Domingo, 05 Julio 2026
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El presidente Mauricio Macri sorprendió esta mañana al anunciar a través de redes sociales que le pidió a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que trabaje para garantizar la presencia de hinchas visitantes en las dos finales de la Copa Libertadores entre Boca y River.

Pocos minutos antes del anuncio, Guillermo Madero, director de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos, había descartado la posibilidad en una entrevista radial.

En principio, el primer encuentro decisivo para definir el campeón del torneo continental se jugará el sábado 10 de noviembre, a las 16, en La Bombonera. La revancha fue pautada para el 24 de noviembre.

Todavía está pendiente una resolución de la Conmebol sobre un planteo que realizó Gremio para que le quiten los puntos de la semifinal al "millonario". Entre hoy y mañana se conocerá la decisión, pero se descuenta que el equipo que preside Rodolfo Donofrio estará en la finalísima, no así su técnico que será sancionado por haber violado una sanción que le impedía ingresar al vestuario.

El último Boca-River por tornos oficiales que se disputó con simpatizantes de las dos parcialidades se jugó en 2013, en La Boca. El partido terminó 1 a 1 y no hubo incidentes. También se jugaron varios clásicos con ambas hinchadas en Mar del Plata y en Mendoza, por torneos de verano.

Ayer, en una conferencia de prensa en Río Cuarto, el jefe de Estado había hablado sobre los dos partidos que provocan un interés especial.

EL TUIT DE MACRI

"Lo que vamos a vivir los argentinos en unas semanas es una final histórica. También una oportunidad de demostrar madurez y que estamos cambiando, que se puede jugar en paz. Le pedí a la Ministra de Seguridad que trabaje con la Ciudad para que el público visitante pueda ir".

 

Fuente: datachaco.com

La Confederación Sudamericana de Fútbol confirmó que las finales de la Copa Libertadores de América se jugarán en día sábado: la ida será el 10 de noviembre en La Bombonera y la vuelta se disputará el 24 del mismo mes (si River es confirmado, en el estadio Monumental) a partir de las 16.

Frente a todas las especulaciones y estando aún pendiente la resolución de la Conmebol ante el reclamo de Gremio (pretende obtener la clasificación a la final por el incumplimiento de Gallardo en Brasil), divulgaron las fechas para las finales de la Copa.



El ente que rige al fútbol sudamericano se expediría este sábado sobre la decisión a tomar en cuanto a la presentación del club brasileño que exige la descalificación de River. Pero este dato aporta una pista: el segundo partido definitorio estaba pactado para el 28 de noviembre, día en que la seguridad de la Ciudad de Buenos Aires no puede dar garantías debido a la celebración del G20 (foro de 19 países más la Unión Europea que se llevará a cabo en Buenos Aires el viernes 30 de noviembre y sábado 1° de diciembre).

Una vez que la noticia tomó trascendencia pública a través de las redes sociales de la Conmebol Daniel Angelici, presidente de Boca, manifestó en radio La Red que el club se opone a disputar las finales en días sábado por la tarde por respeto a la comunidad judía. Al unísono, las redes sociales xeneizes también informaron sobre las "nuevas fechas".

En primer turno y antes de que se oficializaran días y hora Rodolfo D'Onofrio, presidente de River, había coincidido en Radio Mitre con la postura de Angelici respecto de la consideración de la importancia del Shabat para la comunidad judía. Próximamente se reunirían para encontrar un día acorde para la disputa de las históricas finales y elevar un pedido de modificación a la Conmebol.

Fuente: infobae.com

Boca Juniors accedió a la final de la Copa Libertadores, en la que se enfrentará a River, su clásico rival, al igualar 2-2 como visitante del Palmeiras, en Brasil, en una de las llaves semifinales del máximo certamen continental.

El equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto (quien vio el encuentro en un palco por hallarse suspendido) había ganado la semana pasada, por 2-0, en el duelo de ida en la Bombonera.

El héroe en el primer compromiso, Darío Benedetto, volvió a sacar chapa de figura, con un tanto que decretó la igualdad decisiva, a los 25 minutos de la segunda etapa.

Previamente, el cordobés Ramón Abila (Pt. 17m.), otro de muy buen desempeño, había sacado ventaja para los xeneizes.

