Viernes, 28 Agosto 2026
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Boca Juniors definirá esta noche ante el sorprendente Banfield la Copa Diego Armando Maradona en busca del título número 70 de su historia como revancha de la reciente eliminación en las semifinales de la Libertadores ante Santos de Brasil.

La final de este torneo adaptado por la pandemia de coronavirus será arbitrada por Rodrigo Tello y se jugará desde las 22.10, sin público, en el estadio Bicentenario de San Juan.

Si hubiera empate al término de los 90 minutos reglamentarios, el título se definirá con tiros desde el punto penal y su ganador obtendrá la clasificación a la Copa Libertadores 2021 con la plaza Argentina 2.

En caso de ser Boca, que ya está clasificado para la próxima competencia sudamericana de clubes por ser campeón de la Superliga 2019/20, el beneficiado será Defensa y Justicia, aunque si el "Halcón" ganara la Sudamericana en curso, el que accederá a la Libertadores será San Lorenzo.

El significado de la Copa Maradona varía según dónde su ponga el foco. Para Boca se trata claramente de un premio consuelo después de la frustración vivida ante Santos y para Banfield representa una chance histórica de bordar la tercera estrella a días de festejar sus 125 años de vida.

El "xeneize" llega de sufrir una dura eliminación en la Libertadores y transita el momento más crítico desde la llegada del DT Miguel Ángel Russo a principios del año pasado.

La goleada recibida en Vila Belmiro (0-3) y la decepcionante respuesta del equipo en términos anímicos y futbolísticos generaron un profundo malestar en todo el Mundo Boca.

Para desactivar esa atmósfera negativa, Boca dispone hoy la chance de ganar el segundo título desde la vuelta de Russo (en marzo coronó la Superliga) y el número 70 en la historia del club.

Las vitrinas "auriazules" albergan 47 trofeos nacionales, 18 internacionales y otras 4 copas rioplatenses (AFA-AUF). La Maradona, en caso de sumarla, sería la 13ra. copa nacional.

El palmarés de Banfield es sustancialmente menor, pues se compone de la Copa de Honor 1920 y el Clausura 2009, único título del club en la era profesional.

La derrota en Brasil tuvo un costo indisimulable, por lo que Russo analiza una formación con cinco cambios y nuevo esquema táctico (de 4-4-2 a 4-3-1-2).

Las novedades alcanzan todas las líneas del equipo. En defensa, Julio Buffarini y el peruano Carlos Zambrano perfilan como reemplazantes de Leonardo Jara y Lisandro López.

Eduardo Salvio, uno de los más apuntados por su flojo rendimiento ante Santos, le dejará su lugar a Nicolás Capaldo y el juvenil Alan Varela ingresará por Diego González en la mitad de la cancha.

En la ofensiva, el colombiano Edwin Cardona actuará como enlace o tercera punta retrasada por el delantero Franco Soldano, lo que producirá el adelantamiento de su compatriota Sebastián Villa.

El capitán Carlos Tevez, autorizado por Russo, no viajó el sábado junto a la delegación por un problema personal y se integrará hoy a horas del partido. En caso que el DT no lo vea en condiciones de jugar será reemplazado por Ramón "Wanchope" Ábila.

En Banfield, el DT Javier Sanguinetti tiene previsto ordenar sólo una modificación respecto de la última goleada ante San Lorenzo (4-1): el marcador central Luciano Lollo regresará por Alexis Sosa tras cumplir una fecha de suspensión.

El resto de la formación será con la base de jóvenes de grandes rendimientos (Guiliano Galoppo, Martín Payero y Agustín Fontana, entre otros) que Sanguinetti promovió al asumir el cargo en junio 2020 en reemplazo de Julio César Falcioni.

= Probables formaciones =

Boca Juniors: Esteban Andrada; Julio Buffarini, Carlos Zambrano, Carlos Izquierdoz y Frank Fabra; Nicolás Capaldo, Jorman Campuzano y Alan Varela; Edwin Cardona; Carlos Tevez o Ramón Ábila y Sebastián Villa. DT: Miguel Ángel Russo.

