Miércoles, 01 Julio 2026
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El Real Madrid le ganó por 3 a 0 al el Red Bull Salzburgo y clasificó primero, al término del partido que disputaron esta noche, en el estadio Lincoln Financial Field de Filadelfia, por la tercera fecha del Grupo H del Mundial de Clubes 2025.

Los goles fueron convertidos por el delantero Vinicius, en 39 minutos, el volante Federico Valverde, en el tercer minuto de descuento de la primera mitad, y el atacante Gonzalo García, cuando iban 38 minutos del complemento.

Con el triunfo, el “Merengue” aseguró la clasificación en la primera posición del Grupo H con siete puntos, dos más que el Al-Hilal árabe, que terminó en el segundo puesto. El Red Bull Salzburgo fue tercero con cuatro puntos, mientras que el Pachuca mexicano fue último y no pudo sumar unidades.

Así, el Real Madrid deberá enfrentar a la Juventus el próximo martes 1 de julio a las 16:00 horas (horario argentino), mientras que el Al-Hilal se medirá con el Manchester City, el lunes 30 a las 22:00 horas.

La primera llegada del partido se dio a los 19 minutos, con un mano a mano del delantero Vinicius, quien encaró al arquero Christian Zawieschitzky y quiso vencerlo con un remate suave y abriendo el pie derecho, que fue contenido por el guardameta.

Ocho minutos después, el volante Mamady Diambou recibió sobre el costado derecho del borde del área, enganchó hacia adentro y buscó un remate al segundo palo, que se fue ancho.

El marcador se abrió a los 39 minutos del primer tiempo, con un buen pase filtrado del volante Jude Bellingham para Vinicius, quien enganchó hacia la izquierda para deshacerse de un marcador y remató bajo y cruzado de zurda desde el área grande, abriendo el marcador.

La “Casa Blanca” amplió la ventaja en el tercer minuto de descuento del primer tiempo, cuando Vinicius encaró dentro del área hacia el costado derecho y, cuando se quedó sin ángulo, jugó un gran taco hacia atrás para el volante Federico Valverde, que llegó libre de marca y puso el 2-0.

La primera llegada de riesgo del complemento fue del elenco austríaco, a los cuatro minutos, con un remate bajo y potente al primer palo del delantero Adam Daghim, desviado al córner por el arquero Thibaut Courtois.

En 20 minutos, un disparo bajo y cruzado del delantero Edmund Baidoo fue bloqueado cerca de la línea de gol por Bellingham.

El resultado se sentenció cuando iban 38 minutos de la segunda parte. El delantero Gonzalo García quedó mano a mano tras un error defensivo, encaró al arquero rival y lo venció con un gran remate, picando la pelota por encima de su achique y marcando el 3-0.



Fuente: NA

El mediocampista argentino repartió dos asistencias y fue clave en la clasificación de “Los Blues” a la siguiente instancia del certamen.

Con un gran Enzo Fernández, Chelsea goleó a Esperance y se metió en octavos del Mundial de Clubes

Chelsea goleó este martes por 3-0 al Esperance de Túnez, en un partido correspondiente a la última fecha del Grupo D del Mundial de Clubes, llevado a cabo en el Lincoln Financial Field de la ciudad de Philadelphia, Estados Unidos.

Los goles para el conjunto de Londres los convirtieron Tosin Adarabioyo y Liam Delap, a los 48’ y 49 minutos del primer tiempo, respectivamente, ambos a pase del volante argentino Enzo Fernández, mientras que Tyrique George hizo lo propio a los 52’ del complemento.

Con este resultado, “Los Blues” aseguraron su participación en los octavos de final del torneo internacional, donde deberán enfrentar al Benfica de Portugal -se consagró como líder del Grupo C tras derrotar al Bayern Múnich-, el próximo sábado a partir de las 17:00.

Por su parte, el elenco africano llegaba a este encuentro obligado a sumar de a tres para avanzar a la siguiente instancia del certamen, pero delante se encontraron con un rival de mayor jerarquía que logró golpear en el momento justo.

