Jueves, 20 Agosto 2026
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Las autoridades sirias descartaron que el terremoto que afectó a Turquía y Siria vaya a causar un tsunami.

Más de 1.500 personas murieron y miles resultaron heridas el lunes tras un fuerte terremoto de magnitud 7,8 que sacudió el centro de Turquía y el noroeste de Siria, derrumbando edificios y provocando la búsqueda de supervivientes entre los escombros.

El sismo, que se produjo en la oscuridad de una mañana de invierno, se sintió también en Chipre y Líbano.

"Nos sacudió como si fuera una cuna. Éramos nueve en casa. Dos hijos míos siguen entre los escombros, aún los estoy esperando", dijo una mujer con un brazo roto y heridas en la cara, hablando en una ambulancia cerca de los restos de un bloque de siete plantas donde vivía, en Diyarbakir, en el sureste de Turquía.

"Nunca había sentido nada parecido en los 40 años de mi vida", dijo Erdem, un residente de la ciudad turca de Gaziantep, cerca del epicentro del seísmo, que prefirió no dar su apellido.
"NOS SACUDIÓ AL MENOS TRES VECES CON MUCHA FUERZA"

El vicepresidente turco, Fuat Oktay, dijo que 284 personas habían muerto y 2.323 habían resultado heridas, mientras las autoridades enviaban equipos de rescate y aviones de abastecimiento a la zona afectada, al tiempo que declaraban el "nivel 4 de alarma", que exige ayuda internacional.

En Siria, ya devastada por más de 11 años de guerra civil, un responsable sanitario del Gobierno dijo que más de 237 personas habían muerto y unas 600 habían resultado heridas, la mayoría en las provincias de Hama, Alepo y Latakia, donde se derrumbaron numerosos edificios.

En el noroeste sirio, controlado por los rebeldes, un servicio de rescate dijo que decenas de personas habían muerto.

La emisora turca TRT mostró a equipos de emergencias de la provincia de Osmaniye utilizando una manta para sacar a un herido de un edificio derrumbado de cuatro plantas y meterlo en una ambulancia. Se trata del quinto herido sacado de entre los escombros.

Imágenes de la cadena CNNTurk mostraron que el histórico castillo de Gaziantep había sufrido graves daños.

El presidente Tayyip Erdogan habló por teléfono con los gobernadores de ocho provincias afectadas para recabar información sobre la situación y las labores de rescate, según informó su oficina en un comunicado.

"Hubo un ruido enorme y el edificio contiguo al nuestro se derrumbó cuando se produjo el terremoto", dijo un hombre de 30 años en Diyarbakir.

"Salí corriendo. Había gritos por todas partes. Empecé a apartar piedras con las manos. Sacamos a los heridos con amigos, pero los gritos no cesaban. Entonces llegaron los equipos (de rescate)".

TOTALMENTE DESTRUIDA

En la ciudad siria de Alepo, muy dañada durante la guerra, el director de sanidad, Ziad Hage Taha, dijo a Reuters que los heridos "llegaban en oleadas".

La televisión estatal siria mostró imágenes de equipos de rescate buscando supervivientes bajo una intensa lluvia y aguanieve.

Los equipos de rescate en las zonas de Siria controladas por los rebeldes informaron de grandes daños.

En la ciudad fronteriza de Azaz, en manos de la oposición, un trabajador de emergencias sacó a un niño de un edificio dañado. Otro grupo transportó un cadáver envuelto en una sábana blanca mientras una grúa retiraba losas de hormigón, según un testigo de Reuters.

"Decenas de edificios se han derrumbado en la ciudad de Salqin", dijo un miembro de la organización de rescate Cascos Blancos en un vídeo en Twitter, refiriéndose a otra ciudad a unos 5 kilómetros de la frontera turca.

El presidente Bashar al-Assad estaba celebrando una reunión de emergencia de su gabinete para revisar los daños y analizar los pasos a seguir, según informó su oficina.

Los habitantes de Damasco y de las ciudades libanesas de Beirut y Trípoli salieron corriendo a la calle y se subieron a sus coches para alejarse de sus edificios en caso de que se derrumbaran, según testigos.

OFERTA DE AYUDA DE ESTADOS UNIDOS

Estados Unidos estaba "profundamente preocupado" por el terremoto en Turquía y Siria y seguía de cerca los acontecimientos, dijo en Twitter el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan.

"He estado en contacto con autoridades turcas para transmitirles que estamos dispuestos a proporcionar toda la ayuda que sea necesaria", dijo.