Banfield: Mauricio Arboleda; Emanuel Coronel, Alexis Maldonado, Luciano Lollo y Claudio Bravo; Jorge Rodríguez y Giuliano Galoppo; Mauricio Cuero, Martín Payero y Fabián Bordagaray; Agustín Fontana. DT: Javier Sanguinetti.

Árbitro: Rodrigo Tello.

Estadio: Bicentenario de San Juan.

Hora de inicio: 22.10.

TV: TNT Sports y Fox Sports Premium
 

Fuente: Télam

En las últimas horas, las autoridades del Australian Open comunicaron que se detectaron casos de coronavirus en dos de los vuelos que llevaban tenistas a Melbourne. Por esta razón, 47 jugadores deberán estar aislados en las habitaciones de sus hoteles y no podrán salir para entrenarse.
A través de dos comunicados que publicaron en su cuenta oficial en Twitter y también en su sitio oficial, la organización del torneo confirmó el complicado escenario en la antesala del evento que se desarrollará desde el próximo 8 hasta el 22 de febrero.

“Se encontraron dos pruebas positivas de COVID-19 de uno de los vuelos chárter a Melbourne en las últimas 24 horas. Había 79 personas en el vuelo, incluidos 67 pasajeros, de los cuales 24 son jugadores. Las dos pruebas positivas son de un miembro de la tripulación de vuelo y un pasajero que no es un jugador, quienes devolvieron una prueba negativa dentro de las 72 horas previas a abordar el vuelo”, indicó el primero de los reportes sobre un vuelo que salió desde Los Ángeles, Estados Unidos.

Por su parte, pocas horas después, las autoridades del Grand Slam que se disputa en Melbourne Park indicó que otros más de 20 tenistas corrieron la misma suerte en un viaje procedente de Medio Oriente. “Un pasajero de un vuelo chárter a Melbourne desde Abu Dhabi ha devuelto una prueba positiva de COVID-19 en las últimas 24 horas. Había 64 personas en el vuelo, incluidos 23 jugadores. Todos los pasajeros del vuelo ya se encuentran en hoteles de cuarentena y el caso positivo, que no es jugador y había dado negativo antes del vuelo, ha sido trasladado a un hotel de salud”, indicó la organización.

Además de informar sobre el resultado negativo de los test a los jugadores, el Australian Open comunicó que los deportistas deberán cumplir los protocolos que establece el país para los contactos estrechos con casos de coronavirus.

“Los jugadores en el vuelo no podrán salir de sus habitaciones de hotel durante 14 días y hasta que tengan autorización médica. No serán elegibles para practicar”, anunció el reporte. De esta manera, los y las tenistas deberán mantenerse en las habitaciones de los hoteles Grand Hyatt, Pullman y View, los tres elegidos para albergar a los atletas y sus acompañantes.



Fuente: datachaco.com

Este viernes, los pilotos Kevin Benavides y Manuel Andújar se consagraron como campeones en las competencias de motos y cuatriciclos, respectivamente, del Rally Dakar de Arabia Saudita. Los argentinos celebraron luego de 14 intensos días en la competencia más feroz del mundo.

El salteño Benavides (Honda) se convirtió en el primer argentino en ganar en motos en la historia del Dakar tras salir segundo en la decimosegunda y última etapa, que se llevó a cabo entre las localidades Yanbu y Yedá, en Arabia Saudita, y que fue obtenida por el estadounidense Ricky Brabec, de la misma escudería.

Benavides quedó a un segundo, a 2m.17s. de Brabec en la etapa, y lideró la clasificación general con 4 minutos y 56 segundos de diferencia sobre Brabec, que terminó segundo. El británico Sam Sunderland, del equipo KTM, completó el podio (a 15m.57s.).

"Ganamos", escribió Benavides en su Twitter tras adjudicarse la prueba y mostró una foto de su celebración junto a su equipo, todos con barbijos en su rostro.

En cuatriciclos, otras de las categorías importantes del Rally Dakar, Andújar se quedó con el título después de clasificarse segundo en la prueba de hoy, a 23 segundos del argentino Pablo Copetti (Yamaha Raptor), ganador del último especial del Dakar 2021 en un tiempo de 3h11m30.