En un primer tiempo deslucido y apático, los dirigidos por Enzo Maresca lograron adelantarse en el partido con una ráfaga de goles sobre el cierre del mismo, de la mano de Tosin Adarabioyo y Liam Delap.

El zaguero central de 27 años conectó de cabeza un centro preciso del argentino Enzo Fernández desde un tiro libre y colocó la pelota al palo izquierdo, lejos del alcance del arquero Bechir Ben Said. En tanto, el delantero inglés recibió otro gran pase del mediocampista albiceleste, controló con categoría para sacarse un rival de encima y definió sutilmente al mismo sector.

El complemento del encuentro se desarrolló sin demasiadas emociones. Chelsea controló la pelota y manejó los tiempos sin insistir en pisar el área rival, hasta que se encontró con el gol en la última jugada del partido.

Previamente, a los 30 minutos, el árbitro albiceleste Yael Falcón Pérez sancionó la pena máxima a favor del cuadro londinense por una mano dentro del área, pero a instancias de VAR revirtió la decisión debido a que la misma se dio en una “posición natural” y por lo tanto fue “no sancionable”, como explicó el encargado de impartir justicia por el alto parlante del estadio.

Por último, a los 52’, George sacó un remate de media distancia que se desvió en las manos del guardameta tunecino, pero no evitó que la pelota ingrese dentro de los tres palos y sentencie la goleada por 3-0 de “Los Blues” y el pase a octavos de final del campeonato.

Fuente: NA

El Xeneize apenas igualó 1 a 1 ante el débil Auckland City, y no pudo pasar a los octavos de final.

Boca quedó eliminado en primera ronda del Mundial de Clubes que se juega en Estados Unidos, al empatar 1-1 frente a Auckland City, de Nueva Zelanda, por la tercera fecha del Grupo C, con goles de Nathan Kyle Garrow (en contra) y Christian Tomas Gray.

El Xeneize no pudo ante uno de los equipos más débiles del torneo, con jugadores amateurs, en un partido que se jugó en el estadio Geodis Park de Nashville.

La primera del encuentro fue para el conjunto neozalandés, y Marchesín salvó a Boca, que buscó imponerse desde el primer minuto en el campo de juego.

El gol del equipo de Miguel Ángel Russo fue a los 25" de juego, cuando Lautaro Di Lollo ganó de cabeza, la pelota dio en el palo y el arquero Nathan Garrow terminó metiéndola en contra.

El Xenezie contó con un par más de ocasiones para ampliar, pero el palo se lo negó, primero a Palacios y luego a Merentiel.

Sin embargo, en el comienzo del segundo tiempo, Auckland City llegó al empate, a través de Christian Tomas Gray, y a los pocos minutos, el partido fue interrupido por riesgo de tormenta eléctrica

Cuando se reanudó el partido, Boca ya estaba eliminado porque Benfica ya le había ganado a Bayern Munich.

Sólo hubo un par más de ocasiones y un gol anulado a Merentiel por una mano previa, y no mucho más.

Así, el equipo de Russo se vuelve en primera ronda, y deberá empezar a pensar en el comienzo del torneo Clausura de la Liga Profesional.


Fuente: deportnea.com

Se había ilusionado con el golazo de Merentiel para llegar a la última fecha mejor posicionado, pero Bayern lo doblegó cuando faltaban 7 minutos; debe golear a Auckland y que pierda Benfica

La revolución que la gente de Boca causó en Miami no merecía este final. No merecía un desenlace que deja al club al borde de la eliminación en el Mundial de Clubes, con un equipo que dio todo, que acarició la hazaña, y cayó de pie. En la previa, las playas se llenaron de banderas, las calles se convirtieron en caravanas interminables, los aeropuertos explotaron de hinchas, pero la ilusión chocó de frente con la realidad.

En cuatro días, Boca, que había empezado ganándole 2 a 0 a Benfica y parecía listo para dar pelea entre los grandes del torneo, se encontró prácticamente fuera de competencia, dependiendo casi de un milagro para alcanzar los octavos de final.

