Lunes, 18 Mayo 2026
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Ronald Koeman ha sido destituido como entrenador del Barcelona tras caer este miércoles 1-0 contra el Rayo Vallecano en la 11ª jornada liguera, informó el club azulgrana mediante un comunicado. Inmediatamente después de que se conociera la noticia, inició la danza de nombres para elegir a su sucesor.
 
Apremiado por los malos resultados, que lo colocan tercero en su grupo de la Champions League y noveno en La Liga, el club necesita conseguir con urgencia a un reemplazante y ya hay cuatro nombres que barajan los principales medios españoles.
 
Entre los candidatos a reemplazar al ex director técnico de la selección de los Países Bajos se destaca Marcelo Gallardo. El argentino tiene contrato con River Plate hasta el próximo 31 de diciembre de este año y ya estuvo en la órbita del Barça cuando a principios del 2020 fue despedido Ernesto Valverde. En ese momento, optó por rechazar el ofrecimiento, entre otras cuestiones porque ya había iniciado la pretemporada con su club.
 
Además del entrenador dos veces campeón de la Copa Libertadores, hay un entrenador joven con un pasado histórico en el Barcelona que también podría volver donde se formó y se convirtió en una leyenda. Xavi Hernández, parte del plantel que brilló de la mano de Pep Guardiola junto a Messi, Iniesta y compañía, es el gran favorito de la dirigencia y de la afición.
 
El problema es que el ex mediocampista renovó su contrato en el Al-Sadd de Qatar hasta junio de 2023, aunque podría salir gratis de su vínculo si le llega una oferta desde Barcelona, por una cláusula contractual. Según el programa de televisión española, El Chiringuito, algunos jugadores del actual platel blaugrana ya se comunicaron con él.
 
Ronald Koeman fue despedido este miércoles
 
La tercera de las opciones sería el español Robert Martínez, hoy a cargo de la mejor selección del mundo según el ranking FIFA. El DT de Bélgica, de 48 años, dirigió al Swansea, Wigan y al Everton antes de desembarcar en el combinado belga en 2016. Bajo su mandato, el combinado que tiene una generación de grandes futbolistas como Romelo Lukaku y Kevin De Bruyne, se subió al podio en el último Mundial de Rusia 2018 y alcanzó los cuartos de final en la Eurocopa que se jugó este año. Además, su ayudante es Thierry Henry, un viejo conocido de la casa.
 
Por último, aparece también Andrea Pirlo. El histórico mediocampista de Milan y Juventus viene de completar su primera gran experiencia como entrenador en jefe. La pasada temporada estuvo a cargo del plantel de la Vecchia Signora, pero a pesar de ganar la Copa Italia y la Supercopa italiana, no revalidar el título de la Serie A y tener un irregular desempeño en la Champions League provocó que su no continuidad en el banco. Su opción sería la más directa para Laporta y la directiva del Barcelona, ya que es el único de las variantes que está libre para asumir el cargo.
 
Por lo pronto, Koeman se despedirá el jueves del plantel y el Barcelona volverá a jugar el sábado en el Camp Nou contra el Alaves. Ese encuentro podría ser dirigido por Sergi Barjuan, quien se desempeña al frente del equipo B de la institución.
 
 

Fuente: infobae.com

Nicolás González, de 23 años, que juega en la Fiorentina de Italia y que viene de anotar un tanto en la goleada frente al Cagliari, fue detectado como positivo en los testeos de protocolo que realiza el club italiano y, según se informó, se encuentra asintomático.

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Según trascendió, Scaloni lo mantendrá en la convocatoria para la próxima fecha de las Eliminatorias, ya que faltan 13 días para que viaje a la Argentina, pero la presencia del atacante dependerá de cómo vaya evolucionando de la enfermedad.

La selección argentina se encuentra en el segundo lugar de la tabla de las Eliminatorias y en la próxima fecha FIFA visitará Uruguay el viernes 12 de noviembre, mientras que el martes 16 se enfrentará en San Juan al líder Brasil.

River Plate demostró en el Monumental por qué es el líder indiscutido de la Liga Profesional: derrotó 3-0 a Argentinos, con goles de Bruno Zuculini, Julián Álvarez y Braian Romero, y sacó nueve puntos de ventaja sobre su escolta Talleres de Córdoba, que le ganaba 3-0 a Lanús y terminó empatando 3-3.
 
El primer tramo del encuentro mostró pleno dominio del local. Sin Enzo Pérez (Bruno Zuculini jugó en su lugar), sostuvo la presión alta, que le permitió robar permanentemente la pelota en campo contrario, a pesar de que el Bicho intentó moverla con prolijidad y buenas intenciones. Así, a los 8 minutos, con un remate cruzado de Rollheiser, tuvo la primera chance clara (tapó el arquero Lanzillota), y luego merodeó con intentos desde afuera del área con Álvarez y Palavecino.
 
El Bicho se vio asfixiado, más allá de que apostó a cumplir el plan de Milito: incomodar el inicio de las acciones con el desgaste de sus delanteros, los dos volantes abiertos bien atentos a la subida de los laterales, y orden con las líneas juntas en el retroceso, para no darle espacio a la creatividad millonaria. River no lo dejó. A los 27 minutos, un zapatazo de Zuculini pegó en el travesaño y picó dentro del arco, para romper la paridad y quebrar la resistencia visitante.
 