El Servicio Geológico de Estados Unidos informó de que el seísmo, de magnitud 7,8, se produjo a una profundidad de 17,9 kilómetros. Informó de una serie de seísmos, uno de ellos de magnitud 6,7.

LA REGIÓN SE EXTIENDE A LO LARGO DE FALLAS SÍSMICAS

Fue el sismo más grave en Turquía desde 1999, cuando uno de magnitud similar devastó Izmit y la región oriental del mar de Mármara, muy poblada, cerca de Estambul, causando más de 17.000 muertos.

El temblor del lunes duró alrededor de un minuto y destrozó ventanas, según un testigo de Reuters en Diyarbakir, 350 kilómetros al este, donde un funcionario de seguridad dijo que al menos 17 edificios se derrumbaron.

Las autoridades dijeron que 16 estructuras se derrumbaron en Sanliurfa y 34 en Osmaniye.

Las cadenas de televisión TRT y Haberturk mostraron imágenes de personas recogiendo restos de edificios, trasladando camillas y buscando supervivientes en la ciudad de Kahramanmaras, donde todavía estaba oscuro.

"Nuestro trabajo principal es llevar a cabo las labores de búsqueda y rescate y para ello todos nuestros equipos están en alerta", declaró a la prensa el ministro turco del Interior, Suleyman Soylu.

También se sintieron temblores en la capital turca, Ankara, 460 kilómetros al noroeste del epicentro, y en Chipre, donde la policía no informó de daños.

"El terremoto se ha producido en una región que temíamos. Los daños son graves y generalizados", declaró a Haberturk Kerem Kinik, jefe de la Media Luna Roja turca, que hizo un llamamiento a la donación de sangre.

Fuente: Noticias Argentinas (Con información de Reuters)

El hecho se concretó cuando el objeto volador alcanzó la costa del oceáno Atlántico

Las fuerzas armadas de Estados Unidos derribaron este sábado el globo de origen chino que desde la semana anterior sobrevolaba su territorio, al considerarlo un elemento de "espionaje".

Si bien las autoridades chinas habían aclarado que el objeto era utilizado para investigaciones meteorológicas, Estados Unidos lo derribó cuando estaba sobre el oceáno Atlántico, a la altura de Carolina del Norte.

El secretario de Defensa, Lloyd Austin, publicó un comunicado en el que afirmó que "aviones de combate" asignados al Comando Norte de EE.UU. "derribaron con éxito el globo de vigilancia de gran altitud lanzado por la República Popular China (RPC)".

"El globo, que estaba siendo utilizado por la República Popular China en un intento de vigilar sitios estratégicos en Estados Unidos continental, fue derribado sobre las aguas territoriales de Estados Unidos", agregó.

Leer:Alberto Fernández acordó con Boric apoyo en la lucha contra los incendios en el sur de Chile

La posibilidad de destruir el globo se venía barajando desde hace varios días, pero se pospuso a pedido del presidente Joe Biden, para evitar problemas en tierra, ya que estaba atravesando zonas densamente pobladas.

Por su parte, Biden señaló en declaraciones a la prensa desde Maryland que "sin dañar a nadie en tierra, el mejor momento para hacerlo era cuando estuviera sobre el agua... dentro de un límite de 12 millas. Lo derribaron con éxito y quiero felicitar a nuestros aviadores".

Leer: Ex presidente ruso advirtió que más suministros de armas de Estados Unidos significará que "toda Ucrania arderá"

Este incidente con el globo originó una tensión inesperada entre ambos países, a punto tal que el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, canceló su viaje de este fin de semana a Pekín, donde iba a reunirse con el presidente chino, Xi Jinping y otros funcionarios de su gobierno.

El encuentro buscaba limar algunas asperezas en torno a diversos temas de interés común, como desacuerdos sobre Taiwán, Derechos Humanos, Corea del Norte, la guerra entre Rusia y Ucrania y el cambio climático.

Sin embargo, el descubrimiento del globo sobrevolando días pasados la zona de Montana -donde hay bases con misiles nucleares- inquietó por demás al gobierno estadounidense.

Fuente: NA

La zona centro sur del país trasandino sigue ardiendo en llamas y la situación empeora con el correr de las horas. El Ministerio de Ambiente argentino se comprometió a enviar un equipo de 50 brigadistas con camionetas de ataque rápido al fuego.

