Domingo, 17 Mayo 2026
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Barcelona, con poco de Lionel Messi, quien acentuó su sequía en el clásico español, perdió este sábado con Real Madrid por 2 a 1 de visitante en el estadio Alfredo Di Stéfano, en un encuentro que le dio continuidad de la 30ma. fecha de La Liga de España.



El argentino, en lo que podría haber sido su último choque ante el Madrid si se marcha de Barcelona en junio, acumula siete clásicos sin anotar: su último gol ante el conjunto blanco fue el 6 de mayo de 2018.

Real se impuso con goles del francés Karim Benzema (13m. PT) y el alemán Tony Kroos (28m. PT) y se instaló provisoriamente en la punta del torneo con 63 puntos junto a Atlético de Madrid, que visitará mañana a Betis.

Barcelona, cuyo descuento fue anotado por Óscar Mingueza a los 14 minutos del segundo tiempo, ocupa el tercer escalón con 62 unidades.

Los números de Messi en los clásicos españoles, más allá de su falta de goles en las últimas presentaciones, son extraordinarios: máximo goleador con 26 tantos (18 en la Liga de España, dos en la Champions League y otros seis en la Supercopa de España). Eso sí, lleva siete sin marcar.

Detrás del rosarino quedaron Alfredo Di Stéfano (18) y el portugués Cristiano Ronaldo (18), el español Raúl González (15) y el húngaro Ferenc Puskas (14).

Otro aspecto de la estadística que respaldan su historia en el conjunto catalán y en el clásico español son sus presencias (45) en estos partidos, equiparando la línea del defensor madridista Sergio Ramos. De ellas, 29 fueron por la Liga, ocho en Copa del Rey, dos en Champions y seis en Supercopa.

El partido comenzó con Messi aislado por las marcas rotativas de Nacho y de Casemiro. Es que a pesar del casi monopólico manejo de la pelota de su equipo, no consiguió pesar en los minutos iniciales, más allá de una jugada en la que se asoció con Jordi Alba.

El plan de Real Madrid, con cinco defensores por momento, de salir rápido resultó perfecto e incontrolable para un Barcelona con pecados de juventud en sus mediocampistas, que abusaron del traslado del balón y la gambeta sin una finalidad concreta.

Las contras de Lucas Vázquez en una primera ocasión y de Vinicius Junior en una segunda derivaron en el gol de Karim Benzema de taco y en el de Tony Kroos de tiro libre. Hubo otra, que nació en los pies de Luka Moodric y terminó con un tiro al palo de Federico Valverde.

Messi continuó siendo absorbido por el esquema rival, que con su movimiento alternado y escalonado en bloque no le dio lugar, aunque casi sorprendió con un córner ejecutado al segundo palo, que se estrelló contra el mismo.

Dos factores se conjugaron en el complemento para brindarle una vida más a Barcelona: una lluvia torrencial, constante y con ráfagas de viento fuerte y la entrada de Antoine Griezmann.

Con la variante aparecieron más hombres en ofensiva y Mingueza pasó a su puesto natural de lateral derecho, lugar por el que entró al área en el descuento y amagó con el empate cuando sacó un disparo fuerte que se fue pegado al arco.

Los entrenadores movieron los bancos y mandaron cinco cambios por lado, lo que modificó las disposiciones tácticas y las formas de juego de los equipos.

Tantas variantes le dieron rédito a Real Madrid, que sufrió en la última con un tiro en el travesaño de Moriba, porque el partido perdió ritmo y además descansaron sus titulares para el duelo de entre semana frente a Liverpool.

En la próxima fecha, Barcelona chocará con Getafe en el Camp Nou y Real Madrid visitará a Cádiz.

Síntesis

Real Madrid: Thibaut Courtois; Lucas Vázquez, Éder Militão, Nacho y Ferland Mendy; Luka Modrić, Casemiro y Tony Kroos; Federico Valverde, Karim Benzema y Vincius Junior. DT: Zinedine Zidane.

Barcelona: Marc-André ter Stegen; Ronald Araújo, Clément Lenglet y Óscar Mingueza; Sergiño Dest, Sergio Busquets, Frenkie De Jong y Jordi Alba; Lionel Messi y Pedri; y Ousmane Dembélé. DT: Ronald Koeman.

Goles en el primer tiempo: 13m. Benzema (R) y 27m. Kroos (R).

Goles en el segundo tiempo: 14m. Mingueza (B).

Cambios en el primer tiempo: 42m. Álvaro Odriozola por Vázquez (R).