El equipo brasileño, que fue una tromba en el comienzo de la segunda mitad, anotó por intermedio de Luan (St. 7m.) y Gustavo Gómez (St. 15m., de penal).

La primera final entre los dos clubes más populares de la Argentina se disputará el miércoles 7 de noviembre, en la Bombonera. La revancha, en el estadio Monumental, todavía no tiene fecha definida. No tendrá doble valor el gol marcado en condición de visitante, en esta instancia decisiva.

 

Fuente: datachaco.com

El “Millonario” estaba 0-2 en la serie y el local parecía encaminarse hacia la clasificación a la definición. Pero el conjunto de Gallardo no claudicó y, con goles de Borré y Martínez, de penal, se impuso 2-1 y accedió a la definición, como en 2015

River consiguió lo impensado: a nueve minutos del final, estaba 0-2 en la serie y Gremio manejaba los tiempos del partido. Pero no claudicó. Se puso a tiro de la clasificación gracias al cabezazo de Rafael Santos Borré y, con el penal ejecutado por Gonzalo Martínez (correctamente sancionado por Andrés Cunha a instancias del VAR), ganó 2-1 y logró la hazaña de volver a disputar la final de la Copa Libertadores, como sucedió en 2015 (terminó consagrándose campeón).

El Millonario comenzó el partido como el encuentro lo demandaba. Con la defensa plantada en mitad de campo, Javier Pinola como primera puntada en muchas de las acciones y mezcla de agresividad para recuperar y paciencia para intentar elaborar, se puso la mochila del partido.

El campeón vigente de la Libertadores, sin pruritos por su condición de local, se abroqueló para cerrar los espacios y apostó a salir de contra en velocidad. Sin embargo, por la presión de la visita, terminó quitándose el balón de encima. A River, más allá del criterio, le costó entrar. En consecuencia, buscó abrir la defensa adversaria con remates lejanos. Probaron Ponzio (rechazó Grohe) y Palacios; también tuvo Borré un interesante remate cruzado (por ubicación, no por resolución).

A los 22′, Matías Biscay, ayudante de campo de Gallardo, debió apelar a la primera modificación: Enzo Pérez entró por el lesionado Ponzio. Tuvo mala fortuna el elenco de Marcelo Gallardo: porque en la primera oportunidad clara que tuvo Gremio, se apuntó el 1-0. Leo Gomes remató desde el borde del área, el balón atravesó el cúmulo de cuerpos (rozó en Pratto) y superó a Armani, forzando a River a convertir dos goles para avanzar a la final.
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En la segunda etapa, River buscó aceleración. Por eso el cuerpo técnico optó por el ingreso de Gonzalo Martínez por el desdibujado Ignacio Fernández. Gremio intentó bajarle el ritmo al partido, utilizando las mañas que mostró en el Monumental, como las demoras ante cada posibilidad.

A su vez, la distancia en el resultado lo fue desordenando al equipo de Núñez. Armani lo sostuvo con dos oportunas atajadas frente a Everton; una, ante un remate desde afuera del área; la otra, mano a mano.

Y cuando el elenco de Gallardo pasaba por su peor momento, cuando se jugaba a lo que planteaba Gremio, que cortaba y ralentizaba el desrrollo, Rafael Santos Borré marcó de cabeza el 1-1 y le insufló nuevas ilusiones a River, que quedó a una conquista del pasaje a la definición.

Y el empate parcial le dio un nuevo impulso a River. Que sin el concepto del primer tiempo empujó, aprovechó el nerviosismo del local. Contó con la asistencia de un cuerpo arbitral valiente: fue penal de Bressan ante el remate de Scocco, pero hubo decisión de cobrarlo por parte de Andrés Cunha, con la asistencia del VAR. Gonzalo Martínez hizo su parte para abrirle la puerta a la hazaña.

El 2-1 fue un premio a la búsqueda de River en el primer tiempo, más cerca de la imagen que dejó en las victorias frente a Racing e Independiente. Y a la voluntad del segundo, aun sin exhibir su versión más atildada. Sí, el Millonario y Marcelo Gallardo lo hicieron de nuevo.

El ganador de esta llave se medirá en la final ante el vencedor del cruce entre Boca y Palmeiras (los argentinos ganaron 2 a 0 la ida, disputada la semana pasada en La Bombonera). ¿Superclásico en la final de la Libertadores? Corazones futboleros, a prepararse.

Fuente: infobae.com