Al menos trece personas murieron a causa de los incendios que azotan la zona centro sur de Chile y han arrasado unas 14.000 hectáreas, informaron autoridades el viernes, horas después de ampliar una declaración de estado de catástrofe para las dos regiones más afectadas por el fuego sumidas además en una ola de calor.

Las víctimas se registraron en la localidad de Santa Juana, en la región del Biobío, a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, que, junto con su vecina región de Ñuble, son las más golpeadas por los siniestros.

"Tenemos que lamentar que supimos de la confirmación de cuatro personas fallecidas", dijo la ministra del Interior Carolina Tohá al entregar un balance, precisando que las víctimas perdieron la vida mientras se desplazaban en vehículos por la zona.

Tohá dijo que en uno de los casos murieron calcinados y en otro sufrieron un accidente probablemente escapando del fuego. No había más información disponible de momento sobre las víctimas, explicó. "Además hay otras situaciones que se están evaluando de las cuales aún no tenemos información fidedigna", añadió la ministra, que también mencionó datos recientes sobre bomberos heridos de gravedad.

Además informó que reforzarán los equipos terrestres y la flota de 63 aviones disponibles actualmente para combatir los incendios, que el país espera respuesta de firmas en Brasil y Argentina para proveer más naves y que se firmó un contrato para la llegada el lunes de un avión Ten Tanker, con capacidad de 36.000 litros de agua.

"Las condiciones en los próximos días van a ser de mucho riesgo", dijo Tohá, señalando que a nivel nacional a la tarde del viernes hay 39 incendios en combate concentrados en las regiones de Ñuble, Biobío y La Araucanía.

Más temprano el viceministro del Interior Manuel Monsalve dijo a periodistas en Ñuble después de una reunión de coordinación local que "estamos cerca de las 14.000 hectáreas consumidas" por los incendios.

El presidente Gabriel Boric, que estaba fuera de sus funciones tomando sus vacaciones por el verano austral, suspendió su descanso y viajaba por la tarde a las dos regiones más afectadas.

Los incendios han dejado un centenar de viviendas dañadas por el fuego y se desplegó una red de albergues para recibir a las familias. En rutas y autopistas hay cortes de tránsito debido al fuego y numerosos municipios de la zona han sido evacuados. Las dos regiones bajo catástrofe, de intensa actividad agrícola y forestal, tienen una población de casi dos millones de habitantes y están ubicadas a partir de 400 kilómetros al sur de Santiago. Entre ambas suman 37.000 kilómetros cuadrados de superficie.

La declaración de catástrofe que se decreta en situaciones de calamidad pública implica despliegue de fuerzas armadas, control de la seguridad pública y mayor coordinación en el combate a los incendios, en este caso.

Los pronósticos para el viernes contemplaban temperaturas de más de 40 grados centígrados para Chillán, capital de Ñuble, donde el jueves se registraron grandes focos. También se prevé que soplen vientos intensos en la zona. La estatal Corporación Nacional Forestal (Conaf) alertó que podrían generarse nuevos focos debido a estas condiciones.

EL MINISTERIO DE AMBIENTE ARGENTINO ENVÍA 50 BRIGADISTAS Y EQUIPOS DE ATAQUE RÁPIDO CONTRA EL FUEGO EN CHILE

El gobierno central de Chile solicitó formalmente ayuda al Gobierno nacional, a través del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible que conduce Juan Cabandié, para combatir el complejo frente de incendios que azota a la república hermana. Cabandié se comprometió a enviar a Chile un equipo de 50 brigadistas con camionetas de ataque rápido al fuego, en consonancia con lo solicitado por el país trasandino.

Chile apoya su pedido en la experiencia acumulada por el Ministerio de Ambiente en el combate a este tipo de siniestros dada la fortaleza que hoy tiene el Plan Nacional de Manejo del Fuego, a cargo del viceministro, Sergio Federovisky, y el compromiso solidario y mutuo con Chile ante una situación como la que vive.


Fuente: Noticias Argentinas

Los habitantes de las regiones más pobres desahogan su ira contra la élite política limeña por una persistente desigualdad, poniendo a prueba la democracia de la nación.

Miles de peruanos, muchos de las regiones mineras del sur del país, marcharon en Lima exigiendo cambios radicales en el país luego de más de 50 muertes vinculadas a las protestas contra el Gobierno que encabeza Dina Bouarte y que hoy dejaron otros dos fallecidos en el interior.