Cambios en el segundo tiempo: Antes de comenzar, Antoine Griezmann por Dest (B), 15m. Marco Asensio por Valverde (R), 19m. Sergi Roberto por Busquets (B), 26m. Ilaix Moriba por Araújo (B), 27m. Isco por Kroos (R), Marcelo por Vinicius (R) y Mariano por Benzema (R) y 35m. Martin Braithwaite por Dembelé (B) y Trincao por Pedri (B).

Amonestados: Nacho (R). Pedri, Alba y Araújo (B).

Incidencia en el segundo tiempo: 45m. expulsado Casemiro (R).

Árbitro: Gil Manzano.

Estadio: Alfredo Di Stéfano, Real Madrid.


Fuente: diariochaco.com

Los Pumas 7 festejaron un nuevo título en su camino preparatorio al gran objetivo del 2021. Camino a su participación en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, el equipo que dirige Santiago Gómez Cora participó de una nueva edición del Emirates Invitational en Dubai y se consagró campeón luego de vencer en la final a Canadá por 26-19.

En su camino hacia la final, la selección argentina de rugby seven comenzó el primer día de actividad con una contundente victoria ante Chile por 41-0 y luego siguió con otro triunfo, esta vez ante Japón (28-10). En el segundo turno de este jueves fue cuando los argentinos perdieron su único partido del torneo y de lo que va del año: cayeron 21-19 ante Francia a pesar de los tries de Santiago Álvarez Fourcade, Lautaro Bazán Vélez y Matías Osadczuk.

Con esta caída, Los Pumas 7 quedaron en la segunda posición del Grupo Rojo y tuvieron que jugar ante el combinado español en los cuartos de final del Emirates Invitational que se llevó a cabo en Dubai. Gracias a los tries de Santiago Mare, Lautaro Bazan Vélez y de Lucio Cinti, en dos oportunidades, Argentina venció 24-12 a los ibéricos para avanzar en las semifinales.

En dicha instancia, el rival fue Chile, y como ocurrió en el día 1, el equipo de Gómez Cora volvió a mostrar su superioridad para quedarse con el pase a la definición del certamen gracias a un partido que rozó la perfección. Fue 40-7 ante los trasandinos con los puntos que sumaron Ignacio Mendy, Rodrigo Isgro, Lautaro Bazán Vélez en dos oportunidades, Lucio Cinti y Franco Sábato, uno de los baluartes del combinado albiceleste.

Ya en la final, el encuentro fue más parejo y fue gracias a la gran actuación de Marcos Moneta, autor de tres de los cuatro tries del equipo, que el seleccionado nacional se quedó con el triunfo y festejó su quinto título en la puesta a punto para competir en su segunda participación olímpica tras su estreno hace cinco años en Río 2016.

“Estuvimos buscando competencia de menor a mayor para tener cada vez más exigencia en frente y venimos cumpliendo con los objetivos del juego. Nos vamos muy conformes. Recién tuvimos la primera derrota del año, que también estuvo bueno para ver cómo nos reponíamos. De acá a los Juegos tenemos gran optimismo, sabemos que falta mucho pero el recorrido lo estamos transitando de gran forma”, fueron las palabras del entrenador de los Pumas 7 tras el triunfo ante Canadá.

Gracias a este nuevo título, la Selección lleva cinco campeonatos ganados de manera consecutiva si contamos la consagración en el Sudamericano de rugby seven que se disputó en diciembre del año pasado en Valparaíso, Chile. Allí, superaron a Brasil en la final. Ya en este 2021, los Pumas 7 ganaron los dos torneos que se realizaron en Madrid: en el primero superaron a Kenia en la definición y en la segunda edición del evento, volvieron a ganarle al conjunto africano.

Hace una semana, Los Pumas 7 se coronaron en el primer certamen del Seven de Dubai tras imponerse a Francia por 19 a 7 en la final. El desarrollo del torneo incluyó victorias ante Uganda, Japón y Canadá en la primera jornada y, en el día de definiciones, los argentinos superaron a Chile en cuartos de final, a Japón en semifinales y los franceses en el partido decisivo del certamen.

 Fuente: diariochaco.com

River cumplió con su parte: derrotó con justicia 2-1 a Atlético Tucumán y avanzó a los octavos de final de la Copa Argentina. Y en dicha instancia espera el plato fuerte: jugará ante Boca por una plaza en los cuartos del certamen. Se especula con que el cruce quedará para después de la Copa América, a desarrollarse en junio.

