con mucha humildad y con mucha autocrítica".

 

También se interpretó en sus filas como un mensaje a Negri, con quien no logró acuerdo por las candidaturas y consecuentemente derivó en la ruptura de Cambiemos en la provincia, cuando dijo que "existe un solo radicalismo, el radicalismo que no traiciona principios ni abandona conductas".

 

En tanto, Negri afirmó que "está claro que no se discute el triunfo electoral. Respetamos la voluntad de los cordobeses".

 

"En la campaña procuramos decir la verdad de nuestra propuesta. Reconocemos nuestra dificultad para afrontar la campaña. Competimos contra el Estado no contra los candidatos", dijo y destacó que en la capital se realizó una buena elección.

 

Fuente: Télam