En la general, Andújar (piloto oficial del club Boca Juniors) conquistó la competencia en 57h19m11s y le ganó por 25m52s al chileno Giovanni Enrico y por 3h01m a Copetti. Por su parte, Tobías Carrizo cumplió en su debut, al llegar quinto en la etapa final y cerrar la prueba en la octava colocación.

Argentina ya tenía historia de campeones en los cuatriciclos del Dakar con los hermanos Patronelli, quienes ganaron la prueba en cinco ocasiones. Marcos prevaleció en 2010, 2013 y 2016 y Alejandro conquistó el triunfo en 2011 y 2012. En tanto, Nicolás Cavigliasso se coronó en la última edición que se hizo en Sudamérica, en 2019.

Fuente: datachaco.com

River Plate mereció largamente la clasificación a la final de la Copa Libertadores ante un muy tibio Palmeiras, al que superó por 2 a 0 luego de caer 3-0 en la ida, pero al que pudo eliminar si el VAR no hubiera intervenido para torcer las decisiones originales del árbitro uruguayo Esteban Ostojich, que había convalidado un gol de Gonzalo Montiel y cobrado un penal a Matías Suárez que lo hubiesen depositado en el Maracaná el 30 de enero.
 
Los antecedentes del partido se presentaban inmejorables para los brasileños inclusive más allá de los tres goles de ventaja con los que regresaron a su país desde Avellaneda, ya que de los 11 partidos disputados previamente Palmeiras había terminado con el arco invicto en siete de ellos y nunca le habían convertido más de un gol en 90 minutos.
 
Demás está decir que venían invictos en el certamen; nada que ver con su prestación en el Brasileirao, donde recibieron 25 tantos en 27 presentaciones y acumularon seis derrotas que los ubican en un módico sexto puesto, a nueve unidades del líder, su clásico rival San Pablo.
 
Y Palmeiras se pareció esta noche mucho más al del campeonato brasileño que al que hasta aquí se había mostrado en la Copa Libertadores.
 
Claro que River también fue otro, por contrapartida, muy distinto al de la Liga Profesional, donde no pudo acceder a la final de la Fase Campeón tras caer como local en cancha de Banfield ante el hoy en día muy modesto Independiente.
 
La realidad del partido de ida jugado en cancha de Independiente había sido también muy otra en el juego que en el marcador final, ya que por ejemplo durante aquel primer tiempo y el de hoy no hubo mayores diferencias, salvo por un error puntual de Franco Armani que hoy se transformó en acierto al taparle magníficamente un mano a mano a Rony y, por supuesto, los dos goles de cabeza señalados por un redimido Rojas y Santos Borré.
 
Claro que los partidos decisivos como estos se suele decir, y es una realidad, que se resuelven por detalles, y que a un equipo que parecía vulnerable defensivamente e ineficaz en ataque se les transformen en aciertos circunstancias puntuales como esas terminan resultando determinantes.
 
Pero lo de River también tuvo, y eso siempre resultó fundamental en los últimos seis años, el sello de su entrenador, que dio un golpe en la mesa en una conferencia de prensa ofrecida ayer en Buenos Aires que hoy repercutió anímicamente de gran forma en sus dirigidos, cuando la cátedra los daba como condenados a la eliminación.
 
Por eso el "millonario" salió a "comerse los chicos crudos" desde el primer minuto, acorralando a un rival que se mostró inconsistente, apichonado, apostando al contraataque y la velocidad del mencionado Rony o Gustavo Scarpa.
 
Toda esa superioridad manifiesta de River con las causas reivindicatorias mencionadas, parecieron enaltecerse ya en el arranque del segundo período, cuando apenas transcurridos seis minutos Gonzalo Montiel marcó el anhelado tercer tanto, pero posteriormente el árbitro uruguayo Esteban Ostojich lo anuló a instancias del VAR.
 