Boca sabía que para seguir soñando debía jugar un partido perfecto, y la goleada de Benfica ante Auckland City en primer turno aumentó aún más esa presión. El calendario, sin dudas, le jugó una mala pasada al equipo de Miguel Ángel Russo. Mientras Bayern y Benfica se aseguraron triunfos cómodos ante el rival más débil de la zona y llegaron con aire a las fechas decisivas, a Boca le tocó abrir contra los dos europeos. Sabía, desde el arranque, que para tener chances reales debía vencer a alguno de ellos, por más difícil que pareciera. Con Benfica estuvo cerca, pero se le escapó en el final. Y ante Bayern Munich se notó, por momentos, esa diferencia que ya estaba escrita en los papeles. Bayern dominó, Boca luchó con el corazón, pero no le alcanzó.

Ahora, todo se definirá en la última jornada: el martes, el Xeneize deberá golear a Auckland City y esperar una derrota de Benfica, además de mejorar su diferencia de gol, que hoy es de +6 para los portugueses contra -1 para Boca. Difícil, pero no imposible.
Lo mejor del partido

Russo había advertido antes del partido que la clave para enfrentar al Bayern era controlar las subidas de sus laterales. Pero Boca nunca resolvió ese problema. Porque Laimer y Guerreiro no atacaron por afuera como se esperaba, sino que se cerraron al medio, generando superioridad numérica y desordenando la defensa xeneize. Cuando el equipo alemán decidía atacar rápido, lo hacía por las bandas con sus extremos, Coman y Olise, que partían muchas veces en soledad, bien abiertos contra la raya, y fueron una pesadilla constante para los laterales de Boca.

No fue la noche de Boca, que volvió a cometer errores del pasado, especialmente en las pelotas paradas. A los 7 minutos, Olise ganó de cabeza y venció a Marchesin, pero el gol fue anulado por una falta de Gnabry sobre el arquero. Fue una advertencia.

El Bayern jugaba a otra velocidad, con variantes por todos los frentes y una intensidad difícil de contener. Boca, sin respuestas de sus creativos, lo padeció. Se notó cuando Marchesín empezó a demorar cada vez más las salidas, buscando enfriar el juego. Pero del otro lado había pase, potencia y precisión en velocidad. Y en ese ritmo, Boca no pudo competir.

Se veía venir

El gol de Keane, a los 17, tradujo en la chapa lo que ya se veía en el juego. Un despeje al medio de Advíncula terminó en los pies del delantero inglés, que no perdonó: control y definición con categoría. La superioridad, a esa altura, era total. Bayern no erraba pases, ensanchaba la cancha y manejaba los tiempos. Boca, en cambio, la perdía rápido y apelaba a pelotazos largos, como en el rugby, buscando ganar metros.

El equipo alemán construía desde afuera hacia el medio, filtraba pases al punto del penal y obligaba a Marchesín a intervenir una y otra vez.

Recién a la media hora Boca logró pisar el área. Fue con un tiro libre de Zenón desde el vértice del área grande que Neuer despejó con los puños. El equipo se esperanzó con el córner siguiente, porque parecía la única vía posible para llegar al gol, pero en la contra Olise quedó mano a mano y Marchesín le ahogó el grito. Boca volvió a insistir con Zenón, y otra vez Neuer respondió firme, con una mano de plomo.

El golazo descomunal de Miguel Merentiel parecía convertir lo inalcanzable en proeza. El Hard Rock explotó con el jugadón del uruguayo y Boca acorraló a Bayern con ímpetu y el empuje de su gente. Pero cuando la euforia del gol pasó, Bayern volvió a apretar. Quedaba mucho partido por delante y los alemanes tuvieron tiempo para reaccionar. Otra jugada al área, otra pelota que Boca no pudo rechazar, y Olise marcó el 2 a 1.

Los más de 55.000 hinchas de Boca que coparon el Hard Rock despidieron al equipo con aplausos. Porque dio la cara ante un rival pesado, porque nunca se entregó, y porque, al fin y al cabo, aún queda una vida más. Y Boca buscará hacerla valer. Porque si de algo sabe este club es de hazañas, y lo imposible, a veces, solo cuesta un poco más.

Fuente: lanacion.com.ar