Los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden marcan la peor violencia que vio Perú en más de dos décadas. Los habitantes de las regiones más pobres desahogan su ira contra la élite política limeña por una persistente desigualdad, poniendo a prueba la democracia de la nación andina rica en cobre. Esta jornada fue denominada como "La toma de Lima".

En tanto, en Puno y Arequipa, otros dos manifestantes murieron en medio de los enfrentamientos con la policía, que incluyeron además intentos de tomas de aeropuertos en esas dos ciudades y también en Cusco.

Ya en horas de la noche, Boluarte dio un mensaje al país, en el cual intentó mostrarse fortalecida a pesar de la crisis, y dijo que su gobiero "está firme", y su gabinete "más unido que nunca".

Por su parte, la embajada de Estados Unidos en Lima emitió un comunicado, según el cual sigue "con atención y preocupación la situación en las últimas horas. Es fundamental que las fuerzas del orden respeten los derechos humanos, el derecho a la protesta, y protejan a la ciudadanía. La protesta que expresa demandas y preocupaciones legítimas debe ser pacífica".

Los manifestantes exigen la renuncia de la presidenta Boluarte, nuevas elecciones rápidas, el cierre del Congreso y una nueva Constitución para reemplazar una favorable al mercado vigente desde 1993 en el gobierno del expresidente Alberto Fujimori, quien está preso por abusos a los derechos humanos.

En la región sureña de Arequipa, la policía enfrentó con bombas lacrimógenas a cientos de manifestantes que intentaron tomar el aeropuerto, según la televisión local. El ministerio de Transporte y Comunicaciones anunció por Twitter la suspensión de las operaciones de ese terminal aéreo de manera preventiva.

En buses y a pie, miles han viajado a la capital portando banderas y pancartas criticando al Gobierno y a la policía por enfrentamientos mortales en las regiones de Puno, Cusco y Ayacucho. Muchos exigen la dimisión de Boluarte.

Los manifestantes han llamado a la protesta del jueves la "Toma de Lima", y la policía anunció el despliegue de miles de agentes para velar por la seguridad en la ciudad, que el miércoles cumplió sin festejos sus 488 años de fundación.

En recientes protestas, los manifestantes han quemado sedes públicas y privadas y han atacado estaciones policiales en diferentes regiones del interior del país.

La Defensoría del Pueblo informó la muerte el jueves de una persona que resultó herida en una protesta el miércoles en Puno, que registra casi la mitad de todos los 44 fallecidos en enfrentamientos, incluido un policía. Otros nueve han muerto en accidentes relacionados a bloqueos por los conflictos.


DESPLIEGUE DE FISCALES

Los manifestantes marchaban por diferentes calles de Lima sin mayores incidentes, bajo la vigilancia policial, que ha calculado unas 3.500 personas.

Las muertes han sido un pararrayo en las protestas. Los manifestantes llevan pancartas llamando "asesina" a Boluarte y calificando como "masacres" las acciones de la policía.

En los distritos residenciales limeños de Miraflores y San Isidro, algunos negocios "tapiaron" con madera sus puertas y ventanas en previsión de ataques. El miércoles por la noche manifestantes arrojaron piedras a la policía, que usó gases lacrimógenos para dispersarlos.

El Ministerio Público anunció por Twitter el despliegue de 50 fiscales "para exhortar a los efectivos policiales a hacer uso proporcional de la fuerza durante las manifestaciones, e invocar a la ciudadanía a movilizarse de forma pacífica".

Las protestas estallaron luego de la destitución y arresto el 7 de diciembre del expresidente izquierdista Pedro Castillo, quien intentó de forma ilegal disolver el Congreso. En las protestas se pide también la liberación del exmandatario.

La policía aumentó la vigilancia en vías de ingreso a Lima y los líderes políticos han llamado a la calma. La semana pasada el Gobierno prorrogó por 30 días más el estado de emergencia en Lima y el sur regiones de Puno y Cusco, cercenando algunos derechos civiles como el libre tránsito de personas.

Si bien Boluarte ha pedido "perdón" por las muertes en las protestas, pero ha reafirmado que no va a renunciar.

Grupos de derechos humanos han acusado a la policía y al Ejército de usar armas de fuegos mortales en la protestas. La policía dice, por su parte, que los manifestantes han usado armas y explosivos caseros.

Cientos de personas que llegaron a Lima en los últimos días han sido albergados en la estatal Universidad de San Marcos, cuyos estudiantes tomaron en la víspera parte de la sede de la casa de estudios para apoyar las protestas.

 
Fuente: Noticias Argentinas