Y allí empezó "otra noche" para River, porque siguió dominando siempre en la cornisa de convertir el tercer tanto y 20 minutos después de ese gol anulado se volvió a equivocar Rojas como en el partido de ida o ante Boca, pero esta vez cometiendo una infracción que derivó en su segunda tarjeta amarilla y la consecuente expulsión.
 
La redención por el gol referido y una buena tarea hasta el momento terminó diluyendo lo hecho por el paraguayo, pero River no tuvo mucho tiempo para lamentarse porque a los 30 minutos Matías Suárez cayó en el área brasileña y Ostojich sancionó un penal que iba a rematar Montiel para vengarse del tanto anulado previamente.
 
Pero el árbitro uruguayo volvió a ser llamado por el VAR y volvió a frustrar al lateral derecho y a todo River, cuando interpretó que no había existido falta sobre el delantero cordobés, otra frustración que hizo estallar de bronca a Gallardo en el banco de suplentes.
 
Sin embargo con 10 hombres River siguió yendo y dominando a un Palmeiras que en la previa fue respaldado por sus hinchas en las inmediaciones del Allianz Parque y adentro colocó banderas con símbolos que daban cuenta de haber ganado anticipadamente esta edición de la Libertadores.
 
Un flojo conjunto paulista que si hizo algún mérito ya no para llegar a la final, sino para merecer adjudicarse esta semifinal, fue en la fase de grupos o en las dos series anteriores de octavos y cuartos de final, porque hoy estuvo muy lejos de dar la talla.
 
Por eso no solamente perdió el invicto, no pudo convertir y le hicieron más de un gol y en su propio estadio.
 
En cambio River resultó todo lo contrario, porque fue dominador de ida y de vuelta, esta noche durante los 90 minutos y en Avellaneda durante tres cuartas partes del partido hasta que se fue expulsado el colombiano Jorge Carrascal.
 
Con todos esos argumentos, que la final del 30 de enero en el Maracaná de Río de Janeiro tenga a Palmeiras como uno de los protagonistas de la final es tan inmerecido como que River no lo esté, y si fue un fin de ciclo para el "millonario", lo culminó con el orgullo de un verdadero grande.
 
Y si mañana Boca se impone muy cerca del escenario de esta noche, en la paulista Vila Belmiro, a Santos, seguramente tendrá en la final de este floja Copa Libertadores a un rival con fragilidades como para aprovechar.
 
El reconocimiento final del entrenador portugués Abel Ferreira a Gallardo en el final del cotejo fue también una aceptación subliminal de la inferioridad de su equipo.
 
- Síntesis -
 
Palmeiras: Weverton; Marcos Rocha, Gustavo Gómez, Alan Empereur y Matías Viña; Gabriel Menino, Zé Rafael y Danilo; Rony, Luiz Adriano y Gustavo Scarpa. DT: Abel Ferreira.
 
River Plate: Franco Armani; Paulo Díaz, Roberto Rojas y Javier Pinola; Gonzalo Montiel, Ignacio Fernández, Enzo Pérez, Nicolás De La Cruz y Fabricio Angileri; Matías Suárez y Rafael Santos Borré. DT: Marcelo Gallardo.
 
Goles en el primer tiempo: 29m. Rojas (R) y 44m. Santos Borré (R).
 
Cambio en el primer tiempo: 43m. Luan por Gustavo Gómez (P).
 
Cambios en el segundo tiempo: Al comenzar Breno Lopes por Scarpa (P), 23m. Emerson Santos por Zé Rafael (P), 35m. Benjamín Kuscevic por Rocha (P) y Raphael Veiga por Danilo (P), 41m. Julián Álvarez por De la Cruz (R) y Milton Casco por Angileri (R) y 45m. Federico Girotti por Pinola (R).
 
Amonestados: Empereur, Danilo, Luan, Rocha y Weverton (P). Paulo Díaz y Santos Borré (R).
 
Incidencia: 27m. del segundo tiempo expulsado Rojas (R).
 
Cancha: Allianz Parque (Palmeiras, San Pablo).
 
Árbitro: Esteban Ostojich (Uruguay).
 
Fuente: Télam