Federico Girotti en dos oportunidades anotó para el Millonario, que fue superior en la mayor parte del encuentro. Sin embargo, el descuento de Heredia le insufló suspenso al choque, sobre todo por el peligro que generó el Decano a partir del juego aéreo.

Sin Suárez (sinovitis) y con Borré (arrastraba algunas molestias) en el banco, Gallardo apostó a una inyección de juventud en la delantera. Álvarez-Girotti-Beltrán recibieron la responsabilidad del peso ofensivo en un equipo que acarreaba dos igualdades 0-0 consecutivas. Atlético, por su parte, delineó un plan para obstruir. Atención plena para cortar circuitos y salir rápido por las bandas con Carrera y Acosta. Y balones directos al área en cualquier pelota parada más allá de la línea de mitad de campo. En los primeros compases, la idea le funcionó al Decano. Hasta que apareció Girotti...

A los 11 minutos, desde una salida paciente del fondo y con más de 10 toques, el Millonario llegó al borde del área con De la Cruz. El uruguayo aceleró, abrió para Angileri, quien asistió rasante a la aparición del joven ariete, que marcó el 1-0. Pero a los 20, el puntavolvió a aparecer. Palavecino lanzó un delicioso pase a la carrera de Montiel, quien encontró a Girotti, que definió de forma heterodoxa: 2-0.

River tomó el control del juego y, cuando aceleró, llegó, sobre todo cuando Julián Álvarez apareció en posiciones centrales. Pudo ampliar el ex Sub 20 en un mano a mano, también el Millonario asustó en pelota parada, o una vez más Girotti, de cabeza, tras un centro de Angileri. Recién sobre el final, con un par de balones aéreos, inquietaron los orientados por Omar De Felippe.

River controló las acciones en la segunda etapa. Tuvo, en varias jugadas en las que presionó alto y coordinado, posibilidad para incrementar la ventaja. También en un tiro libre de Álvarez, que pasó junto a un palo. Pero Atlético consiguió reaccionar mediante una de sus virtudes: la pelota quieta. En una segunda jugada aérea, el balón le quedó al ingresado Heredia, quien lo paró de pecho y descontó.

El grito ofició de empujón para los tucumanos, que con voluntad incomodó y fue llevando a River contra su arco. Armani respondió ante un tiro lejano de Carrera y luego, tras una contra apurada y fallida, protagonizó una tapada providencial frente al cabezazo de Rodríguez.

Fuente: diariochaco.com

Las ausencias de Sergio Ramos y Raphael Varane representaron los primeros inconvenientes del Real Madrid, en la previa del primer partido de los cuartos de final de la Champions League frente al Liverpool. Zinedine Zidane optó por Militao y Nacho para conformar la dupla central que tenía como principal objetivo desactivar el peligro que pudieran generar Mané, Salah o Diogo Jota.

El silencio del Alfredo Di Stéfano permitió escuchar a los protagonistas. La preocupación del entrenador del Merengue se amparaba en la presión constante de su rival y apostaba por los disparos de media distancia de Karim Benzema y Lucas Vázquez, mientras que Jürgen Klopp sólo daba señales en referencia a la velocidad del juego que debían imponer sus dirigidos.

A pesar de la paridad y de la falta de situaciones de riesgo, el conjunto de la Casa Blanca fue el que hizo los méritos para abrir el marcador a través de la sociedad que conformaban Vinicius Junior y Ferland Mendy por el sector izquierdo. La fórmula de Zizou estaba en el vértigo del brasileño y las proyecciones del francés.

Antes de llegar a la media hora se produjo lo esperado. Luego de un exquisito envío de Toni Kroos hacia el pecho de Vinicius, el delantero dominó con categoría y resolvió la acción con un disparo rasante que dejó fuera de escena a Alisson. Un golazo para que el Real Madrid obtenga la ventaja y alimente sus esperanzas de obtener el boleto hacia la siguiente fase.

La llama de la ilusión creció a los 36 minutos, cuando Marco Asensio extendió la diferencia al capitalizar un grosero error defensivo de Trent Alexander Arnold. El delantero aprovechó un rechazo hacia el centro y corrió hacia la red, vulnerando la resistencia de Alisson. El Merengue demostraba, una vez más, el significado de la palabra mística.