La Banda bajó un poco el ritmo vertiginoso, pero mantuvo la superioridad. Sólo un cabezazo de Ávalos, que un defensor sacó cerca de la línea, representó peligro para el resultado. Sobre el epílogo, incluso, el dueño de casa pudo ampliar el score, con el tiro de Enzo Fernández que sacudió el palo derecho de la valla defendida por Lanzillota.
 
En la segunda parte, el Bicho pareció reaccionar. Algo más holgado ante un River menos intenso, comenzó a manejar la pelota y hasta le anularon (correctamente) un gol por falta. Pero el líder del campeonato necesitó apenas una ráfaga para pasar de ver en riesgo el resultado a golear.
 
Las dos jugadas fueron parecidas, separadas por dos minutos. A los 11′, Palavecino profundizó para el ingresado Braian Romero, quien tocó para Álvarez, que con el arco vacío confirmó su gran momento.
 
Y a los 13, otra vez el ex Platense robó y soltó la daga entre líneas, esta vez para Álvarez, que le devolvió gentilezas a Romero: 3-0.
 
Allí, el partido terminó, porque no hubo competencia. Gallardo aprovechó para darles minutos a jugadores que necesitan confianza, como Carrascal, que pudo rubricar un gran gol a los 33′, pero el arquero se lo impidió (tenía pase para Romero). También para que Ponzio intentara un grito de alta facturo, y para el ingreso de Coronel, en Argentinos, que ofreció desparpajo. Pero el triunfo local ya estaba decretado. Y con justicia.
 
Con esta victoria, River lleva 11 victorias -nueve consecutivas en las últimas fechas- y dos empates. Sólo Gimnasia en La Plata e Independiente en Núñez pudieron quitarle puntos a un equipo en estado de gracia luego de su eliminación en los cuartos de final de la Copa Libertadores a manos del Atlético Mineiro de Brasil.
 
La agenda del Millonario hasta el final del torneo contempla los partidos ante Estudiantes (en La Plata), Patronato de Paraná (como local), Platense (en Vicente López), Racing Club (en el Monumental), Rosario Central (de visitante), Defensa y Justicia (en Núñez) y Atlético Tucumán (en el norte).
 
 
Fuente: infobae.com

Uno de los partidos más atractivos de la Fecha 18 tuvo lugar en el estadio José Amalfitani. Allí dos de los mejores equipos de la Liga Profesional midieron sus fuerzas con la idea de mantenerse con chances de pelearle el título a un River que parece haberse cortado tras la última victoria ante Talleres de Córdoba. Boca Juniors y Vélez se probaron en Liniers, con el arbitraje de Diego Abal.
 
Las buenas intenciones de ambos lados no se tradujeron en situaciones de riesgo en el primer tiempo. El local, con una presión que demandó un enorme esfuerzo físico, asfixió a los dirigidos por Battaglia en la salida, obligándolos a un control sin riesgo en el fondo, o a jugar en largo, a partir de la pegada de Almendra. Boca, por su parte, casi no ofreció grietas entre líneas y mantuvo con rienda corta a Thiago Almada, por lo que sólo sufrió inquietud con alguna pelota cruzada.
 
En el medio, el Xeneize perdió al Chelo Weigandt, una de sus principales cartas ofensivas a pesar de ser lateral, porque se sacó el hombro (en su lugar entró el juvenil Eros Mancuso).
Hasta que a los 38 minutos, uno de los futbolistas más lúcidos del partido (por entendimiento del juego), Federico Mancuello, recibió solo en el vértice izquierdo del área, y sacó un zurdazo cruzado, inatajable, que hubiera sigo gol igual incluso si no hubiese rozado en un adversario: 1-0.
 
El Xeneize se mostró más impetuoso en el segundo tiempo, una postura que coincidió con un Vélez que por momentos le cedió el balón con el anhelo de correr. A los 5 minutos, un cabezazo desviado de Vázquez representó la primera llegada del equipo en el partido. Al mismo tiempo, el DT movió el banco y consiguió algo más de manejo con Molinas (por el lesionado Ramírez) y buscó potencia con Briasco por Pavón.
 
Pero la tenencia auriazul muchas veces fue inofensiva. O hasta tres cuartos de campo, sin punch, finalizando, en el mejor de los casos, en centros resueltos fácilmente por la defensa anfitriona. En el medio, Janson, de cabeza, pudo ampliar el score, tras centro de Mancuello, la figura. Y el juez no sancionó un penal de Marcos Rojo al ingresado Luca Orellano por un manotazo en la cara en el epílogo de una vertiginosa corrida de campo a campo. Además, era la segunda amarilla para Rojo, por lo que debió marcharse expulsado.
El penal no sancionado de Rojo a Orellano
 
A los 44, el Fortín logró plasmar su superioridad: en una contra veloz, Tarragona definió al primer palo (floja resistencia de Rossi) y rubricó el 2-0.

 
Fuente: infobae.com