Sin embargo, en el complemento los de Zinedine Zidane salieron con una postura más austera y el Liverpool lo aprovechó. el ingreso de Thiago Alcántara en lugar de Naby Keita antes del descanso demostró el disgusto que tenía Klopp con la producción de su equipo. Y los gritos en el vestuario confirmaron los cambios en la mentalidad del elenco británico para la segunda parte. Así, cuando se reanudaron las acciones Salah se encontró con una pelota dentro del área de Thibaut Courtois y celebró el descuento para mantener la serie abierta.

Cuando parecía que se le empezaban a complicar las cosas al Real Madrid, Zidane envió una orden que fue determinante para volver a sacar una ventaja de dos goles. Retrasó unos metros a Benzema y envió a Vinicius de nueve. Así, después de un contragolpe que no prosperó por una mala decisión de Asensio, el brasileño festejó el 3 a 1 luego de recibir una gran asistencia de Luka Modric. El beso en el escudo de Vini culminó con la obra del mejor hombre de la noche.

El espectáculo terminó con un Merengue como dueño y amo de una pelota que no llegaba a la posesión de los Reds. Y cuando los de Klopp conseguían obtener balón, la numerosa línea defensiva del Real Madrid (por momentos hasta con 5 jugadores) atentaba contra las escasas ideas que podían gestar Wijnaldum o Xherdan Shaqiri. La Casa Blanca se quedó con la victoria por la inteligencia de su entrenador, la eficacia de su máxima figura y el sacrificio de un elenco que quiere volver a conquistar a Europa. Si bien la serie está abierta, los de Zidane dieron un gran paso hacia las semifinales del torneo más codiciado del continente.

MANCHESTER CITY-BORUSSIA DORTMUND

El duelo entre el Manchester City y el Borussia Dortmund estuvo a la altura de las circunstancias y con un alto nivel de juego el equipo inglés se quedó con el triunfo 2 a 1 en la ida de los cuartos de final de la Champions League.

Los primeros 15 minutos fueron de análisis entre ambos equipos. El local, lejos de desesperarse, apostó por su habitual libreto de tenencia aunque con menos verticalidad que lo usual, más atento a un posible error del adversario que a una acción de desequilibrio individual. Y este plan funcionó a la perfección.

A los 18 minutos Emre Can se equivocó en salida y le obsequió la pelota a Kevin de Bruyne, quien comandó un contragolpe perfecto ante un Borussia Dortmund completamente abierto. Phil Foden llegó al fondo por izquierda, lanzó un buscapié cruzado para Riyad Mahrez y éste, tras dominar incómodo, soltó atrás para que el belga defina todo con un derechazo potente en el área.

El resto de la primera parte careció de situaciones de gol, ya que el conjunto alemán no pudo acertar ninguno de sus contragolpes, pero defensa fue muy eficaz y no le permitió al City generar peligro. La única polémica fue cuando el árbitro rumano Ovidio Hategan cobró un supuesto penal de Emre Can, pero tras revisar la acción en el VAR vio que no había infracción y retrocedió en su decisión. Así, la etapa inicial terminó 1 a 0.

En el complemento, el Manchester City se apagó. El Borussia Bortmund le robó por momentos la pelota, le generó algunas situaciones y desnudó todas falencias. La tenencia eterna terminó siendo previsible y Guardiola mandó a la cancha a Gabriel Jesús para buscar algo más en ataque, aunque no le sirvió demasiado.

Sin explosión, el local se ahogó en su propio juego y apenas se acercó al arco contrario en algún contragolpe aislado. Todo eso fue aprovechado por el cuadro alemán que a falta de cinco para el final gritó el 1 a 1. Bellingham juntó hombres por izquierda y buscó a Haaland, quien de espaldas al arco (una función clave que el equipo inglés no usó nunca por carecer de un centrodelantero) filtró de primera un pase perfecto para que Marco Reus reciba de frente al arco y sacuda un disparo cruzado para desatar la locura.

Pareció que la igualdad era lo que necesitaba el cuadro celeste para despertarse e intentar atacar con mucha gente. Porque tras recibir el tanto, el local salió con todo en búsqueda de la victoria que consiguió en el minuto 89, gracias a un centro de derecha a izquierda de Kevin De Bruyne para el pique de Gundogan que dominó casi sobre la línea de fondo y llegó a soltar atrás para que Foden remate y estampe el 2 a 1 final.

De esta manera, la llave quedó abierta de cara a la revancha del 14 de abril ya que el Borussia Dortmund sabe que alcanzará las semifinales ganando apenas 1 a 0, mientras que el City con un empate obtendrá el boleto.


Fuente: infobae.com